sábado, 13 de abril de 2024

LA IMAGINACIÓN

    —Mami, ¿es cierto que en los Estados Sumidos hay un quilombo bárbaro?

   —No digas quilombo, porque es una mala palabra, en EEUU, hacen manifestaciones, hubo saqueos.

   —¿Por qué no me hablás en mi idioma de niño, si soy un niño grande, lindo y bueno? Y cuando vuelva Papi de ese trabajo de vender sánguches por la calle, le voy a contar que aprovechás su ausencia, para cagarte en él todo el tiempo: “Me cago en él por ser pobre. Me cago en él porque no encuentra Niñera.”

   —Necesito descansar de tus preguntas, me hacés doler la cabeza, quiero una persona para ocuparse de un niño tan lindo y tan bueno. Y te prohíbo decir: Me cago, me cagaste, son otras malas palabras que te hacen parecer un niño tan feo y tan malo.

   Hoy llegó la Niñera, parece una muñeca grande, puedo hacer lo que quiero con ella, es como una Barbi, que hasta duerme la siesta conmigo. Me gustaría ser grande para hacer lo que hicieron Papi y Mami, cuando nací. Después no hicieron más nada, por suerte, no hubo más ruidos de elásticos. Mi Barbi es tan alta y tan buena, que me da la teta pensando que soy un bebé con hambre. Cuando sea grande me voy a casar con ella.

   —Mami, tengo una buena noticia, me voy a casar con Barbi, que dijo sí antes que le preguntara.

   —Pero, ¿qué me estás diciendo?

   —Que me voy a casar pasado mañana, si supieras cómo me abraza, me da una cosquilla y ganas de ser grande, para realizar otras actividades. Y ya que estamos, Mami, ¿vos creés que mi pitulín va a crecer?

   —¿Para qué querés que te crezca?

   —Porque sería mi mástil de guerra, ¿puedo practicar tiro al blanco?

   —No entiendo quién te metió esas ideas en la cabeza.

   —Y quién va a ser, Barbi, que le gusto tanto, que hace cosas conmigo que no debiera, pero yo la dejo, total, tarde o temprano viene la boda.

   —Sos un niño lindo, bueno y mentiroso, Barbi me dijo que tenés una imaginación prodigiosa y peligrosa. Por eso renunció.

   —Sí, me imagino, recomendando hacer una tripa de familia. Mami, a mí me tenés que creer, que soy un niño tan lindo y tan bueno. Barbi es una zorra traidora, si no preguntale a Papi.

   —¿Por qué a Papi?

   —Vos preguntale.

viernes, 12 de abril de 2024

RELACIONES INOFENSIVAS

    Se hablaban todos los días, era una estación después, pero se extrañaban, por eso lo del teléfono, no había celulares. Llevaba diez años de novia y era virgen como la luna. La Madre escuchaba esas palabras y dos lágrimas, rodaban hasta su boca.

   Se cansó del personaje, la hija le dijo adiós a su novio, mientras un auto la esperaba con la puerta abierta. Su primera vez fue en ese auto. De las ruedas pasó a las camas y hombres, de todas las edades, respondían sus deseos. Hablaba con su Madre todas las mañanas, le contaba que se reponía, del novio ausente, con salidas inofensivas, su virginidad, era virgen. La Madre recibía al novio compungido, todas las tardes, lo consolaba con tecitos de bach y demás pociones. El chico lloraba tanto que un día la Madre lo abrazó, como a un hijo desvalido.

   El novio le devolvió el abrazo, como un amante impaciente.

   Una tarde, la hija apareció en la casa en el momento exacto del clímax de una relación. La Madre no vio nada, porque se encontraba boca abajo, el novio reptaba con los ojos cerrados.

   Fue con silenciador, uno a cada uno en la nuca.

   Volvió a su casa y llamó a su Madre por teléfono, no contestaba. Primero sonrió y no se detuvo, hasta la carcajada.

jueves, 11 de abril de 2024

OLVIDATE

    Lo de la escuela pública fue idea de tu abuela, ahora, esto de invitar a tu cumpleaños a la hija de la portera y a los chicos de esa escuela, no corresponde. Por eso quería que fueras a “Jesús de las piedras”, ni tu padre me escuchó. Tenés que socializar con chicos educados, hijos de profesionales, gente bien vestida y bien hablada. Hija, tenés que entender que tienen olor a milanesa, muchos no usan desodorante. No puedo permitirlo.

