domingo, 23 de abril de 2023

LAS AMIGAS FINAS

 

   Terminó el castillo y nos invitó a comer.

   —Milena, ¿viste el castillo?, es totalmente barroco y encima lo cubrió con piedras de colores —dijo Ester.

   —Qué mal gusto tiene la Duquesa de Malavida, por favor.

   Las recibió el Ama de Llaves, Clorinda. Para saludarnos se agachó hasta el piso.

   —Nosotros somos los finos de esta invitación, los ordinarios son absurdos, suerte que estamos nosotros para que aprendan la diferencia —dijo Milena.

   —Hay que llamarla Duquesa sólo, Malavida no le gusta, habrá tenido flor de mala vida —aclaró Ester.

   —Miren cómo está vestida aquella mujer. Un escote que le termina en el ombligo y atrás casi casi…ese corset le debe aplastar los pulmones, forrado de satén y una pollera que le llega a los zapatos amarillos de tacos altos, con siete vueltas de perlas rodeando el tobillo y una esmeralda en el dedo gordo —observó Ester.

   —Las demás, flores de percal superpuestas.

   —Las interrumpo —dijo Clorinda con una inclinación de cabeza hasta el pecho.

   —A continuación de la mesa de ustedes comienza la de los señores.

   Tenían un listón de papel crepe, color fucsia que los separaban.

   —Los hombres hablando de mujeres y nosotras, hablando de hombres. Jah! Son tan obvios.

   Iban por la décima copa de clericó, cuando las damas vieron que la cortina se movía. Los caballeros estaban bajo la mesa y beodos, les abrían las piernas a todas y sumergían sus cabezas lo más hondo que podían.

   —¡Milena! ¡Milena!, despertate.

   —No saben la pesadilla que tuve, no se las puedo contar para evitar mi vergüenza.

sábado, 22 de abril de 2023

QUÉ MÁS DECIR

 

   Me mintió, alguna vez lo había sospechado.

   Recibí un llamado anónimo donde me contaron todo sin piedad y con odio. Le corté.

   Su saludo era:

   ─Me voy a trabajar, se me hizo tarde, entre tus reclamos amorosos y las películas de netflix, nos acostamos a las tres.

   ─¿No vas a desayunar?

   ─No.

   Dio un portazo y se fue.

   Llamé a su trabajo en varias oportunidades y nunca estaba. Decidí seguir sus pasos, caminaba rápido y en la Calle Chacabuco 584 tocó un timbre. Lo atendieron enseguida. Lo esperé en un café pirulo, fumé un atado de puchos y tomé doce cafecitos.

   Lo vi salir del edificio seis horas después, lo acompañaba una mina flaca alta y rubia, con aspecto de yiro.

   Se convirtió en una obsesión, seguirlo de lejos.

   Pasé por una cerrajería e hice cambiar la cerradura de casa.

   Después de tres días apareció. Escuché sus llaves, no pudo abrir y golpeaba la puerta. Lo atendí por la mirilla y le pedí que se fuera.

   ─No te quiero ver nunca más.

   Y lo miré cuando se iba, llevaba un traje nuevo y zapatos color caro. Escuché sus pasos melifluos y un gran alivio me mandó a la cama.

   Estaba tan cansada de caminar para seguirlo a donde fuera, me sentí imbécil. Qué más decir.

   No pude dormir, salí a la mañana para seguir al yiro de lejos. Ella tomó el subte, me senté en otro vagón. Nos bajamos al unísono, la corrí, la insulté y cuando la tiré de los pelos me quedé con una peluca rubia en la mano. Tenía voz de hombre.

   Qué más decir.

viernes, 21 de abril de 2023

¿DISTRACCIÓN?

 

   Si acá no viene nunca nadie. ¿Cómo se puede perder? Es el mejor sweater que tengo, igual al de mi hermano. A él no le pregunto porque seguro se ofende.

   Es de pelo de conejo me lo trajo un amigo de Italia, hace mil años, pero está impecable.

   Cada vez que tomo el micro a mi trabajo, observo a todo el mundo a ver si alguien lo porta. Puede ser un ladrón, alguna Mucama que trabajó en casa. Esto último me molesta.

   Siempre que falta algo la culpa es de la Mucama, costumbre de burgueses pelotudos. En el escritorio abrí todos los cajones peor había sólo expedientes, pedí permiso a mis compañeros y busqué en otros escritorios también. Se preocuparon ellos, revisaron hasta la oficina del Jefe Puajj. Así era su apellido.

