sábado, 15 de abril de 2023

UNA TARDE APACIBLE

 

   —Señora, disculpe que la interrumpa, pero su hijo se encuentra a caballo de esos cristales blindados, su niño mide uno cincuenta, a ojos de buen Camarero, pero él se halla en la parte superior, que tiene tres metros de distancia hasta el piso.

   La mujer entornó los ojos achimangados.

   —Gustavo Adolfo, bajá de donde estás porque el Mozo tiene una mala onda, que ya mismo nos retiramos.

   Una mujer alta, gorda, danesa, con el monstruito regando con helado las ropas de los parroquianos de la Terraza, tiró todas las sillas que encontró, le tiró del pelo a un bebé en cochecito, que arrojó por un plano inclinado, llegando al cordón de la vereda. Los Padres del bebé rampante, discutían sobre qué gusto llevarían los helados. El joven Camarero, llegó justo al momento en que venían tres autos cordoneando. Llevó el cochecito hasta adentro.

   —¿Cómo se va a llevar a nuestro bebé sin avisar? Su prioridad es atender nuestros pedidos.

   El Camarero tomó el primer vasito:

   —¿Qué gustos desean los Señores?

   Empujaron sus panzas cerveceras contra la vidriera:

   —Yo quiero limón, chocolate, palta y ciboulette. Para mi Marido, dulce de leche, mandarina, zanahoria y morrón.

   El Camarero, sin perder el control, les dijo que en los vasitos no cabían los gustos que pedían.

   —Además, helados verduleros, no tenemos.

   La mujer bajó indignada, con el cochecito en el aire, mientras su  Marido le dijo al Mozo:

   —El dueño de este lugar es un amigo que sabrá de su injustificado comportamiento.

   Se iban chupando dedos dejados por el niño anterior, subieron a su auto y partieron. El niño anterior aterrizó en el recipiente de residuos, metió la cabeza adentro y quedó atrapado comiendo barquillo ajeno y pasando la lengua por restos de helados.

   Cuatro mujeres que no paraban de hablar y para sacar a la criatura, hicieron tanta fuerza que casi degüellan al chico, llegó la ambulancia y el personal médico, no encontró manera de solucionar aquello, cuando la cabeza quedó suelta en el cesto, con el cuerpo separado.

   Era gente recién recibida, le pegaron la cabeza al revés, la cara mirando hacia la espalda y la nuca al frente. La Terraza quedó con el piso lleno de helado, zapatitos de niño, sangre por doquier, pedazos de mesa partidos, la mentira de los vidrios blindados, totalmente estrellados. Se llenó de perros de la calle, que lamían todo lo que encontraban, hasta el Camarero tirado en medio de aquel Apocalipsis Now.

viernes, 14 de abril de 2023

¡¡ME DUELEN LAS MUELAS!!

 

   Llegué a las ocho, tenía dolores intensos.

   Antes del horario convenido hacía tres meses.

   El Dr. Cariehondo se fue a Egipto y volvía justo para mi turno. La mejilla se veía como si tuviera una palta entera en mi boca. En la sala había cuatro pendejos de caras iluminadas por el dios celular. Dos viejas con sus ojos puestos en revistas, con hojas como billetes viejos, trasladaron su mirada a mi cara, no sin antes, avisarse con dos codazos. Me encantó que les diera risa mi dolor, un momento de esparcimiento para las viejas chotas. Comencé a gritar: 

   —¡¡Me duelen las muelas!! Por favor ¡¡Me duelen las muelas!!

   Se acercó un enano de cuatro años:

   —¿Te duelen mucho?

   —Sííí.

   Él, con la piedad limpia de su añitos, me hizo un mimo en la mano y dijo:

   —Quedate tranquila, llega el Doctor y te cura, vas a ver.

   Esta vez no lloré por la muelas, sí por el enano tan mágico, que me dejó de doler por un rato.

   Una anciana, pegada a la puerta del consultorio, con sonrisa permanente, llevaba un frasco con agua y su dentadura postiza nadando. Me dijo que el dentista era su hijo, a ella también le daba turno.

   —Me salió más desgraciado que el padre, en cuanto venga te cedo mi lugar. Quedate tranquila, lo hago por mí, tiene que sacar los dientes que me quedan y como es una bestia, le tengo miedo. Vos estás asegurada, por tu juventud y belleza, te va a tratar con delicadeza de orfebre.

   Entro el Dr. Cariehonda, me indicó el sillón de la tortura. Obró con delicadeza y le agradecí con gentileza.

   Me invitó a salir con él esa noche. El Doc estaba buenísimo, acepté y si la noche pedía extensiones serían otorgadas.

   Salí del consultorio y noté que el Dr. Cariehonda, me miraba el culo con el torno en la mano.

   Le di un beso al enano y otro a la anciana, que tiritaba por ser la próxima paciente.

   El Doc llevó la invitación a su departamento, hizo de mí lo que quiso y lo que no quise también.

   Un día tuve un encuentro casual con su anciana madre, que preguntó:

   —¿Cómo quedaste después del…después de…bueno después?, sabés a qué me refiero.

   La abracé y le conté de las tres episiotomías que me estaba curando su hijo.

   —Bueno, usted sabrá mejor que yo, es muy apasionado, lo que ignoraba eran las dimensiones, tenía usted razón, su hijo será una bestia, pero yo lo dejé sin prepucio.

jueves, 13 de abril de 2023

NADA SE PIERDE, TODO SE TRANSFORMA

 

   El Marido de Petete se volvió tan loco, que la siguió por toda la casa, para matarla con su cuchillo. Subió corriendo las escaleras hasta la terraza. Escuché los pasos de lejos y bajé por el ascensor, hasta donde vivía el Portero. Lo llevó una Ambulancia y le pusieron un chaleco de fuerza como para inmovilizar un caballo.

   El Médico de la casa, dijo:

   —La única solución es una lobotomía. Ha dado excelentes resultados. Puede volver a su casa y hacer vida normal, después que se recupere.

   Florencio permanecía siempre con la misma cara, no recordaba, no hablaba, no se reía, ni lloraba. Petete le daba de comer en la boca, le entraba por un costado y le salía por el otro. Toda la familia se reunía para los almuerzos del domingo. Florencio ocupaba la cabecera, no controlaba sus esfínteres. Los parientes se levantaban con náuseas. Habló con ella, una de sus Sobrinas, le sugirió que lo internara.

   —Juré que lo cuidaría hasta que la vida nos separe, yo me encargo.  ¿Viste que tejo de memoria?, me siento en un sillón frente a él cuando duerme la siesta. No cierra los ojos, de noche duerme con los ojos abiertos.

