martes, 14 de septiembre de 2021

¿Y PARA QUÉ SIRVE?

 

   Llamaron mis Hijos, que casi nunca llaman, para pedirme dos  favores. Uno que me dé las vacunas y otra que vaya a votar a los de su mismo palo.

   Fui al Colegio para que me dieran las dos vacunas. Se acercó una chica, porque notó que yo estaba en pleno ataque confusional.

   ─Usted venga conmigo, es aquí.

   En vez de dar mi DNI, extendí mi tarjeta de OSDE. Las señoras de la mesa me explicaron:

   ─No es el carnet de su Obra Social, lo que debe presentar es su Documento de Identidad.

   Entré al Cuarto Oscuro, elegí la boleta que tuviera más lindos colores y puse dos, por la dudas. El lunes me presenté en una especie de galpón, silla por medio. Me dieron tres vacunas.

   ─¿No eran dos?

   ─No, son tres y en enero se tendrá de dar la cuarta, luego la quinta y después llegando al principio del último número.

   No entiendo nada de lo que me dice, pero hay veces que las cosas no necesitan explicación. Me invitaron a comer a la casa de mis Hijos. Querían que les contara cómo me había ido en la Votación.

   ─Primero me fue mal, pero tengo algo que les va a gustar, puse dos boletas adentro del sobre, así somos más.

   ─No digas disparates, tu voto doble queda invalidado.

   ─Qué lástima, tenía tan lindos colores…

   ─¿Y con las vacunas?, ¿cómo te fue?

   ─Me dieron tres y después me van a da una por día, sobraron un montón y la gente se aprovecha, ¿viste cómo son? Y lo que más bronca me da es que ustedes me mandaron.

   Vienen a comer todos los domingos, ellos, mis nueras y los chicos. Pero estuve pensando que este domingo, no vengan.

lunes, 13 de septiembre de 2021

INTERROGANTES

 

   ─La Maestra dice que tengo mis conocimientos prendidos con alfileres. Mami, los conocimientos ¿se prenden con alfileres?

   ─Y si no estudiás nunca, no va a haber alfiler que te alcance.

   ─Pero si yo estudio, Mami.

   ─Sííí, me doy cuenta cuando te metés en tu dormitorio, cerrás la puerta con llave y usás ese tiempo para mirar televisión.

   ─Es verdad, miro alguna peli y cuando terminó, estudio. ¿Y si dejo con llave, qué? ¿Me va a venir a buscar el Viejo de la bolsa?

   ─Te estás poniendo irónico y altanero, eso no está bien.

   ─Primero y principal quiero saber qué quiere decir altanero y qué quiere decir irónico.

   ─Mirá, lindo y bueno, no seas hipócrita.

   ─¿Y qué significa hipócrita?

   ─Buscalo en el Diccionario.

   ─No puedo usar el Diccionario, porque no me sé el abecedario. Buscar hoja por hoja me llevaría todo el día. Inclusive faltar a la Escuela.

   ─Voy a hablar con Papi y le contaré todo esto. Siempre me deja sola con estos avatares.

   Al rato se escuchó la puerta:

   ─¡Llegué!

   ─Sí, ya sé que llegaste, pero tenemos que mandar al niño a una Maestra particular, la que vive acá enfrente.

   ─No se molesten porque ni pienso ir. ¿Y si me mandan al Psicólogo?, a lo mejor aprendo más. Quiero una sesión antes que empiecen los exámenes, a lo mejor la suerte me acompaña, aunque sea mi enemiga.

   Los Papis le pidieron un turno:

   ─Yo soy Oliverio, ¿vos cómo te llamás?

   ─Santi me llamo.

   ─¿Y qué te trae por aquí? Tenés cara de enojado, con algo o con alguien. Contame.

   ─Como tengo mis conocimientos prendidos con alfileres, no me dan los números para aprobar los exámenes. Mis Padres están furiosos, porque no saben qué hacer conmigo. Yo tampoco sé qué hacer con ellos. Para mi Mami soy un estorbo y para mi Papi, una pesadilla.

   ─¿Por qué te referís a tus Padres como Mami y Papi? Como si fueras un niño chico.

   ─No le va a decir a nadie, ¿me lo jura? Mamá es una mujer insoportable, así piensa mi Papi, perdón, mi Papá. Para mí, no se quieren más, pero son capaces de disimular toda la vida. Yo lo único que te digo, Oliverio, es que si esto se pone pesado, me voy a la mierda.

domingo, 12 de septiembre de 2021

LA MIRADA

 

   Los ojos se le salían de las órbitas y los Padres no encontraban la fórmula de ponerlos en su lugar.

   Fueron al Hospital, los atendió un Médico Especialista en desprendimientos oculares.

   ─Miren chicos, se hace así. En los músculos colgantes le echo vaselina líquida y con pinzas quirúrgicas los voy a introducir lentamente.

   Sus ojos se ubicaron donde correspondían.

   ─Funciona, en reemplazo de la vaselina pueden echarle aceite de oliva, dos gotas nada más.