   Bajé a la casa del Portero y le expliqué la situación. Dijo que era el encargado de limpiar por las noches. Pidió perdón y con cara de circunstancias preguntó:

   ─¿Usted sospecha de mí? Quédese tranquila, que soy honrado. Igual recuerdo su pullover, le quedaba tan bien que todos hablaban de él, con una mezcla de admiración y envidia.

   Pregunté en la Cafetería de enfrente, donde voy todos los días, se ruborizó pensando que yo lo creía un ladrón.

   ─Te pido por favor que observes a los parroquianos, ellos suelen olvidarse de alguna cosa.

   Me di por vencida. ¿A quién le iba seguir preguntando? ¿A la Policía? Esos sí en un descuido lo podrían haber sustraído. Robar se a incrementado mucho en estos tiempos.

   Volvía a casa en un Uber, a él también le pregunté porque lo conocía. Dijo que no:

   ─Yo siempre me fijo antes que descienda el pasajero, lamento desilusionarla, pero nunca encontré nada.

   Entré a mi departamento llorando, me miré en el espejo y lo tenía puesto, con la capucha levantada. La gente hoy por hoy es indiferente.

jueves, 20 de abril de 2023

HONORIS CAUSA

   Pitorro nació con un miembro que crecía diez centímetros por año. Su madre le cambió los pañales hasta sentir que su hijo era un fenómeno de la Naturaleza. Mientras ella entristecía por haber rezado tanto, para que el hijo saliera varón. Al padre le crecía el orgullo. Para aliviar a su mujer, le cambiaba los pañales. Cuando éstos no pudieron contenerle, al padre se le ocurrió el método del enrosque, ataba la manguera (ya no podía hablarse de miembro) a su pierna derecha. Cuando comenzó a barrer el piso, consultaron al galeno de su confianza. El mismo que lo vio nacer. Cuando miró, salió corriendo, se metió en el baño y rompió en carcajadas que no pudo detener.

   Al salir pidió disculpas y preguntó a Pitorro si podía recorrer con guantes quirúrgicos, el miembro notable.

   —Sí, en verdad, Señores, el niño en poco tiempo obtendrá su desarrollo final, que de nada ha de servirle. El aparato en cuestión es tan flácido que no obtendrá placer alguno ni con sus propias manos.

   —¿Y no se podrá operar, Doctor? —preguntó la madre.

   —Señora, sería como cercenar una pierna sana.

   A pesar de lo pronosticado, Pitorro tenía erecciones, tan firmes y fuertes, que asombraba a sus amigos. Éstos, mudos de admiración notaron que tenía sectores de enrosque, a la pierna derecha. Por la idea de su padre, durante el cambio de pañales. En otras secciones, nacían formatos de Erlenmeyer. El sastre le construía pantalones tripáticos, dos normales para sus piernas y la tercera pierna (así se designaba) la diseñaba de un largor que concluía en una patineta, para poder trasladarse.

   Fue invitado por el Principado de Mónaco a una tertulia, con la suspensión del casino más selecto.

   Pitorro desplegó al desnudo su descomunal aparato, le entregaron un monopatín de oro y logró calentar hasta a la más frígida de las presentes. A los hombres también, ahora que el género y sus cuestiones se liberaron.

   Recibió el Oscar al Miembro Más Importante del Mundo. No alcanzaba la alfombra roja, lo solucionaron con el agregado de una patineta. Las damas, solicitaban turno para ser amadas, por curiosidad y deseo. Pitorro les enroscaba la cintura y el cuello, desde allí descendía a los lugares indicados.

   Los gemidos ensordecían edificios enteros. Los padres y el resto de la familia, con Pitorro incluido, lamentaban que el joven fuera estéril.

   Él no se dio por vencido, adoptó diez, lo amaban porque por fin tenían un Papá, que además los transportaba donde fuera, en patineta. 

miércoles, 19 de abril de 2023

COMBATIENDO AL CAPITAL

 

   Jugaban al Patrón de la Vereda, en la misma cuadra donde vivían todos. Siempre ganaba el Patrón, era hijo de un Capitalista de Juego. Fue el único que se fue de vacaciones, al Norte de México.

   —¡Por fin solos! —dijeron los chicos.

   Por las tardecitas pasaban dos camionetas de la Policía. Una tarde preguntaron por qué faltaba uno de ellos.

   —Se fueron de vacaciones, no quedó nadie en su casa, si les piensan robar, nosotros los vamos a llamar, para que roben todo.

   Pasaron 48 horas después y nos hicieron caso. Hasta las canillas de los baños, la pantalla de una pared y las 50 computadoras que eran para dar conferencias.

   —El Viejo se va poner furioso.

   —Ah, después de las 18 horas se meten en sus casas, los hemos visto jugar hasta las nueve.