    Él fue Jefe de Policía, cuando estaba en ejercicio, mandó al muere 250 adolescentes. Petete se hacía la que nada sabía. La noche que le dio el ataque de tejido:

   —Florencio, ¿me alcanzás las tijeras?

   A él le brillaron los ojos y hasta parpadeaba y se rascaba las pelotas. Le alcanzó la tijera con las agujas, por ser amable con ella, le metió una aguja en cada ojo y después murió de un paro.

   Petete quedó ciega, nadie le contó que Florencio estaba muerto. Se compró una chaise longue y se alegraba del progreso del Marido, no se escuchaba volar un mosquito.

   —Doctor Añado, le hablo para agradecerle el trabajo de hacer callar a Florencio. Estamos los dos, sólo usted nos salvó a los dos.  

miércoles, 12 de abril de 2023

TECNOCRIOLLO

   Toda la población sufría de bruxismo. Existían unas gomas, se hacían tomando el molde de la dentadura del usuario. Cundió la moda, todos andaban con los dientes forrados en plástico duro.

   —¿Por qué existe el bruxismo, Dr?

   —Mire, la gente por algún lado tiene que largar la bronca del estado de las cosas y apretando los dientes, descarga. Todos andan con miedo de morder a alguien.

   —Dr, los mordillos, cuando duermo con la boca abierta, se caen de la cama y el perro los destroza, me costaron 2500 pesos y luego repetí la compra, tenía tal ataque de bruxis que lo rompí. Lo que le quiero proponer son fundas que soporten media tonelada de peso. Debe haber materiales, ¿no?, mi angustia en el apriete se acerca a esa cifra.

   —Yo, cuando viene un paciente como Ud, pidiendo algo extravagante, lo realizo con todo gusto, necesito dos cosas, dinero para mí, y aliviar su sufrimiento.

   —¿Tengo que pedir turno Dr?

   —De ningún modo, Sr, se lo realizo yo, ya. Abra grande la boca, duele un poquito al principio, voy a usar torno para separarle algunos que están muy juntos. Y aquí empieza la segunda etapa, forrarlos, son perennes y puede limpiar sus dientes con el dedo índice, dos gastos menos, cepillo y dentífrico, je je…

   —Me está colocando profilácticos en la dentadura! ¡Les puso iuju para que no se despeguen! Dr,  se fue al carajo ¿Cómo usó forros para mis dientes?

   —No soy un improvisado, soy el mejor odontólogo del pueblo y el único. Encima fue beneficiado, no dejará ninguna mujer embarazada. Esto actúa en todo el cuerpo.

   —Suprima lo de beneficio, Doc, tengo hecha una vasectomía. Oia, tiene dos caries profundas en cada colmillo, Doc… 

martes, 11 de abril de 2023

QUE VUELVA

 

   —Vamos a probar una semana, ya van veinte años, no la conoce, voy a estar todo el tiempo, pero me saludó, me llamó con mi nombre. Quiso que pasara a recorrer el lugar. En su pieza había tapices hechos por ella, tenía talento. Le encantó el auto, hablaba como cualquiera de nosotros. Reconoció el frente modificado, lamentó la ausencia del enrejado colonial. Se sentó, tenía cara de cansada. Le traje a Verita.

   —Dámela, dámela! Hace tanto que quería conocer a Verita, mirá, me quiere, se parece a vos.

   La miró dudando:

   —Mamá, los bebés son todos iguales, aunque esta ya no es bebé, tiene cuatro años, no sé por qué dije eso, me puse nerviosa.

   —Dormí toda la tarde para poder resistir la noche, igual se me cerraban los ojos, cuando escuchaba su voz, no lo que le decía. “Viene de familia, pero necesito contarte, vos no vas a ser así…Vera era puta, cobraba y eso que no lo necesitaba. Su Madre se hizo famosa por prostituirse.”

   —Vera, tomá mi ejemplo, si les cobrás los ponés en su lugar, disponés por dónde querés que te pongan la salchicha, o el salchichón. Si te hacen doler, los mandás a la concha de su Madre, yo los espero aquí y recibirán su merecido. Mientras tanto no pierdas  tiempo, andá a la Facultad, para aprobar Materias, no te gastes en estudiar, te los cojés de prepo y es una Materia menos. A las Profes mujeres, que te miren con avidez, retirate de la clase y las denunciás por acoso...

   —Mami, ¿qué es ser puta?

   Se le volcó la leche:

   —Cuando seas más grande te explico.

   Siguió jugando y le daba galletitas al oso.

   —Ma, ¿la salchicha es la que comemos con puré? ¿O tiene un hermano que se llama Salchichón?

   La Madre no entendió.

   —¿Vos sabías que las salchichas hacen doler?, me contó la Abuela, después dijo concha de tu madre, ¿eso también me lo vas a explicar cuando sea más grande? Igual la nena de al lado me dijo que todas las Mamás tiene concha, pero me falta saber: ¿qué quiere decir coger?

   Verita prendió la tele, sin esperar respuesta.

   —Roberto, llevátela hoy, no quiero que la despida a Verita ni a mí, sacala por el fondo.

lunes, 10 de abril de 2023

COMPARTIR

 

   Estaban recostadas en tres árboles, rodeadas de anémonas y marimonias. Yo miré a la primera, el movimiento de sus brazos, las manos que parecían danzar, seguro conversaban de alguna cosa que los vientos no me dejaban enterar. Se llevaba las voces justo cuando las tres tenían cara de primavera. Después de un rato me di cuenta, que la tercera me miró, yo silbaba despacio, para atraer unos carpinteros, hijos de otros pajaritos, que de antes me conocían. Hasta había uno sentado en la punta de mi zapato.

   Yo seguía mirando la primera, con discreción bien sumada. La tercera no podía dejar de apoyar su mirada, desde mis ojos hasta los pies. La segunda no se dio cuenta que estaba a tres metros de ellas. Sacó un cigarrillo armado y vino a pedir fuego. Intentó prenderlo, pero no pudo, entonces me encargué yo, di tres pitadas seguras, tosí hasta doblarme en dos y lágrimas me salieron, del efecto de aquel tabaco tan fuerte.

   —Éste es un join, regalo de mi hermano. Me dijo: “La primavera, no es primavera si entre las tres no fuman este join. Verán las marimonias y las anémonas, restellantes, con promesas para las tres”.

   Lo hizo tan gordo que alcanzó hasta el vecino próximo y sacó a bailar con la música de los pájaros, a la primera, encantada, a la segunda que con vergüenza, bailaba de lejos y en cuanto a la tercera, se lo avanzó en menos que lo que canta un gallo. Se abrazaron detrás de un seto y las amigas les miraban los pies de ella hacia afuera y los de él inquietos, adentro.

domingo, 9 de abril de 2023

¿POR ALGO HABRÁ SIDO?