   El Hijo quedó traumatizado, tenía miedo que sus ojos se le salieran de nuevo. Vivía con la cabeza hacia arriba, su Prima, la más querida le encontró una solución, le puso una gotita de Uhu en los extremos de los ojos. Le quedaron más chicos pero no se caían. Por razones familiares que no pienso contar, lo hicieron llorar tanto que el Uhu se ablandó y sus ojos le cayeron hasta el cuello. Su Madre llevó manteca de cacao y su Padre, vaselina líquida. Trabajaron uno con cada ojo pero se presentó un dilema cuando se dieron cuenta que el derecho estaba ubicado en el izquierdo y el izquierdo encima de los párpados del derecho. Lo llevaron a Urgencias Médicas y le restauraron la mirada, que es mucho más importante que los ojos.

sábado, 11 de septiembre de 2021

NOS PUSIMOS DE ACUERDO

 

   ─¿Cuántos meses hace que apareció el Corona?

   ─Aproximadamente tres años.

   ─Yo lo siento como mil años, me molesta más el barbijo que la gente que se enferma. Termino de hacerme una cirugía con la boca de Angelina Jolie, estoy divina. Me hice un barbijo de tul transparente para que se note lo de abajo.

   Fui a pagar mis cuentas y una mujer con rodete, vestida de azul me dijo:

   ─Acá no se puede entrar sin barbijo.

   ─Pero si tengo uno puesto.

   ─Yo no lo veo, así que no lo tiene.

   ─Usted no lo puede ver porque es transparente, pero estar está.

   ─En la Farmacia de en frente cómprese uno, con el transparente duerma. Si no obedece la llevo a la Comisaría 19. Cruce ahora que la tiene verde.

   Compré uno y fui a extraer el dinero que precisaba para hacerme nueve cirugías. El Custodio que escuchó que había retirado un montón, no le cabía en la cartera, llamó por celular a la Comisaría y le propuso a Paco, que le robaran a la noche.

   ─Sería mi primer delito, no sé…

   ─Sí sabés, yo te voy a enseñar, si vieras lo que es la Vieja, está siempre en las nubes. La tenemos servida, hay que aprovechar.

   Llegaron con un minicooper del Custodio.

   ─Aquí no cabe nada ¿qué le vamos a robar?─dijo Paco.

   ─Plata le vamos a robar, le vamos a robar plata.

   Cuando escuchó los ruidos la Vieja se despertó, vio dos uniformados que abrían y cerraban cajoncitos. Como sabían que era mucho dinero llevaron una bolsa de residuos.

   ─Lo mejor para disimular ─dijo el Custodio.

   Mientras tanto la Vieja los miraba hacer, le desordenaron todo, ella pensaba: “Con lo que me cuesta ordenar. Tenía todo ordenado pero esta gente está dejando la casa para arriba.”

   La plata estaba adentro de un basurero, ella también usó la técnica de la bolsa de residuos. Cuando llegaron a la Comisaría abrieron la bolsa y estaba llena de basura.

   Volvieron a la casa de la Vieja al día siguiente y había una bolsa que colgaba del perchero. La abrieron para asegurarse si estaba todo.

   ─¡Alfredito! ¿Hiciste los billetes que te pedí?─preguntó la Vieja.

   ─Sí, ya terminé, quería decirte que las copias son mejores que las verdaderas.

viernes, 10 de septiembre de 2021

SEÑORITA GANASCO

 

   ─¿Vas a la Fiesta?

   ─No tengo ganas, no le voy a decir por qué no tengo ganas, pero vivo con eso. De dormir no tengo ganas, de estudiar algo no tengo ganas, de mirar películas no tengo ganas. De bañarme tampoco tengo ganas. De tener amigas no tengo ganas. Novios, Maridos, Amantes, no tengo ganas.

   Voy hasta la plaza, pero no tengo ganas, vuelvo sin ganas. A veces me meo, porque no tengo ganas de ir al baño.

   ─¿No le parece Salvador que no  estoy enferma? Si no tengo nada.

   ─Debes reconocer que sí estás enferma. A medida que puedas incorporarte a la sociedad, vas a mejorar.

   ─Mirá, vos serás muy Psi pero me estás dando una Clase, no me estás ayudando.

   ─Dentro de mis posibilidades hago lo que puedo, Señorita Ganasco. Pero a veces no tengo ganas.

   ─¿Y entonces qué me sugiere, Psi?

   ─Sugiero que te mates.

   ─Es que no tengo ganas.

   ─Acá dejamos, nos vemos el miércoles que viene, a las cinco de la tarde, Señorita Ganasco.

   ─No sé si voy a tener ganas.

jueves, 9 de septiembre de 2021

BLEU

 

   ─¿Es de sangre azul? ¿Tiene sangre azul? Entonces es como tener un novio que le corra tinta azul por sus venas─esto lo decía la Emperatriz Sofía, frente al Marqués De Dos Aguas.

   Había una mujer llamada Dolores De Pecho y un Matrimonio arreglado por la familia de los dos. En aquellos tiempos se acostumbraba. El beneficio era para los novios, que no se gustaban para nada. Dolores De Pecho no imaginaba la obligación de casarse. En medio de la Ceremonia, el Cura pronunció las palabras acostumbradas. Pero cuando interrogó a la novia dijo: "No”. Arrojó el ramo de flores a su peor enemiga. Se arrancó la corona y la depositó en la cabeza del Marqués.