   No nos preocupó para nada, vamos a seguir jugando. Estamos tranquilos, con todos los datos que les dimos.

   Esa misma noche llegaron con barbijos, antiparras y dos camionetas, les cupo todo y mucho más. Vinieron dos móviles que los ayudaron con otras cosas. Son astutos, pusieron todo prolijo y de esas cosas saben mucho. Están entrenados para robar.

   Por la mañana estacionaron en la vereda. Cayó un móvil y les regaló bombones de chocolate, rellenos con muzzarella.

martes, 18 de abril de 2023

PEGADO CON CHICLE

 

   Yo no tengo la culpa de ser negra mota. Salgo a conseguir un trabajo, pero no encuentro. Más de cuarenta y siendo de color soy rechazada. Los prejuicios que tienen, producen mi perjuicio. Tomé un Subterráneo y miré un papelito pegado a mi zapato, algo sin importancia, lo leí. Era un aviso “Se necesitan personas de color para desfilar vestidos de diseño, la condición es un metro setenta de altura y delgadas.” Tenía la dirección. Conseguí una entrevista donde me recibieron con admiración.

   ─Usted es la mujer indicada, hay otras también, pero vos sos la mejor de todas esas lagartijas. Deberás estar dispuesta a transparencias y escotes descarados, cuando estés indispuesta no podrás desfilar. Se notarían tus ojeras y el mal humor.

   ─A mí se me retiró a los cuarenta, por lo que me decís, no debo preocuparme.

   ─En este lugar te pagarán más que bien. Tendrás la posibilidad de encontrar mujeres adquirentes y hombres ricos con ganas de cojerte. Después de alguna invitación a comer para lucirse y en él mientras tanto las ganas de colarse en tus tetas. Te sentirás con el ego engrosado. Y si las ganas de los dos son coincidentes, para eso están los baños. El ricachón cerrará con llave y en el maletín llevará un colchón inflable.

   Yo no sabía qué decir. Le voy a pedir que me haga de todo, menos en ese lugar prohibido, el culo. Eso sí que no. Es de mi propiedad y lo uso sólo para cagar.  

lunes, 17 de abril de 2023

PERSECUCIÓN

 

   Cada vez que lo veo huyo, me da miedo, porque no sé quién es y me sigue a todas partes.

   Si subo a un micro, él está ahí. Si voy al Cine él entra después de mí.

   ¿Me espía? ¿me persigue? ¿está enamorado y no se ateve?

   Es feo, muy feo. Los chicos lloran cuando lo descubren. Y ahí sí tuve piedad y lo empecé a saludar. Me invitaron a Bs As, viajé con la chata del campo. Vi a través de los espejuelos que todavía me seguía, montado en una bicicleta agarrado de la chata. Le grité que era muy peligroso. No entendí lo que contestó. Cuando me detuve dijo que fue hermoso aquel viaje y que estaba tan cansado…

   ─¿Puedo dormir en tu casa? Sólo unas horas y después me voy.

   ─Es lo mínimo que puedo hacer por vos.

   A la mañana siguiente me despertó con unos mates.

   ─Me gustaría mucho que te quedaras a vivir conmigo.

   ─De ninguna manera, yo sé que soy feo, muy feo.

   ─Te quedás corto, es verdad. Pero si no me seguís más te extrañaría tanto. Me gusta que me persigas. No me dejes, no te vayas…|    

domingo, 16 de abril de 2023

NOSOTROS, ELLOS, NOSOTROS

 

   Ellos decidieron festejar nuestro aniversario en nuestra casa. Los cuatro deseaban comer platos, preparados por mi mujer que es Chef, los vinos, querían los que tengo en una fosa adaptada para bodega, que pertenecieron a mis bisabuelos.

   Era mi tesoro predilecto y sólo compartía una botella por año, para el Cumple del Encargado, a mí no me gusta cumplir años, se los regalaba a él. Los dos solos tomábamos la botella completa.

   —No puede ser que ellos decidan festejar algo nuestro. Nos creen giles. ¡Claro! Con tu viejo, milico mandón y mi viejo que fue un revolucionario, al segundo trago se miden y ven por qué lado es conveniente atacarse, discuten, disienten y mientras tanto vierten vino en las copas como si fueran gaseosas.

   Se escuchaban batidoras, licuadoras, molinillos y mi mujer cocinando como una patinadora.

   —Tu Madre llamó del Spa para ver si era hoy, tenía que comprarse un vestido. Preguntó por Mami y humilló “Ella se pone su vestidito negro, el de siempre, supongo…”

   Llegó la familia a las 21 hs en punto.

   —Le dije a tu vieja, que mi Madre friega todo el día y de lo único que habla es del precio del detergente.

