jueves, 8 de junio de 2023

EL REY DEL MAMBO

 

   Él no tenía que agradecer nada a nadie, excepto a su Madre, que lo trajo al mundo. Tampoco estaba seguro de agradecer a su Madre.

   Ahora bajo la lupa de una Secretaria Privada que le impusieron, la Señorita Laura Seguila, leía todos y cada uno de los expedientes del Dr Chiquisuela, con detenimiento usaba un resaltador color amarillo. Aquello que le parecía poco claro, confuso o francamente delictivo, lo llevaba al Congreso. El Dr Chiquisuela no se daba cuenta que tenía una Secretaria igual a Margaret Tatcher en su mejor momento. Siguió haciendo de las suyas y de las de otros.

   Fue llamado a declarar. Se sintió enfermo por el escaso tiempo que le dejaban para decolorar.

   El mismo día que firmaba la escritura de una casa, igual a la de los Príncipes de Holanda. Pegada al Riachuelo, donde arrojaron treinta toneladas de cloro y un barrefondo de medio kilómetro para mantener una cierta transparencia. Chiquisuela se presentó en tiempo y forma, con su abogada y Secretaria personal, Laura Seguila.

   Declaró en su contra, de bestia que era. Laurita blanqueó que estaba allí por orden del Gobierno.

   El Dr pagó una cifra notable y salió en libertad sin condición.

   Fue derecho a firmar la escritura de la nueva casa. Se comunicó con dos Policías, que debían encontrar a Seguila, darle muerte, era un trabajo fácil. Lo cumplieron y arrojaron el cadáver frente a la casa de Chiquisuela. Flotaba y no iba a ningún lado. Los Policías abocados al caso, fueron los mismos que la mataron.

   Trabajaron duro, ni un rastro, ni una pista. El caso quedó cerrado.

   No se puede abrir la cosa juzgada. En este país hay llaves de sobra para abrir cualquier puerta.

miércoles, 7 de junio de 2023

VENDO PUEBLO

  Hacía poco que me había mudado a este pueblo de aire limpio, árboles perfumados, pájaros desconocidos. Cuando intenté tomar contacto con sus habitantes, noté que eran endogámicos, católicos, xenófobos y desconfiados del recién llegado. Una mañana caminando rumbo a un Café, vi marchando a pie, por el medio de la calle, una mujer con un cartel, sostenido de una caña, que pedía Justicia, por una chica violada y asesinada en un descampado. Sola iba, sola con el cartel, el primero que vi en este lugar.

   Me acerqué hasta ella y le pregunté. Era una persona muy humilde y muy valiente. Luego de conocer los pormenores, le sugerí que llevara más personas, conocidos, allegados. Había algo que no se decía, el caso lo blindaron los dos Diarios del pueblucho. Imprimieron “Lo ocurrido pasó porque la víctima era una menor con perfiles idiotas y la consecuencia fue aquel abuso, seguido de muerte”, de donde se deducía que la culpable era ella misma.

   La mujer con su cartel era observada con un cínico:

   —Ahí va como loca sola.

   Pedí un turno con el mejor Abogado penalista del lugar y nos hicimos presentes con Ana, la Tía de la víctima, la indignada solitaria. El Abogado escuchó con interés aquella historia y prometió hacerse cargo. Pagué de mis bolsillos las primeras entrevistas y cuando no pude seguir, delegué en la familia la responsabilidad. No porque yo no quisiera seguir, sino porque toda la familia, desconfiaba de mi persona y tenían conflictos entre ellos. Ana se comunicó conmigo buscando ayuda con desesperación. La persona que tenía más influencia era un sacerdote generoso, humilde, culto, comprometido, no parecía cura. Cuando llegamos puso música, cerró puertas y persianas. Elaboró una estrategia, confeccionar más pancartas, incrementar el número de marchas y de personas. Pidió que tomáramos los recaudos del caso. No salir de noche, que los encuentros fueran diurnos. La flia le pidió a la Tía y ella a nosotros (ya éramos tres, una multitud que logró multiplicarse) cambiar de Abogado. Recurrir a uno nuevo en el pueblo,  de perfil socialista, que tenía el retrato de Alfredo Palacios en la pared de su escritorio. Me recordó a los psicólogos “de libro”, que fuman pipa, tienen un retrato de Freud y una reproducción de los relojes derretidos de Dalí. Nos preguntó hasta cosas que ignorábamos, observando una carpeta que según él, le fue “prestada” en Tribunales. Cuando salimos del escritorio del novel Abogado, había tres tipos en la puerta, con anteojos negros, al atardecer, trajes oscuros, camisas negras y corbatas de color, altos, fornidos y de miradas inquisidoras. La Tía Ana me invitó a su casa y casi muero, niños con hambre, ropas con andrajos, mujeres murmurando. Alguien llamó a la Tía aparte y le pidieron que me retirara. Por mi hermano, me enteré que el socialista era un agente de la SIDE. Que no me expusiera. Me molestan los consejos protecto-cobardes. Fui a ver al sacerdote y me propuso hacer una misa fuera de la Iglesia, mirando a la plaza, para pedir el total esclarecimiento del hecho. Se invitó a las Autoridades correspondientes, no asistió ninguno.