 

   Vivió en el sótano del fondo tres años. La casa de su Abuela, en City Bell. Sólo recibía la visita de su Madre y la comida que le acercaba su Hermana, simulando un juego repetido, silencioso. Los movimientos del jardín al sótano, cubierto de enredaderas, se habían hecho para hacerlo imperceptible. Que ningún vecino escuchara. Que nadie.

   Por sus compañeros se enteró que la buscaban, siempre sabían dónde estaba. Un día su Madre pudo comunicarse:

   —Armé el lugar, tu Padre te pasa a buscar por el Zoo, te mando una peluca rubia y el uniforme de tu hermana.

   No pudo despedir a ningún compañero, las nieblas cómplices decían que no había ninguno.

   El primer año leía lo que había rescatado, como se terminaban pronto, aprendió algunos de memoria. Todos los días hacía quince minutos de yoga de elongación. No dormía. La Madre le llevó pastillas rompenucas. Ella no dominaba las consecuencias de lo que hacía, gracias al miedo no salía del sótano, tomaba cuatro pastillas por noche y dormía once horas. Aceptaba solo un yogurt de mañana. Sentada en la cama, saludaba a sus compañeros y hablaba con cada uno, episodios inventados. Las visitas también las inventaba.

   Encontró una bodega, bajando dos escalones, el piso estaba tapado con una alfombra. Era chica, pero los vinos, estacionados. El lugar olvidado de todos, tenía un polvo de cinco centímetros. Un día estornudó, le lloraron los ojos y se le taparon las fosas nasales, como dos corchos. Abrio la primer botella, con un alicate multitodo.

   Cuando pasó la Madre, con la vianda del día:

   —¿Me traés una copa?, los vasos me deprimen.

   La Madre pensó que el encierro le había enrarecido el sentido común. Tomó tres copas y luego tres más, se miró en el espejo y se rió como los locos, hasta su Hermana, que recién entraba a la casa, la escuchó. Caminó por el laberinto de ligustro, que desarrolló con rapidez, abrió la puerta y encontró a su Hermana, sin poder detener, esa risa histérica, le pegó cuatro cachetadas y quedó tiesa. La saludó con el nombre de la amiga que hacía cinco años nadie pudo encontrar. Su Hermana le contestaba, siendo aquella amiga. Trataba de recordar palabras y gestos, porque notó que se tranquilizaba, cuando cerró sus párpados, abrazó la almohada en el piso.

   En el último año jugaba al ajedrez, hasta que le comió la cabeza. Escribía listas de palabras que empezaran con la letra “A”, “X”, “Z”, “I”, el abecedario completo. Le dieron píldoras para una sedación diurna.

   Al tercer año, su madre se condolió, prefería que habitara el sótano, antes que verla muerta. Cuando abrió, las paredes estaban cubiertas de retratos hechos en carbonilla, de sus compañeros desaparecidos. Se dibujó ella misma, con la cabeza metida en un retrete.

   La Madre hizo de cuenta, que no vio nada y la sentó, para hacer sus manos. Uñas cortas y esmalte transparente, como ella acostumbraba. Apareció el Padre:

   —Ya podés salir,  pagué con todo lo que tenía, prepará tu bolso, el Dr Blok te espera. Hay enfermos en tu misma situación, es sin medicación, todo va a estar bien.

   Ella iba adelante, miraba el cielo, los árboles, besó la tierra. Se había arrancado todas las uñas.

sábado, 8 de abril de 2023

CARA Y SECA

 

   En el año 1900, Waldo y Alan, tenían una novia en común, era hija de nobles y hacía cosas que no debía. Selva coqueteaba con los dos. Iba de uno a otro. Sabía que a Waldo le gustaban los polizones, se apoyaba una y rebotaba dos veces, se agarraba sin querer, las manos en sus tetas, pensando que eran los hombros.

   Selva entregada a las rígidas costumbres sociales, quería a los dos novios casi por igual y de ese casi salió una idea, romper todas las convenciones y permanecer con ambos.

   Una tarde de tibieza, salió Selva con ocho ramos de violetas en el escote. Después que Alan coronara ese escote, apareció Waldo, quería convertirse en un solo novio, un único. Venía de familia acaudalada.

   Madres y padres se reunieron para hablar sobre la dote. El Padre de Waldo, preguntó si Selva estaba bien dotada. Se produjo un incómodo silencio. Sirvió para pensar la estupidez que hacían, si todavía la pareja estaba en elecciones. El resultado fue que Selva aceptó a Waldo.

   Habló la novia primero, cuando iba a comenzar:

   —Me parece que el ojo me pija, con perdón de la palabra, quise decir que el ojo me pica.

   El novio salió al ruedo:

   —Mi querida, mi amada, te puedo jurar que pija tendrás de sobra, con perdón de la palabra, quise decir que si te pica, tendrás un palenque para rascarte. Fue una confusión que me contagiaron los peones del campo. Quiero regalarte un ajuar completo con sombreros y zapatos, lo podés elegir por internet.

   —¿Pero si internet no existe? Te has adelantado en el tiempo.

   Llegó Alan, nombrado Padrino de los novios, le regaló un inmenso ramo de rosas verdes, teñidas y le puso una enredadera alrededor del cuello. Se ocupó del ajuar, se encargó de vestirla, usaron el baño y le echaron llave. Él quería darle un baño de inmersión, después secarla y ponerle la ropa.

   Cuando Selva y Waldo se casaron, dijo el Cura:

   —Si existe algún impedimento,  que lo digan ahora o callen para siempre.

   Se escuchó la voz de Alan:

   —Sí, yo no, yo no, no quiero que se produzca esta boda, ella debe confesar la verdad, tuvimos relaciones hará unos veinte minutos.

   La gente murmuraba enardecida, todos sintieron la estafa. Selva declaró:

    —Prefiero casarme con ambos, Alan, como Waldo, dan placer en la geografía de mi cuerpo. Además estoy pregnant y no sé quién es el Padre, en estos tiempos, el ADN no se descubrió. Gracias a todos por escuchar esta nueva modalidad. Si muchos siguen nuestro ejemplo, serán vanguardia como nosotros y podrán borrar esas caras de culo. Porque les aseguro que se van a divertir y es una forma de cambiar el statu quo, de esta sociedad melindrosa. No perdamos más tiempo, me voy a la cama con los dos.

viernes, 7 de abril de 2023

FERROCARRILES

 

   —Para mañana por la mañana, necesito la última parte del cuento, no crea que mi parentesco lejano con su Padre, haría funcionar su postergación, el parentesco en la entrega será más cercano. Yo también tengo mi compromiso y está firmado.