   Nuestro aniversario transcurrió tipo, a ver quién grita más. Cuando se fueron las ganas etílicas, amplias, vino el café. Nos sentamos en torno a una mesa redonda. Los suegros confesaron que hace una década que están divorciados, mis Padres dijeron que ellos hacía quince años.

   Después de semejantes noticias, le dimos la nuestra.

   —Hace tres años que estamos divorciados, aunque vivamos bajo el mismo techo, no nos quedó otra. Por eso no entiendo ¿Aniversario de qué festejamos?  

   Los viejos suspiraron y vino un ángel que unió nuestras manos. Nos dejamos.

   Es complicado de explicar, nos reunimos, pero estamos divorciados. Una vez al año y el ángel está presente, es el que toma más vino, da toda una vuelta y se retira diciendo que es complicado de explicar.

sábado, 15 de abril de 2023

UNA TARDE APACIBLE

 

   —Señora, disculpe que la interrumpa, pero su hijo se encuentra a caballo de esos cristales blindados, su niño mide uno cincuenta, a ojos de buen Camarero, pero él se halla en la parte superior, que tiene tres metros de distancia hasta el piso.

   La mujer entornó los ojos achimangados.

   —Gustavo Adolfo, bajá de donde estás porque el Mozo tiene una mala onda, que ya mismo nos retiramos.

   Una mujer alta, gorda, danesa, con el monstruito regando con helado las ropas de los parroquianos de la Terraza, tiró todas las sillas que encontró, le tiró del pelo a un bebé en cochecito, que arrojó por un plano inclinado, llegando al cordón de la vereda. Los Padres del bebé rampante, discutían sobre qué gusto llevarían los helados. El joven Camarero, llegó justo al momento en que venían tres autos cordoneando. Llevó el cochecito hasta adentro.

   —¿Cómo se va a llevar a nuestro bebé sin avisar? Su prioridad es atender nuestros pedidos.

   El Camarero tomó el primer vasito:

   —¿Qué gustos desean los Señores?

   Empujaron sus panzas cerveceras contra la vidriera:

   —Yo quiero limón, chocolate, palta y ciboulette. Para mi Marido, dulce de leche, mandarina, zanahoria y morrón.

   El Camarero, sin perder el control, les dijo que en los vasitos no cabían los gustos que pedían.

   —Además, helados verduleros, no tenemos.

   La mujer bajó indignada, con el cochecito en el aire, mientras su  Marido le dijo al Mozo:

   —El dueño de este lugar es un amigo que sabrá de su injustificado comportamiento.

   Se iban chupando dedos dejados por el niño anterior, subieron a su auto y partieron. El niño anterior aterrizó en el recipiente de residuos, metió la cabeza adentro y quedó atrapado comiendo barquillo ajeno y pasando la lengua por restos de helados.

   Cuatro mujeres que no paraban de hablar y para sacar a la criatura, hicieron tanta fuerza que casi degüellan al chico, llegó la ambulancia y el personal médico, no encontró manera de solucionar aquello, cuando la cabeza quedó suelta en el cesto, con el cuerpo separado.

   Era gente recién recibida, le pegaron la cabeza al revés, la cara mirando hacia la espalda y la nuca al frente. La Terraza quedó con el piso lleno de helado, zapatitos de niño, sangre por doquier, pedazos de mesa partidos, la mentira de los vidrios blindados, totalmente estrellados. Se llenó de perros de la calle, que lamían todo lo que encontraban, hasta el Camarero tirado en medio de aquel Apocalipsis Now.

viernes, 14 de abril de 2023

¡¡ME DUELEN LAS MUELAS!!

 

   Llegué a las ocho, tenía dolores intensos.

   Antes del horario convenido hacía tres meses.

   El Dr. Cariehondo se fue a Egipto y volvía justo para mi turno. La mejilla se veía como si tuviera una palta entera en mi boca. En la sala había cuatro pendejos de caras iluminadas por el dios celular. Dos viejas con sus ojos puestos en revistas, con hojas como billetes viejos, trasladaron su mirada a mi cara, no sin antes, avisarse con dos codazos. Me encantó que les diera risa mi dolor, un momento de esparcimiento para las viejas chotas. Comencé a gritar: 

   —¡¡Me duelen las muelas!! Por favor ¡¡Me duelen las muelas!!

   Se acercó un enano de cuatro años:

   —¿Te duelen mucho?

   —Sííí.

   Él, con la piedad limpia de su añitos, me hizo un mimo en la mano y dijo:

   —Quedate tranquila, llega el Doctor y te cura, vas a ver.

   Esta vez no lloré por la muelas, sí por el enano tan mágico, que me dejó de doler por un rato.