   ─Nunca más voy a permitir que me digan lo que tengo que hacer.

   Se fue dando los pasos de una novia, saludando de lado a lado. Lo hizo para ver cómo era.

   Se hizo presente en la Mansión De Pecho. El Marqués quiso hablarle:

   ─Dolores, quiero informarte que yo no me caso porque te quiera, sino por tu fortuna.

   ─Yo también quiero tu fortuna, mi familia y yo la necesitamos. ¿Me la podés entregar sin casarnos?

   Dijo el Marqués:

   ─Te la doy toda, no la necesito. Me parece despreciable la gente que gusta del dinero.

   El Marqués De Dos Aguas y la Emperatriz Sofía, dieron la vuelta al mundo con la fortuna de la Emperatriz.

   ─Perdoname, Sofía, pero sos muy gorda para mí. Al conocerte todos me desprecian, porque además de todo sos fea, en esta sociedad no podés involucrarte. Cuando lo pienso tengo náuseas y vómitos.

   La Emperatriz Sofía se hizo un tajo en cada mano, para que todos vieran que su sangre era azul. Llegó el Plomero y miró que la Emperatriz parecía muerta en la bañadera. Manaba tinta por toda su humanidad. El Plomero la quiso arreglar, la cosió con agua, aceite y gas oil. Le fabricó con acrow el cuello. Usó caños de escape para erguirla.

   Cuando el Marqués De Dos Aguas la observó:

   ─Ah, esto es otra cosa, vayamos a mi cama antes que te arrepientas o me arrepienta yo. El tiempo dirá.

miércoles, 8 de septiembre de 2021

HAMACA DE MIMBRE

 

   Se podía nadar aunque estuviera prohibido. Llevamos dos tubos de oxígenos cada uno, escafandras y patas de rana. Caminamos hasta el agua y nos sumergimos.

   Desde los años cincuenta varias inundaciones se llevaron barrios enteros. Entramos por un agujero y vimos autos apilados viejos y oxidados.

    Seguimos otra ruta que iba más abajo y encontramos una ciudad perfecta de escasas dimensiones y así seguimos hasta que nos quedamos sin pila en las linternas.

   Una viejita frente al lago nos alcanzó dos tohallones. Estábamos temblando y ella nos invitó a tomar un té para que nos entibiara el cuerpo.

   Una casa de libro, rodeada de ventanitas con malvones y una entrada con arco de medio punto. Había una salamandra prendida, nos quedamos dormidos y nos tapó con frazadas. Fue ella la que nos contó aquellas historias:

   ─Estuve presente en dos inundaciones, parecía el fin del mundo. Hay barrios apilados unos sobre los otros. Parecido a las pirámides Mayas, debajo de ellas hay otras pirámides y otras. Hay ONG que a veces horadan la tierra para estudiar alguna de las pirámides no descubiertas.

   La Anciana se hamacaba en su silla de mimbre, estaba semi dormida, los chicos cortaron flores de su jardín y las pusieron en un florero con una carta llena de agradecimientos y abrazos.

   Empezaron a visitarla casi diariamente, la veían cada vez más deteriorada. Cuando dejó de hablar, de comer, de caminar. Llegaron los chicos y estaba muerta. Entre las manos llevaba un sobre apretado. Les dejaba la casita a ellos.

   A la semana se mudaron. Entraba el sol por todas las ventanitas.

   ─Qué lindo se ve el lago desde acá ─dijo uno.

   ─El pantano ─dijo el otro.

   ─El lago.

   ─No, el pantano.

   ─El lago.

   ─No, el pantano.

martes, 7 de septiembre de 2021

Y CÓMO DECIRTE

 

   ─No te hagas problema, llevo un bolso con poca ropa.

   ─Yo te espié mientras vaciabas tus petates.

   Íbamos por tres días y ella se trajo todo el ropero. Doscientas bombachas, cuatro pares de zapatillas, diez bikinis, seis enterizas, cuatro camperones, dos pares de borcegos, siete ojotas y un tapado de piel.

   Cuando llegamos a la playa se metió en el mar. Llevó una de sus bikinis plateadas. Cuando salió volvió con otra malla dorada. Iba y volvía con mallas diferentes. Al final me cansó.

   Se hizo la que se ahogaba para que aquel Bañero (estaba buenísimo), la rescatara. La transportó en sus brazos a la playa, la atendió en primeros auxilios. Primero fue respiración boca a boca, le vino bien para pasarle la lengua, como no reaccionaba hizo fuerza con sus manos sobre las tetas, salió todo el agua del mar que le mojó la cara al Bañero.

   Cuando se puso de pie abrazó al Bañero. Para agradecerle lo invitó a comer esa noche. Él aceptó y pensó ¿qué apuro tiene?

   Ella lo hizo pasar, tenía la mesa preparada:

   ─Pasá, sentate, vas a ver qué rico cocino.