   Me miraba mientras su índice gordo me señalaba, el Editor me dio la oportunidad y le estoy haciendo una bizarría. Los chistes del Diario, eran su cultura. No iba más allá de su obsesión para la venta, de las porquerías que le entregaran, mientras que le pidieran tres ediciones consecutivas.  

   La hoja en blanco era una tortura, noche cerrada y debí abrir mi imaginación. Mi Padre, tutor acertado, decía que empezando por el final, se llegaba al principio, nunca lo pude hacer. La birome se retobaba y salió el cuento de una. La Mujer del Inspector se entregó al que vendía boletos. De tanto verse al pasar, cuando le llevaba merienda a su Marido, ambos bajaban la cabeza al piso.

   Terminaron escondidos en la pensión del Boletero, la primera noche fue timidez, la segunda alguna caricia, la tercera pareció dar la vuelta al mundo. Él renunció por carta a su trabajo de Boletero y entre los dos limpiaban oficinas de lugares importantes, donde hubieran necesitado tres personas más, pero ellos lo resolvieron así, ganaban buenas rupias y los capos de los lugares, les dejaban propinas cuantiosas.

   Les generaba simpatía porque eran dos pendejos que se jugaban el esfuerzo, de dejar todos los días más brillantes sus tareas. Esta vez, sin avisar, se fueron a vivir al Tigre, les dieron una casita recién construida, cuya función era llevar a los turistas hasta la Isla Martín García y otras más chicas, que el Río subía y las tapaba y en las bajadas la gente se divertía, pescando mojarritas, nuca faltaba el que les abastecía el vino.

   Recuperar el tiempo de hacer el amor o intentarlo, los dos tenían la edad, donde las hormonas se vuelven locas y vuelta a empezar todo el tiempo, hasta que nacieron los gurises. Fueron mellizos, un bebé y una bebesa. Ya tenían la parejita.

   En uno de los ferrocarriles nuevos, el Padre de ella, que ansiaba que su hija se casara pronto, para dedicarse a la bebida y a las mujeres, sin tener que ocultarse. En esa zona de campo, por vez primera pasó el tren, en el baile anual del lugar, la chica fue presentada al Inspector de la Estación.

   Él le triplicaba la edad, pero la boda se realizó. Ella no tuvo luna de miel y no hubo ni miel ni luna. La inocente pensó que casarse era así y al final se acostumbró. Preparaba dos meriendas, una para su Marido y otra que le daba a escondidas al Boletero. Cuando huyó de la casa, al Inspector le dio alegría, sentía que era una putada, arrebatarle la juventud a esa criatura hermosa e ingenua.

   Era un hombre tan generoso, que le pareció una reparación, que su reemplazo lo cumpliese aquel joven de ojos buenos, “Boletero de la Estación”.

jueves, 6 de abril de 2023

Y DIOS SE AUSENTÓ

   Conoció sus zonas erógenas a temprana edad, su Padre, un hombre importante, Presidente de la Cámara de la banana importada.

   Cuando la niña cumplió cuatro años, su Padre abusó de ella, durante  su infancia. Su Madre no tenía relaciones con el marido y sus histerias aumentaban. El Chofer que la trasladaba a su trabajo, inventado con un sueldo real, se detuvo en un hotel con garaje individual y sin mediar palabra, se convirtió en el amante oficial de la Señora.

   Ella sabía lo que ocurría en su casa, pero simulaba ignorar todo, hasta que tenía una hija, para eso estaba la Niñera. A medida que pasaron los años, la hija fue abusada por los colegas de su Padre y parientes cosanguíneos, que sabían que la chica no contaba nada a nadie.

   Cuando cumplió los veinte e iba por su segundo año de Psicología, empezó con terapia, tenía tanta impotencia, tanta confusión y tantos deseos de venganza, que hasta su propio Analista horrorizado, en cómo podrían llevar todo aquello. La chica siguió con su terapia, pero su primer novio, sabiendo la historia contada por ella misma, con vergüenza de ser culpable, la llevó al mejor Abogado con especialidad en estos casos. Resultó ser una persona con bonhomía e inteligencia para proceder. La chica dijo cada nombre de todos los que hacían un contubernio a su inocencia.

   La primera demanda se hizo a su Padre, con el aval de otros Abogados honestos. Hubo que ser precavidos, cuando la corrupción pareció una moda insoluble, llegaba más rápido que la Justicia.

   A partir de que un Juez de la Nación, dictaminó la prisión definitiva para el Padre, fueron cayendo de a uno en uno, con pruebas más que eficientes, para cumplir sus condenas de hasta treinta años. La joven fue indemnizada cuantiosamente. Todos los violadores eran personajes que ignoraban cuánto dinero tenían, en blanco, negro y amarillo.

   Lo que nadie pudo restituir fue la infancia y la juventud mancillada, por tanto delincuente encubierto por su silencio y por otros caminos delictivos. Amenazas, golpizas, robos y hasta dos secuestros extorsivos, al entorno de ella.

   La joven sigue su Análisis, los estudios sorprenden por su tranquilidad para rendir materias sin descanso y con calificaciones máximas. Le contó al Analista, tiene una beca de dos años en Alemania.

   —Desde ya contás con mi anuencia, si media un Acompañante Terapéutico.

   La chica casi salta hasta el techo y por fin fue feliz, el que iba a supervisar con compañía, era su propio novio.


miércoles, 5 de abril de 2023

GOBIERNO

   ─¿Todavía no estás lista? Mirá que estamos invitados a la Casa de Gobierno, tenemos que ir vestidos con nuestras mejores ropas y ponernos de ese perfume tuyo, que huele a maderas.

   ─Sabés que no tengo ganas de ir, yo así estoy bien con mi camisón raído. Además me tendría que bañar. Odio bañarme...

   ─Cuánto hace que estás deprimida, vamos, andá y ponete linda. No me hagas ir solo, pensá que soy candidato para Gobernador. No me dejes como un pelotudo sin esposa.

   Cuando escuchó la ducha, se alegró. Luego la encontró pintándose las uñas de las manos y de los pies. Se vistió con un enterito rojo que tenía un escote importante en la espalda y adelante. Sus zapatos eran de lentejuelas doradas. Se planchó el pelo, tomó su chal y dijo:

   ─Ya estoy. Vamos.

   Él la miró y con una sonrisa inexpresiva, le dijo:

   ─Me parece que estás muy over dress, pero todos los hombres te van a mirar. No me enojo, si hablan de vos, seguro que te van a ofrecer un cargo junto a mí.