   Una anciana, pegada a la puerta del consultorio, con sonrisa permanente, llevaba un frasco con agua y su dentadura postiza nadando. Me dijo que el dentista era su hijo, a ella también le daba turno.

   —Me salió más desgraciado que el padre, en cuanto venga te cedo mi lugar. Quedate tranquila, lo hago por mí, tiene que sacar los dientes que me quedan y como es una bestia, le tengo miedo. Vos estás asegurada, por tu juventud y belleza, te va a tratar con delicadeza de orfebre.

   Entro el Dr. Cariehonda, me indicó el sillón de la tortura. Obró con delicadeza y le agradecí con gentileza.

   Me invitó a salir con él esa noche. El Doc estaba buenísimo, acepté y si la noche pedía extensiones serían otorgadas.

   Salí del consultorio y noté que el Dr. Cariehonda, me miraba el culo con el torno en la mano.

   Le di un beso al enano y otro a la anciana, que tiritaba por ser la próxima paciente.

   El Doc llevó la invitación a su departamento, hizo de mí lo que quiso y lo que no quise también.

   Un día tuve un encuentro casual con su anciana madre, que preguntó:

   —¿Cómo quedaste después del…después de…bueno después?, sabés a qué me refiero.

   La abracé y le conté de las tres episiotomías que me estaba curando su hijo.

   —Bueno, usted sabrá mejor que yo, es muy apasionado, lo que ignoraba eran las dimensiones, tenía usted razón, su hijo será una bestia, pero yo lo dejé sin prepucio.

jueves, 13 de abril de 2023

NADA SE PIERDE, TODO SE TRANSFORMA

 

   El Marido de Petete se volvió tan loco, que la siguió por toda la casa, para matarla con su cuchillo. Subió corriendo las escaleras hasta la terraza. Escuché los pasos de lejos y bajé por el ascensor, hasta donde vivía el Portero. Lo llevó una Ambulancia y le pusieron un chaleco de fuerza como para inmovilizar un caballo.

   El Médico de la casa, dijo:

   —La única solución es una lobotomía. Ha dado excelentes resultados. Puede volver a su casa y hacer vida normal, después que se recupere.

   Florencio permanecía siempre con la misma cara, no recordaba, no hablaba, no se reía, ni lloraba. Petete le daba de comer en la boca, le entraba por un costado y le salía por el otro. Toda la familia se reunía para los almuerzos del domingo. Florencio ocupaba la cabecera, no controlaba sus esfínteres. Los parientes se levantaban con náuseas. Habló con ella, una de sus Sobrinas, le sugirió que lo internara.

   —Juré que lo cuidaría hasta que la vida nos separe, yo me encargo.  ¿Viste que tejo de memoria?, me siento en un sillón frente a él cuando duerme la siesta. No cierra los ojos, de noche duerme con los ojos abiertos.

    Él fue Jefe de Policía, cuando estaba en ejercicio, mandó al muere 250 adolescentes. Petete se hacía la que nada sabía. La noche que le dio el ataque de tejido:

   —Florencio, ¿me alcanzás las tijeras?

   A él le brillaron los ojos y hasta parpadeaba y se rascaba las pelotas. Le alcanzó la tijera con las agujas, por ser amable con ella, le metió una aguja en cada ojo y después murió de un paro.

   Petete quedó ciega, nadie le contó que Florencio estaba muerto. Se compró una chaise longue y se alegraba del progreso del Marido, no se escuchaba volar un mosquito.

   —Doctor Añado, le hablo para agradecerle el trabajo de hacer callar a Florencio. Estamos los dos, sólo usted nos salvó a los dos.  

miércoles, 12 de abril de 2023

TECNOCRIOLLO

   Toda la población sufría de bruxismo. Existían unas gomas, se hacían tomando el molde de la dentadura del usuario. Cundió la moda, todos andaban con los dientes forrados en plástico duro.

   —¿Por qué existe el bruxismo, Dr?

   —Mire, la gente por algún lado tiene que largar la bronca del estado de las cosas y apretando los dientes, descarga. Todos andan con miedo de morder a alguien.

   —Dr, los mordillos, cuando duermo con la boca abierta, se caen de la cama y el perro los destroza, me costaron 2500 pesos y luego repetí la compra, tenía tal ataque de bruxis que lo rompí. Lo que le quiero proponer son fundas que soporten media tonelada de peso. Debe haber materiales, ¿no?, mi angustia en el apriete se acerca a esa cifra.

   —Yo, cuando viene un paciente como Ud, pidiendo algo extravagante, lo realizo con todo gusto, necesito dos cosas, dinero para mí, y aliviar su sufrimiento.