   Sobre la mesa había papas fritas envasadas, maníes, aceitunas y una banana de postre. Llegó el Marido:

   ─Soy el nuevo cornudo.

   ─Si vos lo decís, no entendés que me gustan los cambios, a veces por un día otras por un rato. Tengo muchos, me sobran.

   ─¿Así que soy mil veces cornudo?

   ─Te quedás corto y por favor, andate, dejame un rato hasta que termine con el Bañero. ¡Le tengo unas ganas!

   Y su Marido volvió, fue la primera vez que no la encontró histérica. Estaba de un humor excelente.

lunes, 6 de septiembre de 2021

THOMAS ALVA EDISON

 

   Le daba fobia la electricidad al prender la licuadora, tapaba sus oídos. Al microondas le temía menos pero siempre pedía ayuda para enchufarlo. Cuando quería ir al baño, si nadie le prendía la luz, no iba. Compró pañales geriátricos para tal situación, en ocasiones le rebalsaba, era humillante llamar a su Vecina para que la ayude.

  Cuando le tuvo fobia al teléfono, no se atrevía a levantar el tubo por miedo a quedar electrocutada. La comunicaron con un Acompañante Terapéutico, para ver si podía asistirla las 24 horas del día. Le contestaron que sí. A las cinco de la tarde apareció el Acompañante.

   Era joven y atento, le prendía y le apagaba las luces de toda la casa. Cuando quería ver una película le entregaba el control a él. Le parecía que por los controles pasaba electricidad. El Acompañante se fue sin saludarla, tenía miedo de no poder disimular que la odiaba, llamó a un amigo para que lo reemplazara.

   Ni bien se vieron, notaron una conexión más allá de lo conocido. Tenían los mismos gustos. Él se le adelantaba en sus mandatos. Prendía la tele antes que ella lo pidiera. Iban al baño juntos para prenderle la luz. Él se quedaba esperando y después la acompañaba al dormitorio.

   ─¿Apagaste la luz del baño?

   ─No, todavía no, tuve que prender la del pasillo, la de su mesita de luz y después apago la del baño.

   Esa situación, amo y señor, duró cuatro años. Hicieron un festín para festejar el aniversario. Él trajo un estuche. Seguro que es un anillo de compromiso, pensó ella. Pero comieron y brindaron y el estuche no se lo entregó.

   ─Compré un anillo para mi novia y como usted tiene muy buen gusto, quería que lo viera y emitiera su opinión.

   Ella le dijo que era precioso.

   ─Para usted tengo otro regalo, más placentero que un anillo. Me lo mandaron de Suiza, es a pila y sin enchufe, tiene seis velocidades. Abra el paquete por favor.

   Ella le sacó los papeles de afuera con cierta premura. Se encontró con un objeto raro.

   ─Hágalo funcionar, yo también lo quiero ver, le adelanto que es un consolador. Lo puede usar a cualquier hora del día y de la noche. No se lo mande muy adentro porque después para sacarlo, voy a tener que venir yo. Le va a gustar, le va a gustar tanto que hasta los Vecinos la van a escuchar.

domingo, 5 de septiembre de 2021

LOS ATENCIO (Parte X)

 

   Modesta siempre fue antropófaga. La despostó a Strelitzia, la cortó en rebanadas, probó un poco el sabor de un pedazo de Strelitzia y el resto lo vendió como milanesas.

   Hubo un temblor de tierra, los cimientos de la casa se fueron partiendo de a poco. Salió en todos los diarios la noticia del derrumbe. Aparecieron de noche y corriendo en la neblina, todos los Atencio unidos, los vivos, los muertos, los resucitados y los enterrados. Decidieron hacer la reconstrucción tal y como había sido, con dos cipreses a cada lado.

   Prudencia fue la que más trabajó. En tres meses terminaron el edificio. Fue liberado de cualquier pago por ser una Casa Histórica. Atencio el Viejo, que estaba casado con sus dos hermanas, Strelitzia resucitada y el Cerrajero.

   La inauguración parecía una orgía. Todos con ropas desgarradas, cambiando de pareja a cada instante. Llegaron a ocupar la terraza cinco parejas en simultáneo. La casa permaneció a puertas y ventanas cerradas. Muchos disfrutaron de aquel encierro, pero eran demasiados los habitantes. Tres generaciones de Modesta comieron lo que sobró. Nadie sabía que lo que comían eran los habitantes. Los que quedaron se contagiaron.

   Terminaron comiéndose unos a los otros. Quedaron vivos tres gatos, cuatro murciélagos y un perro. Disfrutaron gozosos de las sobras y de poder hacer pis en los cipreses.

   (Fin)

sábado, 4 de septiembre de 2021

LOS ATENCIO (Parte IX)

 

   La nieta de Strelitzia ni bien miró la casa, como la generación millenium:

   ─Qué piola este lugar para que funcione un boliche rockero.  O hacer un Shopping con Cine subterráneo.

   Las paredes eran tan anchas que rompieron una transcavator. Para refaccionarla se necesitaron cinco transcavator.

   La casa sobrevivió con columnas más delgadas y lo que eran puertas y ventanas las transformaron en vidrios fijos y puertas corredizas.