   La mujer entró como una reina, sonrió a todos y hasta extendió sus manos para saludar. Cuando empezó la música de la fiesta, ella salió a bailar sola, hip hop. Hacía medias lunas, paros de cabeza mientras seguía bailando. Tiraba besitos a todos. Le arrojaron flores.

   Los funcionarios que estaban, la propusieron a ella como Gobernadora. El marido la miraba de lejos, con un whisky que bamboleaba el hielo.

   Esa noche la mujer no durmió en su casa. Su marido tampoco. 

martes, 4 de abril de 2023

ABRAN LA MURALLA

 

   Interroga el periodista:

   —¿Y cuando hace frío cómo hacen?

   Contesta laxo:

   —Cerramos la puerta.

   Concluye el periodista:

   —Bueno, ahora hace frío.

   Dijo:

   —Sí, pero no tanto como para cerrar la puerta. Ahorramos en puerta, la usamos lo menos posible, comprar otra sería impensable y tenemos miedo que nos llegue la factura por el “Uso de puerta”.

   El periodista asiente con la cabeza, se detiene en cada cosa y pregunta qué es. La gente humilde es paciente, le cuentan la historia. En un rincón habían armado con dos ruedas de bicicleta y una silla plástica sin patas, el refugio de un Abuelo sin dientes, con arrugas de gritos.

   —¿Y cómo anda, Abuelo?

   —Ando bien, como siempre, no alcanza el dinero dicen mis hijos. Yo les cuento que desde que nací, hasta ahora, el dinero nunca alcanzó, pero nos acostumbramos y somos una flia que sobrevive. El Oxígeno no manda factura, ¿ve? Eso es un gran progreso. No todo es tan pacífico como Ud lo encuentra. Se putean, se cagan a palos, esconden el pan en la letrina y no le convidan a nadie. A mí sí, me traen un pancito, tiene un poco de olor a mierda, pero como decía mi Padre “Lo que entra por la boca sale por el culo”.

   El Hijo le pidió que se callara:

   —El señor periodista va a decir que somos bocasucias y pegadores, conservemos la poca educación que tenemos ¡mierda!

   Habló el Abuelo:

   —Me olvidé de contarle, cuando se pelean tiran mi silla rodante, una vez fui a parar a una chapa con filo y…

   —En todas partes hay accidentes y la gente se pelea, aún los ricachones.  Antes de irme, les traje víveres, no es mucho, pero antes que nada…

   Saludó con un beso y se fue.

   El Abuelo conjeturó mirando los víveres:

   —No es mucho, tenía razón el tipo.

lunes, 3 de abril de 2023

LUCER

 

   Quise ver el afuera del jardín pero no pude. Hacía más de un año que los vidrios no recibían limpieza, parecían esmerilados con la impronta de las lluvias y sus gotas que eligieron instalarse unas sobre otras.

   Mis días transcurrían escribiendo o leyendo.

   Cuando miré la primavera todas las flores y los árboles se adivinaban. Los tules del abandono me despegaron del escritorio, mi madre se jactaba de no limpiar los vidrios hasta que no se pudiera mirar a través de ellos. Es genético pensé, fui a buscar el aerosol y lenta, pero segura, procedí hasta llegar a la transparencia absoluta. Seguí con otras ventanas de la casa, como un auto a 120 km por hora, quité las telas de araña, cambié sábanas, limpié el baño, la cocina y pasé la aspiradora. Ordené todo como loca fóbica. Me quedé sin nafta, el auto se detuvo, abrí la ducha y permanecí hasta que el agua no quiso saber más nada con salir caliente. El auto quedó knock out, me desplomé en la cama, envuelta en tohallas. Dormí el sueño de los ángeles. Cuando desperté, con el auto lleno de nafta, enfilé al escritorio, que generoso me murmuraba un cuento.

   Se trata de alguien que mira a su alrededor y no reconoce el orden. Pregunta quien fue el cerdo que asesinó las telas de araña, buenas tejedoras y dejó pasar toda la luz, olvidando la penumbra que da luz al pensamiento. Quise escribir, pero no pude.

domingo, 2 de abril de 2023

TERNURA

 

   Vivía disfrazada con ropas de la flia, que arrastraba por el piso, una niña con sombreros estrafalarios.

   Ensoñaba para no extrañar a su padre, que prometió dos meses de ausencia e iba por los dos años.

   Quedó a cargo de la Sra Pepa, bastante indiferente, ni la miraba, ni el beso antes de dormir.

   Cuando la neblina disipaba, veía un peón, casi no caminaba. Trasladaba bolsas al granero, luego dormiría, pensaba Tany antes de decidir conocerlo.

   —Jory, estás cansado y eso que no llevo anteojos.

   —¿Y cómo sabés mi nombre?

   —Por el peón de Casa. La separación entre tu granero y el mío es virtual, gracias a los árboles frondosos. ¿Mirá si fuera alambre de púa?

   Jory la ayudó a subir a un entrepiso cubierto de parvas de heno. Las tardes eran en silencio, cada uno miraba un objeto diferente. Había una ventana, que usando su reflejo, Tany se miraba y pensaba en que ni una Reina se vería tan bien. Jory y Tany quedaron enfrentados. Le contó a la niña que siempre vivió solo.

   —Yo también, ayer llamó mi padre, se queda dos años más, no lo extraño si estoy con vos y los silencios llenos de secretos que me ordenan el alma.

   Pepa quiso un jardinero y pensó en Jory.

   El peón fue a buscar la niña al granero. Apareció como una Reina y Jory la ayudó a descender. Eso era lo que siempre quiso Tany. Mintió un desmayo. Por fin él la llevaría en sus brazos, sintió un vértigo angelado, la Casa pendiendo atrás, los ojos entornados y el disfraz blanco, con una cola que arrastraba barro. Jory tenía treinta años y era opa de nacimiento. Tany tenía seis, amó esa extraña rareza.

sábado, 1 de abril de 2023

ES Y SERÁ UNA

   Encontrar un personaje, que mate personas por encargo, tener simpatía por el matador.

   —¿Cuánto decís que te pagan?

  En el medio de una fiesta, organizada para matar un hombre, no se podían sacar fotos. Y la mujer, disfrazada, tenía ojos opacos y saludaba a dos o tres de sus afectos, con voz de despedida, siendo que no iba a ningún lado.

   —La última vez fueron diez mil dólares, una pavada, el hombrecito parecía bueno. Después que lo hice hasta me di cuenta la miseria que me pagó el Sr A, había sido Secretario Privado del Ex. El Ex murió, pero nadie vio el cadáver, vive en Kuala Lumpur, operado y sus cifras robadas son incalculables, capaz que se encontró con Yabrán y salen de putas.