   La plaza estuvo llena, pero el olor del miedo cruzaba el aire. En ese tiempo, el Intendente era milico. A unos pocos kilómetros del pueblo había un cabaret que encubría juego, prostitución, drogas. El Intendente asistía regularmente. Una de sus prostitutas preferidas era Ana, que hizo lo imposible por poder. El poder de las cucarachas ganó la partida.

   Después puse mis energías junto a otros para detener las voladuras serranas. Luego por el “No al desmonte”. Más tarde por dejar sin efecto la construcción de cuatro edificios tapando el paisaje. Hice lo que pude, hasta comprender que a sus habitantes no les interesa nada.

   Un pueblo ideal, para ponerlo en venta. 

martes, 6 de junio de 2023

PEDO

 

   Estaban frente al altar, había un cura que los casaba. Cuando el cura preguntó, el varón dijo sí y ella también dijo sí, se equivocó, en lugar de un sí se tiró un pedo.

   El varón decidió cambiar de opinión:

   ─Nunca me casaría con una mujer tan vulgar, por suerte me traje una de repuesto, me contaron que es dulce y generosa.

   Y se fue la segunda. Se comportaba como una geisha, hasta que durmieron juntos. Él casi llora, la nueva se tiraba pedos debajo del acolchado. Se tapaba la cabeza con la almohada, pero el olor llegaba hasta ahí. A la mañana siguiente le dijo:

   ─¿Podemos hacer la experiencia de dormir en camas separadas?

   ─Sí claro, de paso me tiro todos los pedos que se me antojen.

   ─Cuando ventiles el dormitorio me haré presente.

  Golpeó tres veces, ella lo atendió en remera y bermudas, le dijo:

   ─Estoy preparando mi ropa, me voy de vacaciones.

   ─¿Cómo? ¿Y yo?, si ni siquiera tuvimos relaciones.

   ─Gracias a dios, no. Es mejor pasar mis vacaciones con tu amigo, conoce lugares muy interesantes. Al menos no me hace bostezar como vos. A él, el olor a pedos no le molesta. Al contrario, me parece que le gusta.

lunes, 5 de junio de 2023

ME PARECE

   Ni bien sale Alberto, salta Amparo, lo sigue para ayudarle a subir las bolsas. Antes yo hacía la lista, ahora la hace Amparo. Me tratan con desprecio los dos. Decide Amparo qué va a hacer de comer. Para poner la mesa ella hace lo peor que puede. Alberto le retira los platos para que no se caigan y se rompan.

   Amparo comía en la cocina y nosotros en el comedor. Hoy me empujaron a la cocina. Había dos cubiertos y dos platos. Se sentaron cada uno en su lugar. Ella me llamaba para que le alcance la quesera. Me tuteó cuando pidió el pan. Lavé los platos y fui a dormir la siesta, cuando me voy a acostar, sentí que mi lugar era muy angosto. Pasaba que éramos tres, Alberto, Amparo y yo.

   Ella pidió que me retirara y durmiera en la piecita del fondo. Amparo iba explayando su autoridad. Me hacía bañar en el bañito del fondo, con agua helada, mientras se sumergían los dos en agua caliente con  hidromasaje. Entré a mis aposentos y estaban los dos secándose sobre la cama, ella a él y él a ella. Recién ahí me di cuenta. Alberto no me quiere más, quiere que me vaya, me echó.

   Ahora estoy en un rincón de la estación, envuelta en una manta que les robé. Antes de salir el sol me fui al kiosco de los diarios, lo pedí prestado y anoté todos los lugares que necesitaran Mucama. Yo no sé por qué Alberto, que es mi Marido, no me dio una carta de recomendación. Igual me tomaron, era un Matrimonio. Imité a Amparo, el tipo resultó ser un buenmozo, me permite hacer de Amparo y comenzar mi expansión.

Me casé con el tipo buenmozo. Su Esposa fue despedida. 

domingo, 4 de junio de 2023

VACACIONES /63

   Queridos Hijos: Recién volvíamos de la Isla, su madre parecía una aguaviva incrustada en la cara. Roja que no se podía ni rozar porque gritaba, ella jamás levantaba la voz. Igual fuimos muy felices en aquel bello y agreste lugar. Había tantas mujeres que uno no sabía por dónde empezar a mirar. Vuestra madre quería regresar a casa, decía que extrañaba y le parecía un infierno estar en este lugar, con todo lo que tenía que lavar y limpiar. La sacudía pensando que tenía pesadillas.