   Strelitzia nunca ejerció su Profesión, era una libre pensadora y nadie la iba a encerrar en ningún Despacho. Hasta el Marido se escapaba todo el día.

   ─Decime, Strelitzia, ¿vos te querés separar o a mí me parece que tendrías que justificar tus ausencias?

   ─Te han informado mal, yo estoy casi todo el día presente. Presente estoy cuando mis Amantes me solicitan, que son todos los días. Con vos no quiero tener sexo, ya van muchos años, es más, no recuerdo cómo era, sé que me aburría, hacías siempre lo mismo.

    ─Pero mujer! Me hubieras dicho.

   ─Y qué te voy a decir. En este momento me estás mirando, como si fuera una puta.

   Strelitzia llamó a su prima Modesta:

   ─¿Sabés que al boludo de mi Marido se le dio por pedir explicaciones de mi conducta?, hace años que no me toca un pelo. Sé por terceros que quiere imitarme y tener muchas amantes. Pero le va mal, nadie lo solicita.

   ─Dejalo por mi cuenta ─dijo Modesta ─Yo le voy a dar lo que necesita.

   Se quedó para siempre. Dormían en el sótano, haciendo el amor con el fondo de las conversaciones de los tres Viejos.

   A Strelitzia se la tragó la tierra. Modesta la mató y después se la comió. Era antropófaga la loca.

   (Continuará)

viernes, 3 de septiembre de 2021

LOS ATENCIO (Parte VIII)

 

   Conocemos la Micaela agradecida por la resucitación de Atanasio.

   ─Me gustaría que lo hiciéramos en seco.

   Los Padres quedaron anudados entre pensamientos de mal augurio. Esa tarde, Atanasio la dejó. Ella lo lloró y después se le pasó. Por la noche fueron Prudencia, Modesta, Felisberto y el Señor Atencio. No necesitaron abrir la puerta, entraron igual. Anduvieron por toda la casa, eran invisibles, ni una mácula de ceniza.

   ─Mirá cómo tienen esta casa, ocuparon nuestros cuartos.

   ─¡Y qué mal gusto!, son como los yanquis, farabutes y fantocheros.

   ─Vamos a ocupar nuestros lugares y en vez de tomar café, nos fumamos un porro del bueno, nos olvidamos del mundo que fue y será una porquería, (robé unas palabrejas.)

   Se fueron por la mañana y juraron no visitarlos más.

   ─¡Por fin estamos solos!

   ─Aunque no parece, tu Madre es tan buena que nos dejó el freezer lleno de comida.

   Strelitzia tuvo un hijo sola, todos la ayudaron, tejían enteritos, diseñaban camisetas y le hicieron sus primeros borceguíes. Cuando cumplió un año en vez de decir Mamá, decía Puta y al supuesto Padre, Puto.

   Los bebés entienden todo, lo bautizaron: Mendieta, porque nunca se quedaba quieto. La llamaron a Micaela, fue su nodriza, le daba de tomar de su propio pecho y lo inició en el manejo de los cubiertos. Los hombres le preguntaron si podían tomar de sus tetas. Micaela se indignó, pero después se le pasó, les dio de mamar a todos. Micaela comenzó a odiar a Strelitzia.

   (Continuará)   

jueves, 2 de septiembre de 2021

LOS ATENCIO (Parte VII)

 

   Ignoraban que los Padres de Lulú y los de Graciela se presentarían a la casa. Lulú miró a los cuatro:

   ─Nosotras aquí estudiamos con tres o cuatro chicos. Pasen y vean.

   Cada piso que conocieron tenía habitaciones que ellos compartían dos en una, una en tres. Tenían horarios para estudiar. Estudiaban seis horas y las dos horas restantes se divertían, cerraban la puerta con llave. Los colchones, debido a los resortes oxidados se escuchaban: “clan tuc clan tuc”.

   ─¡Ah...qué lindos sonidos!

   ─¿Podemos quedarnos unos días?─preguntaron los Padres.

   Todos dijeron que sí. Les dieron la habitación más alta y se escuchaba el colchón también con los resortes oxidados. Hicieron más escándalo que todos ellos juntos.

   A Lulú le daba asco que sus Padres cojieran y los retó.

   ─Hicimos una votación y el resultado dio que se fueran.

   ─Qué pena! Fue como si pasáramos una luna de miel.

   ─No, por favor, me dan vergüenza ajena, además la miel es muy pegajosa ─dijo Graciela con ojos amenazantes y les abrió la puerta para que se fueran antes.

    Los Padres les compraron el terreno lindante que venía con palmeras y una pileta de aguas termales, de mármol de Carrara con un sector de hidromasajes.   

   Lo primero que hicieron fue dejar de estudiar. Tomaron una mujer con experiencia en casas palaciegas, su nombre era Micaela. Los chicos la trataban de: “Ché”. “Ché, alcanzame esto”, “ché haceme lo otro”.

   Micaela pendió una soga con roldana para no subir y bajar tantas escaleras. Con su primer sueldo contrató una empresa de limpieza. Se puso una bikini y se tiró a la pileta. No sabía que no hacía pie, la salvó un amigo de los chicos y ella lo resarció con un polvo en el agua.