   Estaban en una segunda fiesta, ciento veinte personas, salmón, caviar, sushis, carne de ciervo, champagne, whisky, heroína, merca, pastenacas. Había treinta custodios personales y cumplían la misma función, que nadie tomara fotos.

   —¿La mujer tenía nada más que tres amigos? Entre ciento veinte, debieron ser tres pendejos, ignorantes de lo que pasaba.

   No quiso contar demasiado, su amigo personaje, también mataba por encargo. El Sr A murió no se sabe cómo, acá es así. Nadie vio el cadáver.

   —¿ Y la jermu qué onda?

   Mirá lo que me pregunta, si él sabe.

   —Se la llevaron, está incomunicada, parece que señaló Jueces, Fiscales, Diputados. Pasó una semana y todavía debe estar cantando.

   Ella presentía que tanta vida lujosa, meta viajes, pilchas, yates, avión privado, helicópteros, reuniones “negras”, allí se elaboraban los encubrimientos para desviar dineros a diestra y siniestra.

   El Sr A, era uno de esos, que no sabía cuánto tenía, pero iba por más. Y mandaba a matar. No tocaba guita ni sangre. Un mafioso hijo de puta. “El Padrino” una lenteja, al lado del Sr A.

   Los chicos se enteraron por el diario.

   —¡Pero mirá quién es, Flaca!, era un amor esa mujer.

   La Flaca entendió, la mujer debía saber, más que boluda si no. Tan dulce, tan triste…

   —Mirá qué piedra para la honda, espero que se recupere algo, es guita de todos.

   A la Flaca le seguía dando piedad.

  —Ché, loca, cortala, era la mujer de un mafioso. A nosotros nos invitaba de figurantes. ¿Cómo le vas a tener lástima? No jodamos.

   Los custodios, en dulce montón, mudaron de patrón, mataban más, pero ganaban menos.

   Al personaje que simpatizaba con los matadores por encargo, lo nombraron Secretario Privado del peor Gobernador de la Republiqueta. 

viernes, 31 de marzo de 2023

UMBANDA

 

   Julián, viviendo en Flamingo, buscaba trabajo. Hacía esperas de 3 horas y en cuanto se daban cuenta que tenía 35 años:

   —Tomamos hasta de 30.

   Subiendo a un colectivo atosigado, miró su zapato y tenía un papelito pegado. Era una oferta de trabajo.

   Lo tomaron en la primera entrevista. Tenía que pagar el alquiler con un negrito color violeta y ojos con persianas. Se fue sin pagar su mitad. Apareció la hermana del violeta, que también era Violeta.

   —¿Si yo te pago la mitad del alquiler, puedo vivir con vos?

   Esta mujer se dedicaba a coser los vestidos mágicos de Umbanda, hacía tres vestidos en un día con puntillas y volantes. Aún reuniendo sus ganancias, no les daba para pagar el alquiler. Llegaron a un acuerdo, Julián se encargaría de buscar precios interesantes, para los diseños de la violeta.

   Ella se enamoró de él, la primera vez que lo conoció. Salían al atardecer, para tomar una caipirinha, él le daba besos en el cuello, le acariciaba la espalda, la tomaba de la cintura, de camino al departamento. Ni bien entraban, Julián cambiaba de personalidad.

   —Ché Negrita, tenés que producir más vestidos, se venderán en un local grande y me encargaron 550 percheros. Exigieron un nombre para la marca de nuestra ropa. Yo elegí “Violettte”. Contraté un subsuelo abandonado, con cinco trabajadoras que te ayuden todo el día. Después los vienen a buscar con un camión del local. Vos los hacés, yo los vendo.

   —Julián, me gustaría mucho ocuparme de las entrevistas con los dueños.

   —No podés ir con tu pinta de negra violeta y con los ojos asustados. Si fueras una Señora blanca, elegante y  te supieras expresar, todavía.  Y otra cosa, no quiero más indirectas acerca de nuestra relación. Hubo caricias y besos de mentira. No somos una pareja, somos socios y para que la cortes con las franelas, voy a decir algo para dejarte tranquila, las mujeres no me gustan, nunca me gustaron.

   Le dio un ataque nervioso y la echó del departamento. Ella se sentó en el cordón de la vereda, mientras Julián destrozaba los vestidos y se los tiraba por la ventana. Le aterrizaban en la cabeza, mientras le decía:

   —A mí tampoco me gustan las mujeres, Julián.

jueves, 30 de marzo de 2023

GRACIAS TÍA

                      

   —Escuchar música clásica te relaja, te traslada a órbitas que ningún astrónomo imagina.

   —A nosotros nos gusta el Hip Hop, Rock & Roll, Punk, Heavy Metal, es lo más, Techno, Rap, donde despegás de la tierra como si adentro tuvieras fuego que pugna por salir y todos se funden en bailes diabólicos. ¿me entendés, Tía Dora?

   —Más o menos, menos tal vez. ¿Conocen a Beethoven, Mozart, Vivaldi, Tchaikovsky, Brahms, hasta Debussy que es moderno pero no de mi gusto?

   —Y, Tía somos de generaciones lejanas, nosotros vibramos con el reggaetón, deberías probarlo. Yo protegería que no te desmayes.

   —Les voy a brindar una fiesta de tres días, mi piscina de concha vertiente, tendrá música subacuática. Para ustedes, birra, para mí champagne. Traigan sus parejas, sacudones electro, bailados remontan el cielo con una mina al lado, alrededor.

   —¿Qué pensás, Tía Dora?

   —A tu edad, esos maravillosos años, donde jugar dura una eternidad y no se piensa el después —le contó la fiesta, una trilogía inolvidable— la casa no tendrá muebles para ser ocupada con músicas y  no melindrosas, hablaré con el Comisario, para que olvide que esta fiesta existe. Ausente de drogas y deformaciones químicas. Te voy a pedir sólo un regalo, el epílogo tendrá unos viejos músicos, genios de su tiempo, que ejecutarán la Novena Sinfonía de Beethoven. Ahora vos te quedás lejos, sobrino de mi alma.

   —Recordé a Mamá, cuando quería que te murieras, Papá no se quedaba atrás. Fueron muy crueles, Tía, me regalaron a vos, al día siguiente de mi nacimiento. Yo los perdoné, te tenían envidia, seis maridos y veinte novios, fuiste una vanguardista.