   Me pidió un vaso de agua o que la tapara con una sábana. Decía que el mar tiene sonido de arrebatar y que los negros cuando caminan, dejan una brisa con mal olor. Hice lo posible para que se divierta, le preparé la Cama Turca, le regalé serpientes de chasco. Se enojaba mal, llevó mi valija al medio del mar y ahí se rió mucho, diría demasiado. Pedí una torta por su Cumple y me la incrustó en la cara, igual que en las películas, pero con las velas encendidas. Las heridas de mi cara son quemaduras de tercer grado. Antes del último día dijo, con aire distraído: “Dale, vamos a sentarnos aquí.”

    Y yo, inocente, sin ver que era una parrilla prendida, me senté. Mis testículos (perdón hijos por contarles algo tan privado) quedaron reducidos a dos huevos fritos. Yo dejé de ser yo, la invité a un happy hour. Tomé un tenedor, me puse de pie como para hacerle un mimo cercano. Creo que mi tenedor lo clavé tantas veces, que murió de ensartes. Les aclaro que vuestra finada madre los odió siempre. Estoy encerrado en una cárcel, acá dicen que por 500.000 Euros, soy libre. ¿Podrán Uds encontrarse con esa cifra? Un abrazo para todos, quiero que vengan pronto para darles el pésame.                                              

sábado, 3 de junio de 2023

SOLEDAD CONECTADA

   Establecía conversaciones con los muebles, el lavarropas, la secadora, las ventanas. Mirando al sur descansaba de protestar, elogiar, contarle cosas íntimas al retrato de sus Padres.

   —Buenos días, voy a meter la ropa en el lavarropas, espero que no me traiciones con las manchas perennes y sonidos que se escuchan anunciando que tengo que comprar otro.

   Ese día salió la ropa impecable, el lavarropas le contestó:

   —No vas a comprar otro porque para eso estoy yo. Usted es muy torpe conmigo, me enchufa y desenchufa como si estuviera haciendo puchero.

  Ella no sabía si entendió lo que le decía, tenían un idioma desconocido. Se comunicaban a cada rato. La estufa eléctrica ni siquiera funcionó. La cruzó enfrente:

   —Alguien te va a llevar.

   —Qué mal agradecida que es usted, hice lo que pude, me parece que usted misma apretaba los botoncitos de uno en uno, al final nada. ¿Quién me va a llevar?

   —Es cierto, soy torpe, tropecé con la aspiradora que rodó por la escalera de entrada. Me transformé en mala. Le grité de todo y estaba tan furiosa que fui a buscar los guantes de box de mi hijo, la cagué a trompadas.

   Salieron los vecinos que llamaron a la policía. El interrogatorio fue extenso, mientras ella le hablaba a la compu que tenían sobre la mesa:

   —Desde acá estoy muy bien, me siento protegida.

   Se acercó un funcionario militar, le hizo otro tipo de preguntas. Ella le contestaba a los botones dorados:

   —Qué suerte que los arrancaste, los milicos no me gustaban.

   Finalmente llamaron a una ambulancia mientras ella le hablaba a los picaportes, a las rejas, a la luneta trasera. 

viernes, 2 de junio de 2023

EL DOLOR VIAJA

 

   Tengo un dolor que se traslada, el cuerpo tiene algo que me piensa como una autopista, choca con mi tobillo y se duerme un rato, luego me libera y se instala en la rodilla. Me abandona y puedo dormir quince minutos, hasta que me despierta con un choque múltiple en las ingles. Durante el sueño nocturno, él me ataca la otra pierna.

   Un día no me dejó ni leer, se abrazaba a mis músculos en las cabezas de fémures, tanto que impidió sentarme, pedí socorro y nadie me escuchó, caí acostada en la alfombra. A mi lado había un cutter, lo tomé con decisión y corté en todos los lugares que me dolían, porque seguía su desplazamiento.

   Había algunos tajos que profundicé más y más. Me quedé sin fuerzas, miré de costado y la sangre hacía caminos con afluentes, me dio pena la alfombra sucia de sangre, pero por suerte mañana viene Dionisia,  la señora que limpia, ya no la puedo esperar, siento que me voy y el dolor quiere llevarme con él.

   Pobre Dionisia, por suerte tiene llave.

jueves, 1 de junio de 2023

COMPETITIVOS

 

   Él corre para ducharse primero. Me jodo, tengo que esperar a que termine. Ambos entramos al trabajo a la misma hora.

   La diferencia está que por llegar tarde me descuentan el día. Él hace horas extras, a veces cae a la una, otras a las tres, o vuelve a las seis.

   ¿Y si…? Mejor voy a pensar que no. Su Secretaria es dulce, buena y afectuosa y estoy segura que se acuesta con ella. Qué asco, cuando vuelve y no se baña. Duerme con la ropa puesta. Por suerte a mí no me toca un pelo.

   ¿Y si…, me consigo un novio para hacer el amor?, como una broma, digo.

   Aunque me denoste, es una pequeña venganza. Fueron siete las venganzas. No se puede vivir con un traidor que junta la mugre que tiene entre los pies. La amasa y hace esferas del tamaño de medio meñique.