     (Continuará)

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LOS ATENCIO (Parte VI)

 

   Ambas sintieron que los hermanos Atencio se habían hecho cenizas. Las bolsas no pesaban nada. Tiraron las cenizas en la Parroquia entre margaritas y nomeolvides.

   Cuando volvieron del sepelio, las fue a visitar la Esposa del Intendente.

   ─Señoritas propietarias de esta casa, deberán irse de este lugar que es Patrimonio Histórico de la Ciudad.

   Traía dos custodios para protección.

   ─Les damos tres días para dejar esta casa. Después la va a habitar mi sobrino Nahuel, se recibe de Arquitecto y su Tesis será sobre esta casa.

   Dijo el Intendente

   ─Si viven estas dos chicas y mi sobrino, les otorgo el permiso de quedarse.

   El sobrino quedó deslumbrado con Strelitzia. Se presentaron las chicas y él.

   ─Mi nombre es Gabriela y ella es Lulú, tu nombre ya lo sabemos, Nahuel.

   Todos se dieron la mano pero a Strelitzia la retuvo algo más de tiempo. Hicieron una reunión para festejar la convivencia. Nahuel la aplastaba cuando bailaban. Sus cuerpos parecían uno sólo.

   Gabriela esperaba para bailar ella después, pero aquel encuentro no se pudo realizar. Strelitzia y Nahuel ocuparon una habitación que cerraba con llave. Lo pasaron fenómeno.

   Luego le tocó a Gabriela y bailaron no tan apretados como con Strelitzia. Había tantos odios silenciosos que a Nahuel se le ocurrió traer dos compañeros. Porque su tarea resultó complicada.

   Eran demandantes sus mujeres, quedaba exhausto. Suerte que vinieron los refuerzos.

   ─Yo no sé qué hacer, pienso que estas mujeres están locas de atar.

   Y las ataron, lo tomaron como un juego erótico. Nunca hubieran imaginado lo que pasó después.

   (Continuará)

martes, 31 de agosto de 2021

LOS ATENCIO (Parte V)

 

   Abrió la puerta Prudencia y se encontró con un desconocido muy apuesto. Ella le puso el bombín en el perchero. Lo obligó a quitarse el saco y la corbata, los apoyó con delicadeza. Se dio vuelta y le preguntó:

   ─¿Vos no serás Archimboldo Atencio?

   ─Él mismo, ¿en qué le puedo servir?

   ─Obvio, en lo que habíamos quedado.

_._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._._.

   Pasaron quince años, desde que concertamos con Electra la compra de la casa.

   Cuando entramos por primera vez, estaba la puerta cerrada, pero sin llave. Abrimos todo para ventilar aquel desastre. Nos dio terror cuando vimos la araña de cristal hecha añicos y una mano asomando bajo el escritorio. La mano era huesos. Las telas de araña pesaban como un acolchado. Un viento providencial se llevó todas las telas de araña.

   Electra entró en lo que sería su dormitorio, yo ocupé otro dormitorio lejano. Nos veíamos a la hora de comer. Quedamos en encontrarnos en la misma casa.

   Nunca podíamos porque había tantos vericuetos, puertas y ventanas que se abrían y se cerraban todo el tiempo. Las tapamos con cortinas de junco. Nos fuimos a vivir a dormitorios contiguos.

   Los ruidos extraños seguían y terminamos durmiendo juntas. Mandamos a lavar los lienzos que cubrían todos los muebles. Como quedaron blancos los volvimos a cubrir. Desde el sótano provenían las voces de los tres hermanos. El Viejo Atencio decía:

   ─Nos están invadiendo otra vez. Parecemos Armenia.

   Esperamos que fuera de día y bajamos al sótano. Estaban los tres viejos sentados, hechos huesos. Hablaban delante nuestro como si no existiéramos. Me atreví a tocar a la que fuera Prudencia, no sentí nada, parecía transparente, a Electra le pareció lo mismo.

   Decidimos meter los huesos en tres bolsas de consorcio.

   (Continuará)

lunes, 30 de agosto de 2021

LOS ATENCIO (Parte IV)

 

   Otra de las maldades de las hermanas, consistió en buscar una caja de cartón, donde estaban las partidas de nacimiento de los tres. Allí se enteraron que su hermano era adoptado, su nombre de pila: Archimboldo.

   ─Con razón no se parece en nada a nosotras, que somos inteligentes y él, burro.

   ─Le vamos a dar la noticia, dejame que hablo yo.

   Lo llamaron para comer.

   ─¿Sabés que sos adoptado?

   ─Bravo, ahora que no somos hermanos le voy a pedir a Prudencia que esta noche me venga a visitar, desnuda y en camisón.

   ─Ni en pedo, primero que te estiren la cara y otras partes del cuerpo también, si vos los considerás tus colgajos. Cuando termines, hablamos.

  Modesta:

   ─¿Cómo?, ¿no era que me tocaba a mí?

   ─Tendrás que pasar por pruebas dolorosas por cierto, pero queremos saber tu umbral de dolor ─dijo Prudencia con gesto perverso ─para probar tu hombría, según el resultado tendrás derecho a las dos.