   La niña lloraba tanto que la vieja la mandó a su cuarto y le cerró la puerta. La niña echó llave por dentro. Total, para qué le festejan su cumpleaños con hijos de amigos de los grandes. Casi todas chicas tontas, que encima  regalan cosas aburridas como una camiseta blanca y un suéter que pica. Jugar a las estatuas y al gallito ciego.

   A mí me hacen feliz los chicos y las chicas de la escuela. Sobre todo los chicos audaces que caminan la cornisa, le ponen dulce de leche al mástil. Además me invitan, las chicas no, porque son sedentarias. Los varones me enseñaron a trepar árboles más altos que la escuela. El otro día llevaron un Marlboro al patio y me invitaron a fumar con ellos. Las chicas se reían, secreteaban, pura envidia.

   A mí los varones me gustan hasta para besarlos que, desde ya, es un asco.

miércoles, 10 de abril de 2024

¿Y?

    Era una secretaria óptima, cansada de un jefe despótico y exigente. La humillaba en público con una lista para que fuera al supermercado. Cuando volvía le tiraba las bolsas en el escritorio. Coordinaba tantas cosas dentro del biulding, que los jefes rogaban para tenerla de secretaria. Pero ella tenía una cuestión de honor con la ética, no pensaba en renunciar. Un día de calor cambió su taier de secretaria y se puso una chemise de seda. El jefe la miró, cerró la puerta del despacho y se tiró encima de ella. Le arrancó el vestido y la violó.  Logró escabullirse y se metió en el despacho del Director General. Le contó lo sucedido, eso no tenía reparación. El Dir. Gral. la nombró socia. Las compañeras le prestaron ropa. Se fue sola a esperar el subte. En un extremo estaba él, la miraba sin ver. Ella se puso detrás. Con una sola mano en la espalda, le hizo perder pie. Del resto se ocupó el subte.

   Por la mañana el Dir. Gral. la esperaba en su despacho. Hablaron un rato, le convidó un whisky, aceptó por no despreciar. Le tomó las manos (las de él estaban pegajosas) y le pasó la lengua por el cuello. Empezó a gritar y a tocar las alarmas. El infeliz la dejó.

   Ella se fue pensando cuántas personas había que matar para vivir en Buenos Aires.

martes, 9 de abril de 2024

PERSONAL DE BELLAS ARTES

     Si lo veías de lejos, era una figura insignificante, con un cepillo ancho, pasando aserrín. A él le tenía que pedir las llaves. Cuando me acercaba, él ponía cara de asesino serial. Un gesto cruel en las comisuras de la boca y ojos de insecto imprevisible. Cuando era mi turno abrir tenía vértigo, el hombrecito tenía ganas de matarme, se lo vi en la cara, por el reflejo del vidrio me miraba y se agarraba del palo del cepillo como un cazador experto.

   El turno de esa mañana fue rápido, al llegar las llaves colgaban de una estatua de yeso, abrí, no miré y cerré, faltaban dos horas para que llegaran los otros. Corrí el atril oblicuo a la ventana y estaba él, agachado, limpiando con un cepillo corto los zócalos del taller. Pude decir: “Ah y Buen día”. Me puse a pintar, mientras pensaba que detrás estaba él, mirándome las piernas y cubriendo con su cuerpo la salida. Usé la paleta más sucia de la tierra, el tipo no se iba. Ahora lustraba las cuatro cerraduras, ahora se daría vuelta con un cuchillo y no lo voy a permitir, ¿ahora se viene cerca de mis zapatos, reptando, hacia los goznes de abajo? Perfecto, este viejo corta-cartón de hierro centenario se desplaza como quien no quiere la cosa y cae en su espalda insignificante.

   Me dejaron libre enseguida, peguntas de rutina, soy actriz. Ahora, qué hijo de puta el director ¿cómo va a permitir asesinos seriales como personal de limpieza?

lunes, 8 de abril de 2024

ESMÉ

    No aceptaban mayores de treinta y eran imprescindibles dos títulos universitarios, con visos académicos. Uniforme, cuello chino, falda bajo rodilla, tacos nueve y medio.

   Esmé pasó por todas las barreras curriculares. Le dieron una ratonera con una compu de veinte años, inútil. Llevó la de su propiedad. Su velocidad feroz resolvió 150 expedientes en seis horas. Al año ocupaba el segundo puesto del Presidente buildingista. Esmé no sonreía desde el alma como al principio, ahora dibujaba un amague de comisuras altas. La Empresa consideraba imprescindible su presencia y logros internegociados. Le pagaron una cirugía laseriana, para detener el tiempo en sus 25. El Presidente fue desplazado, no recibió ni un adiós indiferente. Fue nombrada Esmé, que conoció el mundo entero. La realidad es que decolaba en las terrazas y departía en los últimos pisos de cada building.