   Aunque nos divorciemos, o mejor no, o sí, no puedo tomar la decisión.

   ¿Y si…?  

miércoles, 31 de mayo de 2023

HUYERON

 

   Los mellizos recibieron como regalo dos motos Harley Davidson. Eran de un Tío viejo que no los usaba más. Le dio un poco de tristeza desprenderse de las motos, pero qué mejor que los sobrinos para continuar la vida de ellas.

   Siempre andaban con drogas de todo tipo, iban fuertes, se llevaron dos viejas puestas y huyeron. Venía una señora con dos niños en un carrito y a ellos también les pasaron por encima y huyeron.

   Sabían subir escaleras y bajarlas, también saltaban en el aire. Hasta que empezaron a competir entre ellos a ver quién llegaba primero. Sin darse cuenta pasaron la barrera y ocurrió lo inesperado, atropellaron una mujer.

   ─Por curiosidad voy a ver de qué se trata.

   Era su propia Madre, uno de ellos la lloraba, el otro mellizo le dijo:

   ─Las motos están sanas, hasta nuestros cascos quedaron enteros. Tenemos que festejar.

   ─¿Cómo vas a festejar la muerte?

   ─Nuestras Harley sobrevivieron a todo, ¿cómo va a ser más importante nuestra Madre que las motos?

martes, 30 de mayo de 2023

LÍNEA "C"

 

   —Tu Papá es pordiosero, Chichí, te lo cuento ahora que sos grande.

   Se remontó  a la infancia.    

   —¿Por qué esperaste tanto? Me dejaste fuera de mi historia, tuve un Papá que no murió y si es pordiosero, está vivo, claro, no a la altura de tu elegancia. Yo te admiré más de lo que te quise y ahora siento el derrumbe de esos sentimientos.

   Perla se miró en el espejo al pasar. Tenía fascinación con los espejos que repetían su imagen hasta un infinito. Después se llamaba a sí misma, para no ir tan lejos.

   —Tu Padre lustra zapatos en la línea “C” del subte. Si es tu deseo conocerlo, a mí no me afecta.

   Chichí se vistió dama de honor, tenía el mismo porte de su Madre, no la elegancia, boca rojo sangre, ojos enmarcados en negro, pelo negro, con rulos colgantes y anteojos oscuros enormes. Esperó el subte que nunca tomó y lo vio. Ojos verdes terminantes y color de piel donde el páncreas, agotado, le pedía no más alcohol. Tenía pómulos altos como los suyos y ojos perdidos como los suyos.

   —Buenos Días, Señor.

   Él no la miró, parecía ciego. Esta ceremonia la cumplió tres meses. A comienzos del invierno le tejió una bufanda de cachemir.

   En cuanto lo vio, casi a ras del piso, le envolvió el cuello con la bufanda.

   —Gracias, linda, no la registro, pero sé que es linda, porque me da como un calorcito, cuando la siento cerca…

   Chichí le dejó un sobre entre el betún y su caja. Después de ese momento le dejaba la mitad de su sueldo, todos los meses. Sin decir, porque una vez se ofendió.

   —¿Qué pretende una chica, de alguien como yo?

   Ella no le contestó.

   Perla no sabía:

   —¿Y? ¿Ya pasó la impresión de mi noticia?

   A ella la asaltó la curiosidad, pero redujo todo a su menor expresión.

   —Debió ser un hombre muy buen mozo, tal vez necesitó ayuda. El vino es una novia, que él desvirga, cada vez que destapa una botella. Para vos un bochorno, para mí: Papá…

lunes, 29 de mayo de 2023

MUCHACHOTE

 

   ─Mami, ¿puedo ir a la Facultad con tu laptop, el Tablet, tus lapiceras de puntas finas y las tintas que las completan? Ah ¡Me olvidaba! Un conjunto de ropa interior.

   ─Muchachito lindo y bueno ¿para qué necesitas la ropa interior?

   ─Le tengo que hacer un tattoo a una chica, un pato Donald, tres chanchitos, una cruz católica y otra esvástica rodeando el ano.

   ─¿Le vas a tatuar el ano? Eso es pornográfico.

   ─Mami, ya cumplo cuarenta y vos tenés setenta y pico, no me trates con órdenes perimidas.

   ─Llegó Papá, él tal vez me entienda.

   ─¿Qué tengo que entender?

   ─Me dieron un aula en la Facu para que enseñe el arte del tattoo. Es por cinco meses. Ella no tiene plata y me prometió que luego de los tatuajes se va a dejar pinchar por mí, ahí. Vos sabés que pienso en ella y de inmediato se me…se me… Uy! Cierto que está Mami presente.

   ─No te aflijas, esperemos que las otras te paguen cash. Pero si decís que está rebuena, dale por adelante y por detrás.

   Cuando el hijo lindo y bueno se retiró, sus padres lo abrazaron y cada uno le puso un sobre de dinero en cada bolsillo.