   Lo llevaron al sótano, siguiendo una frase conocida: “las paredes oyen”, le hicieron sacar la lengua y vertieron caramelo hecho a fuego medio, con cien gramos de azúcar. Archimboldo gritaba de dolor, sus gritos llegaron a la Catedral. Para aliviarlo le pusieron tres cubitos de hielo en la boca, pero las ampollas superaban al hielo.

   Dejaron pasar un día y bajaron al sótano. Lo sometieron a tomar un vaso de agua con cien pastillas laxantes.

   ─Vení conmigo y tomate este vaso de agua que interrumpirá tus flatulencias constantes.

   En dos horas, cubrió los pisos con sus deposiciones y después pasó al jardín. Tuvieron que poner maderas en todas partes, para no pisar aquello. El olor era tétrico, usaron perfumes franceses para disimular.

   ─Pasé por todas las pruebas, ¿ahora puedo estar con alguna de las dos? Cualquiera es lo mismo.

   Esto lo decía con la lengua por el piso del lugar. Cuando se compuso de la lengua, siguieron los estiramientos de la piel. Los resultados fueron inesperados.

   (Continuará)

domingo, 29 de agosto de 2021

LOS ATENCIO (Parte III)

 

   Las hermanas se llamaban Prudencia y Modesta. La primera que murió fue Prudencia, la escritora. Dejó unos papeles relatando la vida de sus dos hermanos. Nunca se llevaron ni mal ni bien, es decir, no se llevaban.

   El Señor Atencio cambió sus velas por un candelabro de treinta velitas. Dijo Modesta:

   ─No sé para qué tantas velas, ¿pensás incendiar la casa?

   El hermano la miró con desprecio:

   ─A vos te llaman Modesta, un nombre contrastante, porque lo menos que tenía su hermana era hacer ostentación de virtudes, de belleza, de talento para todo, hasta para aprender la danza del caño.

   Con eso sacaba buenos dividendos, lo hacía con caños oxidados. Los vecinos construyeron un tinglado a las puertas de su casa. Se presentaba de noche, día por medio. Hacía también movimientos de cadera, independiente del cuerpo, estilo oriental, allí la ovacionaban. Su público era masculino y se hicieron adictos a las funciones. El óxido del caño la lastimó, se le infectó y cerró sus piernas definitivamente.

   El Señor Atencio pidió que se llevaran el tinglado y por fin respiró.

   ─Te odio, Modesta, por lo que hiciste. Te voy a llevar a tu cama entre mis brazos. Lo haré por la Prensa que nos están sacando fotos y así borrar tu descaro. Parecía que estabas muerta, era cierto.

    Para el Señor Atencio, su hermana estaba muerta.

    El Señor Atencio en vez de escuchar Misa, leía el diario que le había robado a su vecina. La Misa lo aburría.

   ─¿Te confesaste?, ¿comulgaste? Y al final, ¿sos católico o no?

   Él contestó de inmediato:

   ─No. Fue para salir de casa un rato. Nos hemos gritado tanto en esta última semana. Empezar de nuevo me hastía, mis hermanas que se arrancan los pelos a cada rato, o cuando jugamos a correr. Siempre soy el último, pero tengo 99 años, se ve que a esta edad más que limpiarse el culo no se puede hacer otra cosa.

   ─¿Y vos que nos corrés con una soga y a veces la acertás? y un sogazo ligamos.

(Continuará)       

sábado, 28 de agosto de 2021

LOS ATENCIO (Parte II)

 

   Fui a visitar a la mujer del Cerrajero, llamada Electra y le pedí perdón.

   ─Sí, te perdono, pero yo me quedé sin Marido, además, ¿por qué lo metieron en su bóveda? Nosotros tenemos un cajón que lo hicimos entre todos y le daremos santa sepultura en un predio lejano del Cementerio.

   ─Para elaborar la muerte de su Marido, va a llevar un tiempo. Quiero que sepa que la quiero mucho y contarle la historia de su Marido, donde empezó nuestra amistad. Lo llamé a él para poder dormir tranquila. Cuando llegó empujó la puerta con toda su fuerza. Me caí contra la pared. Su marido me puso sobre la cama y traía trapos mojados para mi cabeza. De la cabeza hasta los pies me pasó un trapito. Se tiró a mi lado y después encima. Fue una fiesta, Electra. Hizo dos llaves de bronce, una para él, otra para mí.

   ─Entonces vos fuiste su amante y recién ahora me doy cuenta del porqué de sus furtivas salidas.

   ─¿Y si compramos la casa de Atencio?, la mitad la pagás vos, la otra yo.  

   Ella tenía el dinero en mano, yo lo tenía en un bolso de hacer los mandados, me lo regaló el Viejo Atencio. Debido a mis atenciones me preguntaba: “¿Y si hoy tomo unas pastillitas de viagra?, ¿me permite visitarla?” Le vi esa cara de pasa de uva y le propuse que se tapara todo el cuerpo, menos lo necesario. Igual fue un asco, me quedé con su Marido.

viernes, 27 de agosto de 2021

LOS ATENCIO (Parte I)

 

   Diagonal 73 y 48, la casa era una pieza monumento. Tenía una planta octogonal y escaleras con descanso. Barandas en la entrada de mármol que parecían un abrazo a la casa.