   Salía airosa en cualquier negociación. El viernes 6 de Enero corrió al ascensor y evitó el eterno coro de hombres que siempre la acompañaban. La Planta Baja estaba cerrada, intentó abrir alguna puerta, no había luz, una mano segura:

   —Si me permitís.

   Tenía traje de pordiosero y la guió hasta la calle con un andar seductor distinguido, portaba un perramus con una soga marcando la cintura. Tenía en manos una pátina de mugre, uñas largas con negro por debajo, pantalones con dobleces mustios, caminaba despacio, le chancleteaban las suelas de viejos mocasines. Ella se dejó tomar el brazo y él, haciendo de chaperón gentil, le hizo recorrer lugares desconocidos. Puentes con amantes furtivos, bares underground con bebidas coloridas. Después de años sus risas fueron cataratas que aquel hombre, con olor a oso, le arrancaba de las entrañas.

   —“Para Esmé con amor y sordidez”, es mi cuento predilecto, me lo regaló J.D.Salinger. Cuando supe que ese era tu nombre...

   —Sí, ya sé, conocí a Seymour antes que todos.

domingo, 7 de abril de 2024

LA GORDA ES KK

   —¿Por qué estás todo el día en casa?, si ahora podés salir.

   —Porque extraño si me voy y me da miedo la calle, toda esa gente, al ser famoso me reconocen, por ser aquel niño lindo y bueno, piden autógrafos, me vuelven loco. Yo igual, les firmo a todos.

   —Tenés que ser humilde. La Señora del 4°C, ¿te acordás que le salvaste la vida, cuando cayó en el toldo de abajo?

   —¿Cómo olvidarlo?, si para escalar hasta su ventana me apoyó su pata en mi cabeza. Allí depositó su peso la gorda y me dejó un chichón y el cuerpo plegado como un acordeón.

   —¿Y no le dijiste nada?

   —Si cuando le iba a decir, la gorda ya estaba adentro de su depto. No me dijo ni te ayudo, ni gracias.

   —¡Qué gorda de mierda! Ya la voy a agarrar yo. ¿cómo te va a dejar solo y averiado en el toldo?

   —Mirá que es tan, pero tan gorda, que no tendrás resistencia y te va decir que soy un niño feo y malo y que la quise matar. Mami, no, su cerebro es pura grasa.

   —Cuando llegue Papi, le voy a contar la historia, ¿él, sabés lo que le va a decir? Que es una kakoncha mal parida y abusadora de menores, como el Presi o la Presi, que están demás en la Argentina, porque amenazan con el Virus, nos dejan sin trabajo, entre otras perversiones, luego la va a incrustar en la puerta y le va a pegar diez fustazos.

   —Mami, sos una genia, a Papi le va a servir de descarga y nosotros pasaremos a segundo plano. No va a preguntar quién es el niño lindo bueno y boludo, que le escondió las pantuflas. Cuando meta las manos debajo de la cama y mire la mugre que tiene, te dirá: “No hacés nada en todo el día y si no limpiás, es porque sos una zorra hija de puta.” Viste cómo odia a la Abuela y todas esas palabras que ustedes me prohibieron decir.

   —¿En serio me lo decís?

   —No, pero me gustaría. 

sábado, 6 de abril de 2024

MOLICIE

    En la provincia estaba bien. Bien aburrida, pero bien. Cansada, nací cansada. Allá no importaba a nadie que me tirara en cualquier lado. Tomé el tren de los crotos, vacío, por suerte. Aquí tengo que trabajar o no como, lavo patios enormes a cambio de mendrugos. Duermo en un cajón de madera con techo, el jergón tiene olor a muchos olores feos. Llego tan cansada de fregar que no pienso, antes me desmayo. Conocí una chica que me habló del viejo loco. El viejo me mira y quiere que le trabaje a él sólo, dijo la chica. Me paga por no hacer nada.

   Tiene cara de malo, pero, yo sé que es bueno. Me saca la ropa despacio y pide que me siente. Hay respaldo. Ayer me pidió que no cierre los ojos, yo le hago caso, él se aleja y dibuja, levanta la cabeza y parece que me va a matar, es su trabajo. Me lo dejó ver terminado. Usó colores fuertes, vivos, parezco yo por dentro, lindo muy lindo. Igual le hablé de mi cansancio vitalicio y pedí abandonar ese trabajo. Se arrodilló y confesó que me amaba como a dios.