   ─Si tenemos un sólo hijo, será pelotudo pero es único, talentoso, generoso, buena persona, inteligente.

   ─Bueno, pará. Ya es suficiente. ¿No te parece?  

domingo, 28 de mayo de 2023

DEMASIADO TARDE

 

   Oliverio fue a ver a la Vecina de arriba. Subió los escalones, todo tenía olor a desinfectante. Mientras esperaba que lo atendiera escuchó canillas y mangueras abiertas.

   Abrió la mirilla:

   —Ah, sos mi Vecino de abajo, conocí a tu Madre. ¿Nunca te lo dijo?

   —En general cuando una persona se murió no puede contar nada. Además lo que me indignó fue estar sentado frente a mis queridos pensamientos y usted los mojó con tres litros de lavandina. Las pobrecitas doblaron sus tallos y los pétalos se secaron.

   —Mirá, te voy a abrir para que veas cómo limpio el departamento. Pongo alcohol aumentado al cien por ciento, para que desinfecte bien y después agrego lavandina concentrada. Arremangate los vaqueros y sacate las zapatillas, así no te mojás.

   A Oliverio el agua le llegó a las rodillas. El depto tenía una inclinación hasta el balcón, por allí salía toda el agua que fue a parar sobre sus pensamientos.

   —Se ve que usted es dura de entendimiento. Señora, la próxima vez que usted tire agua con cloro a mis nuevos pensamientos…

   —Para empezar, soy Señorita y en edad de merecer.

   —Esto es una orden, póngale cemento a todas sus rejillas, si así no lo hiciere, le voy a pedir al Encargado que le corte el agua.

   —Sí, lo entiendo, se siente desahuciado, se ha puesto pálido. Esta noche paso por su departamento y lo voy a resarcir de su pérdida.

   La vieja apareció desnuda y en camisón, llevaba una maceta con un pensamiento en el medio.

   —Sra o Srta, para el caso es lo mismo, seguro que viene con la intención de coger. Usted da asco por donde se la mire y las personas que tienen un sólo pensamiento, dan pena.  Yo tengo tantos que muchas veces se estrellan en mi cabeza. Las que tienen uno sólo, te traen de regalo una maceta con un malvón. Odio que haya confundido un pensamiento con un malvón, es de Vieja traidora e indecente, que pretende que me la coja.

   Le puso una trompada y la Vieja cayó por las escaleras, debido al detergente que ella misma esparció se resbaló y parecía desmayada. El Encargado le dijo, que al final se murió con un malvón en el culo.

sábado, 27 de mayo de 2023

PEDITO

 

   Mi Papá me llevó a Harrods para ver a Papá Noël, sentado en un trono. Los chicos hacíamos fila para sentarnos en sus rodillas y decirle al oído qué deseábamos de regalo. No era Papá Noël, era un hombre con traje rojo relleno de pelotitas de telgopor, tenía barba de algodón y olor a transpiración. 

   ─Papi, mejor les escribo a los Reyes Magos, éste gordo es de mentira. Seguro que lo mandó la Perra.

   ─¿Qué Perra?

   ─La que vos decís siempre que nos dejó sin un mango.

   ─Hijito, no la nombres, porque trae yeta. Cuando lleguemos a casa les escribís. Te presto mi lapicera fluor, que destacará bien tu pedido.

   “Queridos Reyes Magos, (los únicos que no son corruptos, según mi Papi) Quiero que me traigan un amigo imaginario, que no lo pueda ver nadie más que yo. Me llamo Pedrito, los chicos del Colegio me dicen Pedito y se ríen de mí. Mami dice que haga de cuenta que no existen.”

   Por la noche escuché que doce patas caminaban por el porche. Como me olvidé de ponerles comida y agua, se comieron todas las florcitas, de zapatitos de Venus. Tomaron agua de la pileta. Y las luciérnagas se encargaron de ponerles mis zapatillas, otra cosa que  había olvidado. Me dormí enseguida, según mi Papi fue por el stress del día.

   Al amanecer escuché que alguien me pedía un pedazo de mi cama. Lo miré con asombro, era casi igual a mí. Le presté un piyama y pantuflas, me lo trajeron sin accesorios. Desayunábamos juntos, íbamos al Colegio pagando un solo boleto. Aumentaron mis calificaciones porque mi amigo, sabía muchííísimo más que yo. Fui el mejor alumno gracias a él.

   Al único lugar que no me acompañaba era al baño, por razones obvias. Él me enseñó la palabra “obvia”. Fuimos de vacaciones con mis Papis y me divertí como jamás. Nos metimos en el mar, me enseñó a nadar crol, pecho y mariposa. Ese era el estilo que más me gustaba.