   Dos cipreses centenarios custodiaban la puerta como mascarones de proa mirando hacia la Plaza Moreno, con desafío. Volvía del Colegio y toqué el timbre tres veces, nadie me atendió. Hice sonar las aldabas y abrió la puerta una viejecilla.

   ─Disculpe Señorita Atencio, quería hacer un recorrido por su casa, voy a estudiar Arquitectura.

   ─Pase mijita, que hace frío, no hay calefacción. Te cuento, consta de primer piso, segundo, tercero, un subsuelo y un mirador. Si querés podés mirar toda la casa, yo te acompaño como chaperona.

   Ni bien entré pisé un mandala rodeada de velas prendidas. A medida que subíamos seguían los caminitos de velas. Eran tres viejos altos y delgados. Las dos hermanas me invitaron a tomar el té.

   ─De ninguna manera, ¡aquí no entra nadie!─dijo el Señor Atencio.

   ─Dejala tranquila, pensá que su Tesis será sobre esta casa.

   El Viejo dio la vuelta y desapareció.

   Mientras tomaba té frío, miraba la vajilla craquelada, tantos años en su función, parecían deshacerse entre las manos.

   El Señor Atencio tocaba el piano en el subsuelo, los muebles de ese lugar, estaban cubiertos de telas agrisadas. El Viejecillo arrastraba el codo sobre las telas y dejaba sólo el teclado a la vista.

   La Señorita que escribía, tenía un sólo lugar para ejercer su oficio. Había una araña de cristal que pendía sobre su cabeza. La araña insecto, tejió una tela que llegaba a las paredes. Una pérgola de diferentes tamaños.

   Cuando la araña se cayó la escritora murió.

   El Señor Atencio le dio trabajo a mi amigo Cerrajero, con diploma. Empezó por las de abajo. Quedaron perfectas, usó el bronce que ya tenían e hizo una adaptación. Cuando llegó a la última cerradura era de noche. Tanto entusiasmo no le permitió ver que estaba encerrado. Gritó todo lo que pudo, hasta quedar sin aire. Por la mañana el Cerrajero estaba muerto, murió de miedo.

   Hasta los cipreses lo lloraron, o tal vez los que lloraron fueron los murciélagos que dormían entre sus ramas. El Señor Atencio pidió una dispensa para poner los finados en la Bóveda Familiar, que quedaba en su jardín.

   Fui otra vez:

   ─Lamento estas contingencias, si necesitan algo estoy a vuestra disposición.

   Fui a La Plata, hace tres días, después de no ir durante diez años. La casa Atencio tenía un cartel de chapa oxidada que decía: Se Vende.

   Los cipreses fueron sacados de cuajo y en su lugar crecieron strelitzias.

    (Continuará)  

jueves, 26 de agosto de 2021

CHUSMA

 

   ─Mami, ¿sabías que Papi va a comprar una quinta, de regalo para vos?

   ─Este hombre quiere que lo mate, ¿cómo no me va a consultar?, llevamos una vida ahorrando para que él los dilapide en una quinta. Hasta nuestros enemigos, volverán a ser amigos por el puro interés de usarnos la pileta, llevarse kinotos, higos, ciruelas.

   ─Llegás tarde como siempre, ¿con qué dinero compraste la quinta?

   ─Me hice socio de mis enemigos, la compramos entre los seis.

   ─Papi, acordate que los hijos de Belén hacen pis y a veces caca en la pileta. En un día de 39 grados hay que vaciarla, desinfectarla y luego llenarla. Belén y su Marido también hacen pis en la pileta. No se dan cuenta que vos ponés un líquido especial que los delata cuando aparece una mancha blanquecina que los rodea.

   Dijo la Madre:

   ─Yo no quiero ni ver a esa gentuza, en la quinta.

   Preguntó el niño:

   ─¿Mami, qué quiere decir “gentuza”?

   ─Que no son iguales a nosotros, que somos personas distinguidas y de ninguna manera esa “chusma” va a invadirnos. Son seres deleznables que vienen con olor a chivo y pasan la ducha de largo, embarran todo el piso.

   El niño la miró con ojos brillantes.

   ─Ah, se me ocurrió, ¿y si compramos una pileta de lona y vamos de vacaciones a lo de los Abuelos? A mí, que soy un niño bueno y bonito me da lo mismo que sea de lona o de material. ¿Puedo invitar a una amiguita de la escuela? Mis compañeros dicen que está buena. La quiero ver en bikini, tiene diez años más que yo. Papi va a flashear con lo que le gustan las pendejas.

   Dijo la Madre con ira:

   ─¿Qué es lo que estás diciendo?

   Contestó el niño:

   ─Estoy diciendo la verdad, después de tantos años juntos, deberías saberlo.

   Increpó la Madre:

   ─¿Qué cosa debería saber?

   ─Qué le gustan las pendejas, a mí también me gustan, no me explico cómo a vos no te gustan.