   Debo ser fría, porque lo levanté de prepo y me vestí rápido, tenía frío, el viejo me hacía pasar frío, horas de horas. Yo no creo en dios, para mí no es nadie. No le acepté el pago del día, lo vi sufrir por eso. Dormí como cuando fregaba, me despertó la chica, que ahora es mi amiga. Trajo una carta urgente del viejo. Era un regalo, mi amiga dijo que la abriera, a lo mejor era dinero, ella amaba el dinero. El sobre gordo decía “Te amo tanto como para regalarte esto”. Estaba tan cansada que ni ganas de ver qué era, mi amiga lo abrió con desesperación propia. Cuando me desperté no estaba ni mi amiga ni el sobre.

viernes, 5 de abril de 2024

PEN DRIVE

    Escribía en un idioma raro, arrastraba el lápiz con la derecha y en la izquierda una goma de borrar Staedler. Suprimía cosas que no me había enterado, ella, cada vez que borraba decía:

   —¡Qué tonta! Ni yo lo entiendo.

   El Profesor seguía con su conferencia, haciendo gala de sí mismo. Ella escribía lo que él no decía. Estaba frente a él, que miraba alterado, un idioma de palitos círculos y aves. Teniendo en cuenta que estaba al revés, quedaría como un estúpido sacando un espejito con un peine, que llevaba en el bolsillo interno. Era gay, pero se mataba para que no se notara. Hacía voz de hombre, alta, áspera y cuevosa.

   —¿Hoy viene el puto? —era común que sus alumnos lo designaran así.

   Le convidaba caramelos con un pen drive a su compañera de atrás. En los recreos se daban piquitos en la boca.

   —Mi amor, si no fuera por vos. Y si el beso era más hondo y el pen drive más importante, aterrizaba bajo la lengua equivocada.

   Nadie las miraba, algunos tenían asco, otros prejuicios y los que se sentían acompañados. Supe que el Profesor las denunció, una escribía, la otra era la mensajera. Los pen drive traducían los signos de Jueces, Secretarios, Fiscales, Abogados. Propiedades, vuelos ultraprivados, reductos de cifras millonarias ocultas, Países e Islas, que negociaban con los de aquí. Hasta en Medio Oriente tenían conexiones.

   Las chicas desaparecieron y nadie supo y nadie dijo. Aparecieron dos meses más tarde, violadas y torturadas, con un balazo en la frente. Los asientos no fueron ocupados por ningún compañero, era un homenaje tácito.

   El Profesor renunció, nadie asistía a sus Clases. Con su sueldo de Docente se perdió en Islandia. Igual que durante la Dictadura Militar. Pero ahora, cuando todos quisimos descansar, aparecen otros, en otras décadas de silencios abatidos.

jueves, 4 de abril de 2024

PREVISIBLES SORPRENDENTES

    Estoy cansada, muy cansada. Un Tío me regaló un pasaje de autobús con cama. Recorría pueblos coloniales con historias sobrecogedoras. (Perdón por la coincidencia de estas palabras.)

   Lo único que llevaba en la mochila, era un pijama y pantuflas. Cuando subí al autobús encontré mi cama y dormí el cansancio acumulado. Cuando desperté íbamos por el último pueblo colonial. Miré todo con los párpados inflamados. Era un pueblo triste, de casas cerradas y ningún cristiano caminando por ahí.

   En esa parada subió una persona con cara de dormir. Hizo un chiste, que no hizo reír a nadie. Eran pasajeros de sonrisa difícil. Preguntó dónde quedaba su cama. Justo al lado de la mía. Se acostó con muchas ganas de dormir. Cuando llegó la noche roncaba como un elefante. Al cabo de unas horas me preguntó:

   —¿Me das tu mano? La necesito para dormir. Una mano cálida que me haga soñar cosas lindas.

   Yo se la di para que no se sintiera solo. Sé lo que es extender una mano y no encontrar otra mano, por mi historia anterior. No la cuento, es mejor olvidar. Este tipo me inspiraba confianza y las manos se apretaron y durmieron lindo. Nos despertamos con muchas ganas de seguir durmiendo. Nuestras manos estaban violetas de tanto apretar. Con el primer rayo de sol, su mano apoyaba sobre mi teta izquierda y la mía sobre su bragueta. Se escuchó una voz milicada:

   —Bruselas, fin de viaje.