   Cuando llegó mi Cumpleaños compartimos los regalos. Mis Padres estaban tan preocupados que me mandaron a un Psicólogo de Niños. Yo hablaba solo todo el tiempo y mi amigo fue el que me avivó que el Psi, era un pelotudo.

viernes, 26 de mayo de 2023

LO HACÍAN EXISTIR

 

   Era tersa como una rosa. Cuando enviudó hablaba como si él existiera. El finado tenía un lugar en la mesa, con plato y cubiertos. Ella servía la comida pero a él le dejaban una rosa en el plato. Los muertos no comen, se dejan comer. Lo abrazaba para caminar en el bosque, abrazaba el aire, con la forma de él. Salían a la calle y ella hacía como que lo tomaba del brazo. Y así andaban, él llegó a parecer un fantasma. Los hijos sufrían porque la gente decía que su Madre estaba loca. Un día hicieron su reclamo:

   —Mamá, ¿podemos salir con Papá?

   —Primero le voy a preguntar si quiere... dijo que sí, los va a llevar al Cine.

   Se sentaron en tres butacas y dejaron al medio una butaca vacía. Vino un Señor a sentarse y le dijeron que la butaca estaba ocupada.

   —No, chicos, está vacía, yo me siento.

   —¡¡Noo!! Lo está aplastando a nuestro Padre. Voy a buscar al Acomodador. Papá, ¿te hizo mal en las piernas?

   La Madre los esperaba afuera, besó a su marido, lo había extrañado, siempre estaban juntos. Los chicos rodearon a su Madre e hicieron una ronda tomados de la mano. Se formó un círculo con un espacio al medio.

   Compraron un kilo de helados de chocolate. En el asiento vacío agregaron una copa con dos cucharadas de helado. Cuando terminaron, la Madre lavaba las copas, había una con el helado derretido, la lavó como a las otras. Miró la rejilla y vio como poco a poco, el helado desaparecía.

jueves, 25 de mayo de 2023

ENGATUZADO

 

   Tenía cuarenta y cinco días cuando el veterinario me vendió a mi dueño. Me llamó Ring Ring, no hubo bautismo, soy gato y a nosotros no nos toca. Mi dueño y yo comíamos juntos, él hamburguesas y yo piedritas. Dormíamos juntos y a veces me llevaba a su laburo en el bolsillo. A partir que le depuse, me quedé en casa para siempre. Tuve dos amigos, Eva y Lucho, jugábamos hasta quedar exhaustos.

   Dormía en la cama de mi dueño, hasta que volviera.

   Una tarde vi cómo dos chicos entraban por la ventana, me pareció raro, sólo mi dueño que deja las llaves en “no me acuerdo” entra por la ventana. Con ojos entornados vi cómo sacaron el frasco de monedas, la guitarra, el plasma y dos cuchillos. Cuando volvió mi dueño me llamó y no me encontraba, no soy muy de contestar. Cuando me encontró me abrazó y me besó el hocico.

—Ring Ring, si te robaban a vos me moría.

   En una semana consiguió un lugar nuevo, pisos deslizantes que me volvieron patinador experto.

   Me puse triste, mi dueño iba y venía, no me daba bola, se olvidaba de las piedritas de comer y de las otras. La depresión iba en aumento, no quise dormir en su cama, me metí en el estante de los buzos. Cuando terminó la mudanza, se acordó de mi existencia. Pensé hacerlo sufrir como él lo hizo conmigo. En un descuido de puerta entornada, subí trece pisos, en algún palier descansaba. Escuché sus pasos por las escaleras gritando:

   —Ring Ring, Ring Ring, Mush Mush.

   Los vecinos escucharon y ayudaron. Las réplicas de mi nombre me volvieron loco, bajé a lo de mi dueño y me escondí detrás del almohadón más grande. Mi dueño cerró la puerta y se puso a llorar. No soporto ver llorar un hombre. Salí de mi escondite, mordí el paquete de Elite y se lo llevé a sus manos. Secó las lágrimas, me miró y dijo:

   —¡Qué gato boludo! Con todos los problemas que tengo…         

miércoles, 24 de mayo de 2023

VILLA ELISA 1932

 

   Vendían una casa de campo que decía en su frontón 1932. La casa era más chica que el frontón, la habían pintado de blanco refulgente por fuera y amarillo huevo por dentro. Me dijeron que no tenía ninguna ventana, por tanto el sol no entraba, el amarillo le recordaba a la casa que el sol existía.

   Ni bien apoyé el único baúl que traía apareció una rata pequeña de ojos luminosos, le siguió otra y otra y otra. Me resultaron muy útiles, ya que carecía de luz. Caminaba entre ellas que iluminaban mis pasos y las más grandes subían a la mesa, para que yo viera más. Adorables criaturas, detestadas por el universo de los hombres. Fui a buscar a mi novia en sulky, para mostrarle la propiedad dónde viviríamos. Cuando vio cuanta luz provenía del interior de la casa, entró dando saltitos felices, antes de mi posterior entrada. Escuché alaridos de mi novia, no distinguí dónde estaba. Abrazada a un tirante del techo:

   —¡Por favor sacame de aquí me dan miedo y asco!