   Tiene que saberlo sin mí, tiene fotos, cartas y una enorme indiferencia, me miró raro cuando besé a su Padre. Él venía todas las tardes, para ver cómo crecía. Una situación incómoda. Memé lo entregó y su Padre estuvo de acuerdo. Nuestra pasión, al menos de mi parte, fue más intensa que el fuego. La primera vez que me pidió dinero y luego se hizo cotidiano. Empecé a negarme y apareció Memé:

   —No quiero ver al chico, escondelo, nos salió mal, Dora, me voy, tiene el motor en marcha.

   Cuando escuché el auto en la curva, sentí náuseas, miré el reflejo de mi cara en el espejo y tuve una epifanía.

   —Sobrino, vení, vamos a compartir la organización de la fiesta?

   Se sentó al lado y su cabeza derrapó en mi hombro. Yo en silencio, les agradecía haberme regalado el hijo que nunca hubiera podido, soy estéril. La historia es reservorio descartable.

   —Tengo que decirte algo, Dora, —me abrazó— gracias Tía.

miércoles, 29 de marzo de 2023

EL PRINCIPIO DEL DESPUÉS

 

   —Mami, ¿puedo invitar a comer a mi amiguita?

   —Claro que sí, pero no me traigas a comer a todos tus amiguitos.

   —Éste es un caso especial, somos más amigovios que amigos. ¿Sabés lo que le pasó en la Escuela? Tenía el guardapolvo con manchas de sangre atrás. La llamó a la Directora y dijo: "¡Ya sos señorita, te felicito.” Ponete estos paños, por ahora.

   —¿Cómo, niño lindo y bueno?, es chica todavía para esos menesteres…

   —Bien, Mami, vos sabés mucho porque tenés diez años más que Papi. A mi amiguita le vino la menestruación y tiene las tetitas más grandes que vos. Lo que pasa es que se las venda, para que no se noten. Tiene vergüenza. Me dijo que le gustaría que hiciéramos algo juntos, además de los deberes. Tuve que contarle, todavía no me desarrollé. A propósito, cuando tendés mi cama, ¿nunca encontraste mojaduras raras?, no de pis, si no de lo otro.

   —Qué es lo otro?

   —Vamos, no te haga la boluda, como dice Papá cuando vos no estás.

   —Para tu alegría ya van tres veces que encuentro tus sábanas mojadas, bah, en realidad todos los días. ¿Y por qué tanto apuro?

   —Porque mi amiguita dijo que me apure, así estamos en la misma situación y podemos hacerlo.

   —¿Hacer qué?

   —Lo que hacen vos y Papi cada quince días, a mí me gustaría hacerlo aunque sea cuando sus Padres no estén. También puedo entrar por la ventana, su habitación está cerrada con llave, a ella le gusta así, para que nadie la moleste. Ayer me invitó, pero cada vez que la quiero tocar, grita como una rata. Después me dijo: “Esto que vamos a hacer es pecado. Tenemos que esperar a casarnos.”

   —Niño lindo y bueno, ¿qué le contestaste?

   —Que tenía razón, pero que faltaba tanto para casarnos, que podríamos ir practicando.

   —Por favor, nene, usá forro.

   —No lo necesito, ella tiene un montón.

martes, 28 de marzo de 2023

SOPA DE LETRAS

 

   Una tos de niño, en el micro, hacía que Rufino descendiera antes del lugar, a donde se dirigía. Las bacterias de la tosecita eran motivo suficiente para concurrir al médico de vías respiratorias.

   —Dr. le ruego que me diga la verdad.

   —La verdad es que sus vías respiratorias están impecables, como lustradas con cera Suiza, refulgentes.

   Rufino, contento, llegaba tarde a la oficina y les contaba a sus compañeros, que para vías respiratorias, lo mejor era la cera Suiza lustrada. Alguno decía:

   —Sí, tenés razón, yo por eso me paso la microenceradora a diario.

   El micro de vuelta tomó por un empedrado que le daba en su espalda como latigazos. Se bajó siete cuadras antes de su casa y corrió hasta el primer nefrólogo de turnos inmediatos. —Mire Señor Rufino, con sólo apoyar mis manos, advierto que sus riñones están perfectos.

   Regresó a su casa tranquilo, ingirió una sopa con fideos de letras. Un mosquito le picó el brazo, fue a la guardia del Hospital, adujo una urgencia. El Doc dijo:

   —Está lleno de mosquitos, es común en el verano, no es anófeles, ni selvático, el mejor remedio es rascarse.

   Al entrar en la cocina echó Raid, prendió una espiral y enchufó un matamoscos. La sopa de letras, que Rufino tomaba para ser más culto, estaba llena de mosquitos ahogados. Hirvió una papa y tiró la sopa. Por la mañana no pudo deponer. Salió de inmediato a consultar un gastroenterólogo, que le realizó una colonoscopía:

   —Colon perfecto –dijo el Dr.

   —Ya que estamos, ¿puede usted ver el estado de mi próstata?

   El Doc puso a Rufino en esa situación humillante y procedió.

   Rufino salió más que satisfecho con el proctólogo, que no encontró nada en absoluto. Lo echaron del trabajo por ausencias reiteradas. Cuando salió de la oficina no supo qué hacer y vio una casa, con una chapa que decía “Doctor Alberto Vaporano. Psiquiatra-Psicólogo”. No despegó el dedo del timbre, salió el Doc en persona. Lo hizo pasar al consultorio:

   —Bien, ¿qué lo trae por aquí?

   Rufino relató sus aprensiones que le hicieron perder hasta su fuente de trabajo. El Psi Vaporano diagnosticó hipocondría y amagó a seguir escuchando a Rufino, que partió con un “Hasta luego” y corrió a la Farmacia. Pidió el mejor remedio que hubiera para la hipocondría. El Farma contestó:

   —Si no fuera por los hipocondríacos, las Farmacias dejarían de existir. Son nuestros mejores clientes, elija usted mismo, cualquier medicamento le será útil.

   Rufino eligió siete cajas de cualquier cosa, salió tan contento que distrajo su atención y un micro le pasó por encima.

lunes, 27 de marzo de 2023

MATERIAL FATIGADO

   Fue una tía, prima de su padre, hija de su abuela y hermana de su hermana. Quise armar el árbol, como cuando uno leía “Cien años de soledad”.

   Lo hice, no entendí nada, había personajes inexplicables, de generación en generación hasta llegar a un degenerado, que debo ser yo.

   Había una casa, ni grande ni chica, ni luminosa ni oscura. La heredé y nunca supe la razón. El Abogado me miró por abajo del hombro

   —Lo importante es que Ud es propietario de una casa, estará hecha mierda pero la puede restaurar. Su buenaventura se debe a que Ud es el único sobreviviente de la intrincada Flia Sieteaguas.