   Si sucedió algo más yo no sé, bajé sola del micro y él no estaba o nunca existió. Estoy cansada, muchísimo más cansada que cuando este viaje comenzó.

miércoles, 3 de abril de 2024

RELACIONES ORTODOXAS

    ─¿Vos me querés?

   Mara pregunta lo mismo diez veces los días que paso con ella, si yo la quiero, pero es tan novia y entregada. Le contesto:

   ─No, no me gustan las mujeres que toman mate manchando los expedientes.

   Con Ivana es diferente:

   ─¿Me querés?

   Y ella contesta de espaldas probando el collar que le regalé.

   ─Me encanta como queda.

   Da saltitos en pelotas con el collar puesto y besa al espejo. Con la amante es distinto. No entrega ni una caricia que no sea sospechosa y como un tonto interrogo:

   ─¿Me querés gatita?

   Ivana corre, me abraza fuerte demás y responde:

   ─No seas grasa Manucho. Lo de gata me ofende.

   Ella tiene un marido viejo y celoso que nos mira hacer el amor desde un cuadro de mesa, con sonrisa de cornudo.

   Tengo la secretaria perfecta, es culta, distinguida, más alta que yo y sabe tanto de todo que humilla. Cuando el trabajo diario termina lo concluye ella, no soy buen redactor. Se llama Prudencia, le digo Pruden. Después de revolcarnos en la alfombra, me siento como un personaje de las mil y una noches, colmado hasta lo imposible.

   Manucho, el preguntón:

   ─¿Cómo sabés tantas cosas, Pruden?

   Mientras se pone la ropa interior de putita contesta:

   ─Miro muchas películas porno, no tienen argumento, es de acción pura, eso me motiva.

   Mi marido no me da ni cinco de bola, debe estar harto. Aburre leer la noche entera.

   ─Manu, ¿no sabías que el laburo calienta? Seguro que tu ingenuidad no permite ni que lo pienses.

   Esta noche viajo con mi mujer, le prometí un crucero, se lo merece.

   Yo no sé si Mara es linda o fea, son tantos años, que a veces la miro y es como el florero que nos regalaron cuando nos casamos.

martes, 2 de abril de 2024

ORDANARIA

   En el Reino del Alzheimer eligieron Reina a una estúpida cualquiera. Era ladrona compulsiva, como esa gente que tiene más riquezas que años por vivir. Como no le daban las neuronas, de gastarse en nada, compró una corte de ladrones sin ética ni moral, ingredientes que el Bizconde, marido de la Queen Stupid, encargose de munir con el poder del idiota, la pólvora y la injusticia.

   Tenían el equipo perfecto para resucitar a Atila y pisando a porcentaje, no dejar crecer ni los tréboles.

   Él se encargó y todos saben que a su paso, la tierra no acepta germinación alguna.

   El pueblo miraba a otro lado, por temor a las flechas perdidas y a la pérdida del garbanzo para subsistir. La desnutrición y la ausencia de ejemplos nobles, hizo que Queen Stupid y su séquito se sintieran acompañados. Nada superior a la ignorancia en cadena, para transformar seres, en idiotas autistas, cuya ocurrencia era deponer en el prójimo. Se alimentaban de eso los prójimos y pedían más y les gustaba. Queen Stupid deliraba y las gentes, impotentes, frente a tanta voracidad y perversión decidieron quitarse la vida. Fueron unos diez o doce. Una cifra despreciable.

   El Bizconde cónyuge de Queen Stupid, decidió robar todo el reino.

   Lo último que se supo de aquello fue nada, porque tanta degradación produjo una historia diluída en contaminación, perdida en el cosmos, sin rumbo ni destino. Los planetas clausuraron todo sistema de recepción a elementos dañinos y malolientes, que atentaran contra el bienestar y la equidad de los planetautas. 

lunes, 1 de abril de 2024

MATATE

   —Te traen un café inmundo, en microtaza, frío, un dedal de agua de la canilla y se retiran diciendo “Que lo disfrute”. Eso lo dicen con el automático puesto en la función mesero. Es el único placer, que vengo viendo que ni un placer es. Era mi única distracción.

   —¿Vos sabés que tenés razón? Claro, tenés la ventaja del diario local y el del País de Buenos Aires, de lunes a domingo las noticias parecen o son fotocopias. Creo que con un diario por semana, sería suficiente. O sin diario, total a la gente no se le modifica nada y al Gobierno tampoco.