   —¿Tengo que pedir turno Dr?

   —De ningún modo, Sr, se lo realizo yo, ya. Abra grande la boca, duele un poquito al principio, voy a usar torno para separarle algunos que están muy juntos. Y aquí empieza la segunda etapa, forrarlos, son perennes y puede limpiar sus dientes con el dedo índice, dos gastos menos, cepillo y dentífrico, je je…

   —Me está colocando profilácticos en la dentadura! ¡Les puso iuju para que no se despeguen! Dr,  se fue al carajo ¿Cómo usó forros para mis dientes?

   —No soy un improvisado, soy el mejor odontólogo del pueblo y el único. Encima fue beneficiado, no dejará ninguna mujer embarazada. Esto actúa en todo el cuerpo.

   —Suprima lo de beneficio, Doc, tengo hecha una vasectomía. Oia, tiene dos caries profundas en cada colmillo, Doc… 

martes, 11 de abril de 2023

QUE VUELVA

 

   —Vamos a probar una semana, ya van veinte años, no la conoce, voy a estar todo el tiempo, pero me saludó, me llamó con mi nombre. Quiso que pasara a recorrer el lugar. En su pieza había tapices hechos por ella, tenía talento. Le encantó el auto, hablaba como cualquiera de nosotros. Reconoció el frente modificado, lamentó la ausencia del enrejado colonial. Se sentó, tenía cara de cansada. Le traje a Verita.

   —Dámela, dámela! Hace tanto que quería conocer a Verita, mirá, me quiere, se parece a vos.

   La miró dudando:

   —Mamá, los bebés son todos iguales, aunque esta ya no es bebé, tiene cuatro años, no sé por qué dije eso, me puse nerviosa.

   —Dormí toda la tarde para poder resistir la noche, igual se me cerraban los ojos, cuando escuchaba su voz, no lo que le decía. “Viene de familia, pero necesito contarte, vos no vas a ser así…Vera era puta, cobraba y eso que no lo necesitaba. Su Madre se hizo famosa por prostituirse.”

   —Vera, tomá mi ejemplo, si les cobrás los ponés en su lugar, disponés por dónde querés que te pongan la salchicha, o el salchichón. Si te hacen doler, los mandás a la concha de su Madre, yo los espero aquí y recibirán su merecido. Mientras tanto no pierdas  tiempo, andá a la Facultad, para aprobar Materias, no te gastes en estudiar, te los cojés de prepo y es una Materia menos. A las Profes mujeres, que te miren con avidez, retirate de la clase y las denunciás por acoso...

   —Mami, ¿qué es ser puta?

   Se le volcó la leche:

   —Cuando seas más grande te explico.

   Siguió jugando y le daba galletitas al oso.

   —Ma, ¿la salchicha es la que comemos con puré? ¿O tiene un hermano que se llama Salchichón?

   La Madre no entendió.

   —¿Vos sabías que las salchichas hacen doler?, me contó la Abuela, después dijo concha de tu madre, ¿eso también me lo vas a explicar cuando sea más grande? Igual la nena de al lado me dijo que todas las Mamás tiene concha, pero me falta saber: ¿qué quiere decir coger?

   Verita prendió la tele, sin esperar respuesta.

   —Roberto, llevátela hoy, no quiero que la despida a Verita ni a mí, sacala por el fondo.

lunes, 10 de abril de 2023

COMPARTIR

 

   Estaban recostadas en tres árboles, rodeadas de anémonas y marimonias. Yo miré a la primera, el movimiento de sus brazos, las manos que parecían danzar, seguro conversaban de alguna cosa que los vientos no me dejaban enterar. Se llevaba las voces justo cuando las tres tenían cara de primavera. Después de un rato me di cuenta, que la tercera me miró, yo silbaba despacio, para atraer unos carpinteros, hijos de otros pajaritos, que de antes me conocían. Hasta había uno sentado en la punta de mi zapato.

   Yo seguía mirando la primera, con discreción bien sumada. La tercera no podía dejar de apoyar su mirada, desde mis ojos hasta los pies. La segunda no se dio cuenta que estaba a tres metros de ellas. Sacó un cigarrillo armado y vino a pedir fuego. Intentó prenderlo, pero no pudo, entonces me encargué yo, di tres pitadas seguras, tosí hasta doblarme en dos y lágrimas me salieron, del efecto de aquel tabaco tan fuerte.

   —Éste es un join, regalo de mi hermano. Me dijo: “La primavera, no es primavera si entre las tres no fuman este join. Verán las marimonias y las anémonas, restellantes, con promesas para las tres”.