   La ayudé y salimos a la intemperie. Le expliqué que me prestaban un servicio gratuito y una pena infinita porque las pobres carecían de vivienda y por mi parte, podía compartir el techo con ellas. Ella lloraba y me empujaba con bronca, pensé que nunca nos casaríamos.

   Para mi asombro, pasado su ataque:

   —Te ruego que me perdones, no podría vivir sin vos.

   Todas las mujeres hacen depender su vida de nosotros y encima lo dicen. Ésta también, pero yo quise casarme igual. La noche de bodas se mostró contenta, durmiendo sobre las ratas y más ratas sobre el acolchado, tantas que no pudimos consumar el sagrado matrimonio.

   Por la mañana salí a trabajar, temprano, le prometí que volvería antes del anochecer:

   —No te preocupes, las ratas te harán compañía y te protegerán.

   Ella quedó blanco nube. Ni bien partí, salió ella con el sulky, me pasó, se dio vuelta y dijo en voz alta que iba de compras. No había nada en la alacena, dijo.

   Después del trabajo llegué agotado al frontón 1932. Busqué mi esposa y no la encontraba, ni siquiera las ratas alumbraban el interior. Me acosté en el piso, dormí todo el cansancio de la tierra, me restregué los ojos y la llamé. No estaba ella y no estaban las ratas. Salí al sol y al verde, había cientos de gatos comiendo con fruición de las que ya no quedaba nada. Lo que no pude, ni puedo entender, es porqué de mi mujer, tampoco quedaba nada.

martes, 23 de mayo de 2023

¿Y ENTONCES?

   ─No sé qué le pasó. Para mí se suicidó.

   ─¿Vos qué pensás?

   ─Era una chica tan alegre, contaba chistes de los buenos. Sabía jugar, la pobre.

   ─Los chicos estaban convencidos que era la más linda del mundo.

   ─Yo no entiendo, ¿ella les daba bola?

   ─Para nada. Usaba todo su tiempo para estudiar.

   ─¿Para qué tanto?

   ─¿Cómo tanto?

   ─Si es su Tesis, si gana la becan a España.

   ─¿Y después vuelve?

   ─No sé si vuelve o no. ¿Y a vos qué te importa?

   ─Sí me interesa saber si es virgen. ¿Es virgen?

   ─Eso lo sabrá ella. De España cruzó hasta Cerdeña.

   ─¿Consiguió Marido?

   ─Sí, y era muy feliz.

   ─Cuando tomó esa decisión, pensó ahorcarse, tomar pastillas, cortarse las venas y al final se tiró desde un puente.

   ─¿Habrá pasado mucho frío en el mientras tanto?

   ─Qué pregunta estúpida. ¿Vos sos o te hacés? Se murió y listo.

   ─Ah, ¿se murió? Porque a mí me queda la duda, por ahí alguien la tiró.

   ─¿Alguien quién?

   ─Y…¿No será alguien que la odiaba?

   ─Fue por propia decisión.

   ─¿Encontraron el cadáver?

   ─Sí, lo encontraron.

   ─¿Pero muerta, no?

   ─Sí, muerta, bien muerta, recontra muerta. Me hartó tu interrogatorio.

   ─¿Qué, no me vas a querer más?

   ─No. Olvidate.    

lunes, 22 de mayo de 2023

VIRTUDES ACEITOSAS

   La Sra. Marga era de esas personas que no levantan un papel del piso.

   Yo era “Ama de llaves” y mi hermana cocinaba, limpiaba y atendía a Marga que ni bien abría los ojos gritaba que le llevaran el desayuno. Luego se metía en la bañadera, medía la temperatura y el volumen de la espuma.

   ─¿Qué hacen ahí paradas sin hacer nada? Quiero que me pasen esta esponja por todo el cuerpo. Con más dulzura en esas partes y hasta que no sientan un gemido orgamástico no se detengan. Después me enjuagan y cuando salga quiero toallas tibias.

   Quiso recostarse en la chaise longue y se vistió o algo así, con un camisón de seda tan transparente que parecía desnuda. No hacía nada por sí misma. Nosotras éramos sus esclavas.

   Esa tarde la visitaba el Marqués Diego Selapón. Pidió luces bajas tapadas con pañuelos de India. Cuando llegó el Marqués no saludó a nadie. Cerraron las puertas, Diego se abalanzó sobre ella y la penetró. Él se quejó un poco porque decía que era estrecha. Cuando quiso sacar, no pudo. Me llamaron para que los ayudara, encontré aceite de oliva español y con mis propias manos hacía de un lado hacia el otro. Logré desconectarlos.

   Marga nos pidió a las dos que lo ducháramos.

   ─Voy a estar presente, necesito saber si me es fiel.