   Éste es peor que yo, me deprime, pero me lo banco. Él viene y se sienta frente a mí, cuenta que está deprimido, siempre igual, yo estoy, él está, nosotros estamos. “Hay que tener paciencia”. “Este País no cambia más”. “Todos los Gobiernos son iguales”. “Habría que matarlos a todos”.

   Me deliré dentro de mi cabeza. Estaba en mi amigo deprimido tomando café frente a mí y cuenta:

   —Estoy deprimido, hasta lo más profundo. ¿Vos qué pensás?  

   Parece que estuviera esperando que se lo diga. A veces hay que darle el gusto a los otros.

   —Yo lo que pienso es que lo mejor que podés hacer, es matarte.

   Me siento culpable, yo también tengo depre, pero convivo con ella, después viene el stand-up.

   No va que el tipo me hizo caso, se mató. No se ahorcó, ni se pegó un tiro, ni tomó pastillas, no señor. Se tiró al pantano, que acá le dicen Dique. No, el tipo además de depresivo era un asqueroso.

   Y bueno…“Que lo disfrute.” 

domingo, 31 de marzo de 2024

CHANTA

    La señorita Brown estaba encerrada por propia voluntad. No atendía a nadie menos a su amiga Molly que golpeaba con desesperación. Le dio un ataque de generosidad y la hizo pasar, la abrazó y le dio un beso en la mejilla mientras ella contaba su historia.

   ─Sabés que me quiso abandonar el chanta de mi marido. Lo dejé ir cuando se fue me dio una mezcla de nostalgia y enojo con una felicidad desconocida. Por fin pensé que mi supervivencia estaba sin respaldo. Señorita Brown usted ¿podría ayudarme?

   ─Por supuesto seré tu aliada y tengo mucho dinero, te podés comprar la casita de al lado, la que dice “Se vende”.

   ─¿Y con qué la pago?

   ─Con mi dinero, te lo acabo de decir.

   ─¿Y la ropa, los muebles y todo lo que conlleva una mudanza? ¿Cómo hago?

   ─Vos por casualidad te llamás Molly.

   ─¿Y cómo sabés mi nombre?

   ─Conocí a tu ex siendo ya grande y fue un amante excepcional, pero me traicionó mal el chanta, como decís vos ¿y si venís a mi casa para hacer tu mudanza tranquila?

   ─Señorita Brown, acepto su invitación y para festejar, está el boliche de acá abajo. Vamos a brindar con champán y a bailar como dos descerebradas

   ─Está ahí ─dijo la Señorita Brown ─¿y si le damos una buena paliza entre las dos? Vayamos pronto, antes que consiga otra desgraciada.

   Y así fue, lo recagaron a trompadas. Con todo el mambo que tenían ellas en un descuido se cayó por la ventana del primer piso. Rompió vidrios y golpeó con una piedra en la cabeza.

   Vino la ambulancia, pero no hubo nada que hacer, se murió.

   ─Por algo se murió, un hijo de puta menos.

   Se abrazaron y brindaron por su muerte, bien merecida.

sábado, 30 de marzo de 2024

SOLEDAD HABITADA

    Se le quedó el auto nuevo, no pasaba nadie.

   Empezó a caminar y vislumbró la luz de una casita, salió una viejita menuda que le gritó:

   ─Muchacho siga la huella, así su llegada sería más rápida.

   Tenía un bols grande con verduras y pollo cortado en rodajas. Convidó la viejita, le servió tres tazones y le ofreció vino patero. Estuvo mal, a ella le escanció un apenas. El resto lo tomó él. Miró en el espejo donde se veía como comía. Pidió disculpas por su avidez.

   ─Vea muchacho, lo que a usted le falta a mí me sobra. No tiene que disculparse, lo que no entendí es eso de avidez, pero no importa, seguro que viniendo de usted era un elogio. Sabe que casi me olvido y es progresivo, debe ser la vejez, pierdo la memoria, el otro día metí e gato en el lavarropas junto a otras prendas. Me dio bronca, la ropa quedó rosinegro y el gato maligno rompió el lavarropas por los huesitos. Cuando venga mi biznieto le pido que lo arregle y le doy unos pesitos.

   Dio las gracias por todo, le besó la frente y pareció que se ruborizó, a los noventa y ocho años!! Tomó el camino de la huella, hizo dedo, pasó un camión de carga y pidió que se subiera.

   Ahí notó que le corría sangre por la rodilla. El camionero dijo que había un dispensario donde lo curarían.