   Lo hizo tan gordo que alcanzó hasta el vecino próximo y sacó a bailar con la música de los pájaros, a la primera, encantada, a la segunda que con vergüenza, bailaba de lejos y en cuanto a la tercera, se lo avanzó en menos que lo que canta un gallo. Se abrazaron detrás de un seto y las amigas les miraban los pies de ella hacia afuera y los de él inquietos, adentro.

domingo, 9 de abril de 2023

¿POR ALGO HABRÁ SIDO?

 

   Vivió en el sótano del fondo tres años. La casa de su Abuela, en City Bell. Sólo recibía la visita de su Madre y la comida que le acercaba su Hermana, simulando un juego repetido, silencioso. Los movimientos del jardín al sótano, cubierto de enredaderas, se habían hecho para hacerlo imperceptible. Que ningún vecino escuchara. Que nadie.

   Por sus compañeros se enteró que la buscaban, siempre sabían dónde estaba. Un día su Madre pudo comunicarse:

   —Armé el lugar, tu Padre te pasa a buscar por el Zoo, te mando una peluca rubia y el uniforme de tu hermana.

   No pudo despedir a ningún compañero, las nieblas cómplices decían que no había ninguno.

   El primer año leía lo que había rescatado, como se terminaban pronto, aprendió algunos de memoria. Todos los días hacía quince minutos de yoga de elongación. No dormía. La Madre le llevó pastillas rompenucas. Ella no dominaba las consecuencias de lo que hacía, gracias al miedo no salía del sótano, tomaba cuatro pastillas por noche y dormía once horas. Aceptaba solo un yogurt de mañana. Sentada en la cama, saludaba a sus compañeros y hablaba con cada uno, episodios inventados. Las visitas también las inventaba.

   Encontró una bodega, bajando dos escalones, el piso estaba tapado con una alfombra. Era chica, pero los vinos, estacionados. El lugar olvidado de todos, tenía un polvo de cinco centímetros. Un día estornudó, le lloraron los ojos y se le taparon las fosas nasales, como dos corchos. Abrio la primer botella, con un alicate multitodo.

   Cuando pasó la Madre, con la vianda del día:

   —¿Me traés una copa?, los vasos me deprimen.

   La Madre pensó que el encierro le había enrarecido el sentido común. Tomó tres copas y luego tres más, se miró en el espejo y se rió como los locos, hasta su Hermana, que recién entraba a la casa, la escuchó. Caminó por el laberinto de ligustro, que desarrolló con rapidez, abrió la puerta y encontró a su Hermana, sin poder detener, esa risa histérica, le pegó cuatro cachetadas y quedó tiesa. La saludó con el nombre de la amiga que hacía cinco años nadie pudo encontrar. Su Hermana le contestaba, siendo aquella amiga. Trataba de recordar palabras y gestos, porque notó que se tranquilizaba, cuando cerró sus párpados, abrazó la almohada en el piso.

   En el último año jugaba al ajedrez, hasta que le comió la cabeza. Escribía listas de palabras que empezaran con la letra “A”, “X”, “Z”, “I”, el abecedario completo. Le dieron píldoras para una sedación diurna.

   Al tercer año, su madre se condolió, prefería que habitara el sótano, antes que verla muerta. Cuando abrió, las paredes estaban cubiertas de retratos hechos en carbonilla, de sus compañeros desaparecidos. Se dibujó ella misma, con la cabeza metida en un retrete.

   La Madre hizo de cuenta, que no vio nada y la sentó, para hacer sus manos. Uñas cortas y esmalte transparente, como ella acostumbraba. Apareció el Padre:

   —Ya podés salir,  pagué con todo lo que tenía, prepará tu bolso, el Dr Blok te espera. Hay enfermos en tu misma situación, es sin medicación, todo va a estar bien.

   Ella iba adelante, miraba el cielo, los árboles, besó la tierra. Se había arrancado todas las uñas.

sábado, 8 de abril de 2023

CARA Y SECA

 

   En el año 1900, Waldo y Alan, tenían una novia en común, era hija de nobles y hacía cosas que no debía. Selva coqueteaba con los dos. Iba de uno a otro. Sabía que a Waldo le gustaban los polizones, se apoyaba una y rebotaba dos veces, se agarraba sin querer, las manos en sus tetas, pensando que eran los hombros.

   Selva entregada a las rígidas costumbres sociales, quería a los dos novios casi por igual y de ese casi salió una idea, romper todas las convenciones y permanecer con ambos.

   Una tarde de tibieza, salió Selva con ocho ramos de violetas en el escote. Después que Alan coronara ese escote, apareció Waldo, quería convertirse en un solo novio, un único. Venía de familia acaudalada.