   Quedaba alejada de la ciudad, siempre es así, si la casa es grande y rara se encuentra en las afueras. Tenía puertas y ventanas abiertas. Había olor a fresias. El mejor lugar para escribir. El segundo piso tenía pedazos de pared derrumbados, arreglos improvisados de madera. Filtraciones claroscuro, Encontré una silla de escritorio antiguo y una mesa de camping. Tenía diez ideas craneadas, me siento a escribir y cuando galopo en la tercer hoja, la silla tiembla y se parte en dos. No me gustó ese recibimiento, además me lastimó los glúteos. Conseguí un banquito matero y aproveché la noche, donde fluyo sobre el papel. Mientras estaba en eso vi pasar por los insterticios de las maderas un tipo alto y una mujer enana. Salí por la ventana, el tipo alto era hijo natural de mi abuelo y la enana era hija de padres hermanos. Los hice pasar, comimos juntos, casi me atraganto cuando declararon estar casados. Ellos vivían en un monoambiente cerca de escobar, me querían advertir que cuando sintiera temblores saliera de la casa, se venía el derrumbe final. Me parecieron agoreros mistificadores.

   Seguí escribiendo más horas que antes, dejaba pasar desayuno, almuerzo y cena. La historia fue un regalo de la casa, el Lungo y la Enana fueron los protagonistas, yo todavía no sabía si optar por la primera persona o por la última, me tentaba aquello de “Los últimos serán los primeros”. Dormido sobre mi novela terminada, comenzaron los temblores, salí caminando entre mampostería cayendo. Los marcos de las puertas resistían. Atravesé un agujero y corrí hasta el camino. Llegué a la Ruta, mientras esperaba el micro escuché y miré cómo la casa se derrumbó y se adentró en la tierra.

   —¿Y Señor, va a subir o se queda?

   No le contesté, mis manos estaban vacías, olvidé mi novela dentro de la casa. 

domingo, 26 de marzo de 2023

SEÑORITA GANASCO

 

   ─¿Vas a la Fiesta?

   ─No tengo ganas, no le voy a decir por qué no tengo ganas, pero vivo con eso. De dormir no tengo ganas, de estudiar algo no tengo ganas, de mirar películas no tengo ganas. De bañarme tampoco tengo ganas. De tener amigas no tengo ganas. Novios, Maridos, Amantes, no tengo ganas.

   Voy hasta la plaza, pero no tengo ganas, vuelvo sin ganas. A veces me meo, porque no tengo ganas de ir al baño.

   ─¿No le parece Salvador que no  estoy enferma? Si no tengo nada.

   ─Debes reconocer que sí estás enferma. A medida que puedas incorporarte a la sociedad, vas a mejorar.

   ─Mirá, vos serás muy Psi pero me estás dando una Clase, no me estás ayudando.

   ─Dentro de mis posibilidades hago lo que puedo, Señorita Ganasco. Pero a veces no tengo ganas.

   ─¿Y entonces qué me sugiere, Psi?

   ─Sugiero que te mates.

   ─Es que no tengo ganas.

   ─Acá dejamos, nos vemos el miércoles que viene, a las cinco de la tarde, Señorita Ganasco.

   ─No sé si voy a tener ganas.

sábado, 25 de marzo de 2023

ENTRE DOS

   —Te pido por favor…suave…muy suave…así, así.

   —¿Te gusta así o de costado? Vos decime.

   —Quiero despacio, más despacio, no tan rápido…

   —Yo creo que lo hago bien, hablo bajo para que puedas, no falta mucho.

   —Meté la punta y ahí me doy vuelta, meté más, no es que quiera, necesito más…¿Entendés Bichi?

   —¿Te duele?

   —Para nada…eso…bien al fondo…todo, todo. ¡Me volvés loca! Movete!!!, dale.

   —Es que me fui contra la pared.

   —…Pero acá tenemos que estar juntos.

   —¿Para qué?

   —Bichi, ¿para qué va a ser?

   —No sé, vos me estás matando. ¿Y si vos vas adelante y yo por detrás?

   —Me duele la espalda, ay!!! ay!!!, me estoy muriendo.

   —¿Qué? Se cayó.

   —No no, pero si empujás soliviantando conmigo, está. ¡Ay Dios, por fin está dentro del living, mirá qué sillón nos dejó Abuela, debe tener ochenta años.

   —Sí, lo que quieras, pero subir tres pisos con este sofá de cuatro cuerpos, te deja muerto y vos dando indicaciones.

   —Vos también, Bichi, pero miralo, decime si no queda redistinguido. 

viernes, 24 de marzo de 2023

YO TENGO, TONTITO

 

   No debe haber idiotez más grande que poner a hervir una pava con agua y quedarse al lado con la mirada perdida, colgarnos de la nada de quitar la tapita para ver si ya está. Uno puede hacer otra cosa en el mientras tanto, surge un inconveniente, Ud va a hacer pis, vuelve y la pava ya hirvió. Está apagada, el agua rebalsó y apagó la hornalla, dejando un olor a gas estupefaciente.

   Prepara el mate, lo toma bajo la parra, el olor a gas expulsó hasta las moscas. Toma el primero y se quema el interior de la boca, la lengua es una brasa. Llama a la oficina para pedir el día. Justo hoy que visitaba a su reciente novia, por primera vez. Se presenta más temprano de lo que ella esperaba, o desesperaba, ni cierra la puerta, le da un beso garganta profunda, le muerde la lengua, él casi se traga la de ella que está fresca. Ese beso desmedido es una invitación para seguir con lo demás. Piensa la novia. Él la toma de los hombros y la sacude, la empuja contra la pared.

   Sube al ascensor la puerta de abajo no abre, la llama por celular y le dice que está cerrado. Ella baja con ruido de llaves:

   —¿Por qué tanto apuro, mi amor? Olvidaste comprar forros y yo tengo, tontito.

   Ni sabe lo que hizo, sus dientes feroces, mordieron la boca ampollada, el agua que contenían salía hirviendo, como el mate y ella masticaba las pielcitas, cual si fueran chicle. La tomó de la remera y la metió en el ascensor, la veía doble, o cuádruple, porque había un espejo, cuando llegaron, bajó él primero, le agarró las crenchas cerró el ascensor, le dejó la cabeza afuera y el cuerpo adentro. Llamaron de otro piso, escuchó una voz desconocida que gritaba:

   —¡Hay un cuerpo sin cabeza!

   Él bajó por la escalera, las llaves estaban en su bolsillo, un regalo que le dejó la putita. Cruzó al Bar de enfrente, tomó veinticinco gaseosas con hielo y siguió pidiendo.