   ─Yo me curo solo, todos los tajos que la vida me ofrece se cicatrizan de inmediato.

   Cuando le operaron un testículo grande, quedó unitesticular, el cirujano le dijo que tenía una excelente cicatrización.

   La madre que lo acompañaba le dijo al oído:

   ─Vas a ver que el tajo más nuevo cicatriza enseguida.

   Él eligió volver a casa, le hicieron un regalo ideado por ellos, era un testículo gigante, hecho de cerámica pintada, tenía gotas de sangre que parecían llorar…

   Un compañero del dispensario les dijo a los autores del regalo:

   ─Es preferible tener un solo testículo asombrosamente grande, que dos chiquitos. ¿No?...

viernes, 29 de marzo de 2024

EL RESTO DE MI VIDA

    Detesto las mujeres, no sé si porque somos tantas hermanas, más mamá y mis tías y las hermanas de mi padre y los colegios de hermanas, con compañeras mujeres y profesoras mujeres. Tengo un primo varón, pero es afeminado. No le quedó otra.

   Estudio para premios de tiempo libre. No cuesta nada, escucho las zarandajas de las profesoras y me quedan registradas. Con leer dos horas por día me recibí con el mejor promedio, casi once, como  dice la ambiciosa de mamá. Empecé Ingeniería en Sistemas, tengo el mejor promedio de la carrera. Los tipos me detestan, con la misma intensidad que a mí me encantan. El más perverso compite en todas las materias y le gano. Sin querer, sucede. El perverso me quita el hambre, he llegado a sentarme pegada a él. No me da bola, hasta parece tener asco de mi cercanía. Es el único tipo en la vida que no me puso diez en nada.

   Vinieron a comer amigos de mi viejo. Uno le va a otorgar un cargo alto en el Ministerio de Economía. Me invitaron a compartir la velada con ellos, sin mis hermanas. Saben que puedo monopolizar cualquier tema y dejarles sueltas las mandíbulas. Para eso quieren mis viejos que esté, para hacerlos quedar bien con la hija genia. La única que sabe cómo y cuándo hacer y decir lo que corresponde. Lo que los otros quieren escuchar de una joven. El valor agregado de ser alta, rubia, de ojos celestes, indumentaria elegida por mami, que hace de mí una persona distinguida y todas esas boludeces que me joden la vida mientras ellos se enorgullecen.

   Hoy el perverso preguntó delante de todos mis compañeros si yo les parecía frígida. Un bochorno, fue un “Sí” unánime.

   Durante la comida pensaba en él, mientras me hacían preguntas, una tras otra. Encima, era el bufón que debía entretener los vejestorios. Hice hasta dónde pude. Una señora muy académica, la mujer del tipo que conseguiría el curro a mi viejo, preguntó qué es lo que más me gustaría hacer en esta vida. Se hizo un silencio de ángeles, donde todos giraron sus cabezas esperando una respuesta que no llegaba.

   Pensaba en él, su sonrisa. Mi madre, con cierta premura, insistió para que responda. Miré a la señora y me pareció la cara de él, contesté con seguridad universal:

   —Cojer, es lo que más quisiera en esta vida y estoy convencida que es lo que más me gustaría hacer.

jueves, 28 de marzo de 2024

ACOMODATO

    Quería dar una imagen monacal, rozando la monjez. Usaba jumper, camisa recién planchada, cerrada hasta el cuello, medias gruesas de muselina marrón y zapatos abotinados negros.

   Una mantilla le cubría la cabeza, infaltable el misal con el rosario dispuesto al rezo. No sólo asistía a misa los domingos, los días de semana también.

   Las personas que iban, eran cada vez menos numerosas. A los casamientos sí, todos para chusmear a la novia, el mismo comentario:

   —Qué delicadito el vestido.

   Las solteronas decían:

   —¡Qué laburo para el novio desabrochar tantos botoncitos!

   Se informaron, por películas, que había algunos que lo hacían con el vestido puesto.

   La imagen monacal pensaba que los casamientos eran pecado, ella no iba por temor al castigo divino.

   La más chusma del lugar, la veía entrar a la Iglesia y salir luego de diez minutos, por alguna de las puertas laterales. Entraba a la Sacristía sin llamar.

   —Padre, lo que usted me dijo ayer, no pude cumplirlo, sigo siendo virgen. El hombre que sería de mi gusto, es Ud, Padre.

   Él la miró como si fuera la Virgen María.     

   —Desde que la descubrí quise proponerle usar el confesionario, coger como novatos, poniéndonos al día y dejarla embarazada.