   Mi hermana se metió en la ducha, como en el vidrio se transparentaba, pude ver al Marqués cómo pedía disculpas por su miembro erguido. Yo también me metí, y la rajé a mi hermana. Las dos estuvimos de acuerdo, nunca conocimos un Marqués que se enseñara tanto con nuestras tetas. Se fue sin saludar, dejando las puertas abiertas.       

domingo, 21 de mayo de 2023

UNA NIÑA ENCATADA

 

   La mejor amiga de Mamá me invitó a pasar la primavera con ella. Mis Padres se alegraron. Se tomaron vacaciones de mí, que era una niña demandante todo el día. Yo tenía cinco cuando pasó la primera vez.

   El Jardinero de casa tenía una casilla de madera para guardar los elementos de su trabajo. Yo lo seguía a todas partes, se ponía una nariz de Payaso y otra vez de Pinocho. Le gustaba disfrazarse para que yo me riera. Una tarde lluviosa me invitó a su casilla. Hizo un pequeño fuego.

   ─Vamos a tomar calor, tenés la ropita empapada.

   Me sacó la remera y el pantalón, él se quitó su ropa de trabajo. Me hizo cosquillas y me acostó sobre su pecho y mientras me acariciaba la cabeza, se durmió. Aproveché para vestirme lo más rápido que pude. Llegué a casa y le pregunté a mi Mamá:

   ─¿A vos te parece normal el Jardinero que tenemos?

   ─Es un viejo raro, casi no habla, pero distribuye flores por color y tamaño, no conozco nada igual.

   ─Te cuento algo, me puso dentro de su casilla y me quitó toda la ropa, después de tocarme el cuerpo se durmió, me vestí y vine para acá.

   Mi Mamá espantada recurrió a mi Papá. Llamaron una ambulancia para mí y un móvil policial para el Jardinero.

   Me revisaron y no tenía nada. Al Viejo lo acusaron de pedófilo.

   ─¿Qué quiere decir pedófilo?

   Debe ser que se tira muchos pedos. En la casilla había olor a pedo.

   Yo no sabía, me enteré después. Tita, la amiga de Mamá después de contarle lo que había pasado, le preguntó si podía tenerme en su casa un tiempo.

   Sucedió algo muy importante, el Jardinero logró fugarse. Cuando llegué a lo de Tita quedé extasiada, había caminos de rosas, de lilas, zapatitos de Venus, prímulas y otros nombres que no recuerdo.

   ─¡Tita!, este jardín está encantado.

   ─¿Sabés lo que pasa?, conseguí un Jardinero magnífico y sabio en el arte de las flores.

   ─¡Uy, Tita, lo quiero conocer! Porque pasaron tantas cosas en casa, que se nos fue la persona que se ocupaba de nuestro jardín.

   Venía caminando arrastrando una carretilla.

   ─¿Ves? Ese es el Jardinero, vení que te lo presento.

   ─¡Tita, por favor, ese viejo es pedofólico!

   Y el Viejo contestó:

   ─Ay, ay, los niños tiene una imaginación Doña Tita, que si uno le va a creer todo lo que dicen, es hombre muerto.

   Aunque tenía cinco años era una niña con una fuerza notable y si me enojaba, peor. Mientras escuchaba al Viejo mintiendo, tomé la horqueta más filosa y lo atravesé de lado a lado.

sábado, 20 de mayo de 2023

DAR LETRA

 

   —Mi Papá dice que los yanquis son unos hijos de puta.

   —Paula! No debés hablar con malas palabras.

   —Yo no digo malas palabras, pero mi Papá sí, él dice que los grandes pueden…

   —Y además de insultarlos ¿Qué más cuenta?

   —Que desatan guerras para vender armas y ampliar sus fronteras, matan gente en todo el mundo y venden drogas…y…y…y qué sé yo qué más dice, yo lo apago porque se me hace lío en la cabeza.

   —¿Cómo lo apago, tu papá tiene botones?

   —Está todas las mañanas en la radio, tiene mi apellido ¿Nunca lo escuchó señorita?...

   —Sí Paula, es un excelente periodista, yo no lo escucho porque trabajo, si pudiera lo haría.

   —Yo que Ud lo pensaría dos veces, mi Papi odia los maestros y dedica programas enteros a hablar mal de ustedes. Dice que nos ponen más tontos de lo que somos y no nos enseñan un carajo, esa palabra la dice él, yo no.

   —¿Y para qué te manda al colegio si así piensa?

   —Eso es lo que le pregunto siempre, a mí, la verdá, el colegio no me gusta.

   —¿Y entonces…? No entiendo Pauli…

   —Papi tiene su opinión, el otro día escuché a Mami suplicando “Que vaya al cole ¡Por favor! Así me deja descansar cuatro horas, aunque sea”.

   —Bueno Pauli, deciles que los espero mañana, a las diez, necesito hablar con ellos.

   —Yo les digo, pero no van a venir, ellos no pisan instituciones mafiosas. Yo me sé lo que quiere decir mafioso, es sinónimo de gobierno, según Papi.