   La hizo pasar al confesionario, estuvieron siete días, el séptimo era día de descanso, no lo hicieron. Los feligreses de la primer misa del domingo, se quedaron sin ceremonia ni bendiciones. La más chusma del lugar, juró sobre la Biblia, haber visto a la mujer de imagen monacal, subir con el Sacerdote, a un Rolls Royce, con florcitas, que les mandó como regalo, el Papa Pancho, desde Roma. El Santo Padre guardó el secreto y cubrió el puesto libre, con un sacerdote recién salido del Monasterio, bastante amanerado el joven. A nadie le inquietó, estaban de moda los curas gay. 

miércoles, 27 de marzo de 2024

 Cuando toda la tarde

la niebla en la ventana,

es cuando la memoria

se pone a hacer su oficio.

 

Si te agarra despierto

te pone triste.

si te agarra dormido

te pone loco.

Y cuando la memoria es más grande que la tarde,

te pone en la ventana, te llena de neblina.

Hace su oficio la memoria.

                    Su oficio triste, su oficio loco.

                                                  Te agarra.

                                                   Te agarra.

martes, 26 de marzo de 2024

ADEMÁS

   —Mami, ¿de qué está hecha la arena?

   —Está hecha de piedras rayadas.

   —¿Vos decís, como el queso rallado?

   Antes de que empiece con otro tema se lo explico mejor:

   —Vera, la arena se produce por el desgaste de las piedras, rocas y demás.

   La niña llevaba el balde de arena:

   —Mamá ¿qué es “además”? Hay muchos grandes que dicen además, es porque no saben qué viene. ¿Es cierto?

   —Demás está lleno de cosas, por ejemplo la arena tiene también caracoles, corales deshechos y demás Así hay un espacio que lo llenás, no demasiado, porque aburre.

   Voy a empezar un castillo, hoy es un día que no tengo ganas que Vera me hable. Antes pasaba el verano con su Padre. Soy una hereje, pero ¡Tres meses de libertad! Sin hacerme cargo de la niña, distribuía mi tiempo con amigos y amigas medulares y modulares.

   Cuando Vera me contó, recurrí a mi analista, a mi hermana y a mí que fui la encargada de poner orden en mis pensamientos, amar a Vera, ocuparme y demás.

   —¿Mami, por qué paso todos los veranos con vos? Quiero alguno con Papi, aunque sea que me vaya a buscar a la Escuela, en moto.

   Todavía no lo puedo enfrentar, llevo un peso pesado en el pecho. ¿Cómo nunca me dijo nada? ¿Cómo no me di cuenta? Tuve un presentimiento, la última vez que fuimos al mar todos juntos, él le pasaba pantalla solar con masajes cortos, cuidados. Él le indicaba: “Poneme en la espalda, donde más me quema y si podés en las pantorrillas”.

   —Sabés que Papi le dio un piquito a mi Padrino, dos veces los vi, ¿se dan piquitos los hombres, Mami?

      Ahora duermo abrazada a Vera, le leo dos cuentos, pero la mirada de ella es otra, además. 

lunes, 25 de marzo de 2024

NO PENSAR UN RATO

    Había un viejito, pura boina, esperando desde hacía una hora que lo atendieran.

   Un Rapi Pago, toda una ironía el nombre, por suerte estaba sentado y hablaba con él y con nosotros que también hacíamos la fila. Hay una sola chica que atiende con una paciencia envidiable, aceptó cuando le informaron que sería única ventanilla. El viejito de la boina tenía una sola cuenta para pagar: “Gas”. Las personas de la fila, en tiempos que nadie cede nada a nadie, llegaron a un tácito acuerdo, le permitieron a él, que se iba porque tenía el cuerpo cansado, ser primero para pagar.

   Él se levantó con mansedumbre y ojos celestes de niño iluminado, pagó su cuenta, dos minutos, agradeció a la chica de la caja, al señor anterior y al otro, a la señora, hasta llegar a nosotros. Con su bastón apoya-mentón, agradeció tanto que todos le aceptamos, faltó poco para desearle feliz año nuevo y eso que estamos en noviembre.

   El custodio le abrió la puerta, el viejito seguía agradeciendo, no le salían las palabras, era sólo el movimiento de su boca.

   Es tonto tal vez, pero él hizo un reparto de tanto amor, que todos dejamos de protestar por lo que nos roban, por lo que nos cobran y fuimos cabezas que pagamos con amor, la injusticia sin pensarla.