   Madres y padres se reunieron para hablar sobre la dote. El Padre de Waldo, preguntó si Selva estaba bien dotada. Se produjo un incómodo silencio. Sirvió para pensar la estupidez que hacían, si todavía la pareja estaba en elecciones. El resultado fue que Selva aceptó a Waldo.

   Habló la novia primero, cuando iba a comenzar:

   —Me parece que el ojo me pija, con perdón de la palabra, quise decir que el ojo me pica.

   El novio salió al ruedo:

   —Mi querida, mi amada, te puedo jurar que pija tendrás de sobra, con perdón de la palabra, quise decir que si te pica, tendrás un palenque para rascarte. Fue una confusión que me contagiaron los peones del campo. Quiero regalarte un ajuar completo con sombreros y zapatos, lo podés elegir por internet.

   —¿Pero si internet no existe? Te has adelantado en el tiempo.

   Llegó Alan, nombrado Padrino de los novios, le regaló un inmenso ramo de rosas verdes, teñidas y le puso una enredadera alrededor del cuello. Se ocupó del ajuar, se encargó de vestirla, usaron el baño y le echaron llave. Él quería darle un baño de inmersión, después secarla y ponerle la ropa.

   Cuando Selva y Waldo se casaron, dijo el Cura:

   —Si existe algún impedimento,  que lo digan ahora o callen para siempre.

   Se escuchó la voz de Alan:

   —Sí, yo no, yo no, no quiero que se produzca esta boda, ella debe confesar la verdad, tuvimos relaciones hará unos veinte minutos.

   La gente murmuraba enardecida, todos sintieron la estafa. Selva declaró:

    —Prefiero casarme con ambos, Alan, como Waldo, dan placer en la geografía de mi cuerpo. Además estoy pregnant y no sé quién es el Padre, en estos tiempos, el ADN no se descubrió. Gracias a todos por escuchar esta nueva modalidad. Si muchos siguen nuestro ejemplo, serán vanguardia como nosotros y podrán borrar esas caras de culo. Porque les aseguro que se van a divertir y es una forma de cambiar el statu quo, de esta sociedad melindrosa. No perdamos más tiempo, me voy a la cama con los dos.

viernes, 7 de abril de 2023

FERROCARRILES

 

   —Para mañana por la mañana, necesito la última parte del cuento, no crea que mi parentesco lejano con su Padre, haría funcionar su postergación, el parentesco en la entrega será más cercano. Yo también tengo mi compromiso y está firmado.

   Me miraba mientras su índice gordo me señalaba, el Editor me dio la oportunidad y le estoy haciendo una bizarría. Los chistes del Diario, eran su cultura. No iba más allá de su obsesión para la venta, de las porquerías que le entregaran, mientras que le pidieran tres ediciones consecutivas.  

   La hoja en blanco era una tortura, noche cerrada y debí abrir mi imaginación. Mi Padre, tutor acertado, decía que empezando por el final, se llegaba al principio, nunca lo pude hacer. La birome se retobaba y salió el cuento de una. La Mujer del Inspector se entregó al que vendía boletos. De tanto verse al pasar, cuando le llevaba merienda a su Marido, ambos bajaban la cabeza al piso.

   Terminaron escondidos en la pensión del Boletero, la primera noche fue timidez, la segunda alguna caricia, la tercera pareció dar la vuelta al mundo. Él renunció por carta a su trabajo de Boletero y entre los dos limpiaban oficinas de lugares importantes, donde hubieran necesitado tres personas más, pero ellos lo resolvieron así, ganaban buenas rupias y los capos de los lugares, les dejaban propinas cuantiosas.

   Les generaba simpatía porque eran dos pendejos que se jugaban el esfuerzo, de dejar todos los días más brillantes sus tareas. Esta vez, sin avisar, se fueron a vivir al Tigre, les dieron una casita recién construida, cuya función era llevar a los turistas hasta la Isla Martín García y otras más chicas, que el Río subía y las tapaba y en las bajadas la gente se divertía, pescando mojarritas, nuca faltaba el que les abastecía el vino.

   Recuperar el tiempo de hacer el amor o intentarlo, los dos tenían la edad, donde las hormonas se vuelven locas y vuelta a empezar todo el tiempo, hasta que nacieron los gurises. Fueron mellizos, un bebé y una bebesa. Ya tenían la parejita.

   En uno de los ferrocarriles nuevos, el Padre de ella, que ansiaba que su hija se casara pronto, para dedicarse a la bebida y a las mujeres, sin tener que ocultarse. En esa zona de campo, por vez primera pasó el tren, en el baile anual del lugar, la chica fue presentada al Inspector de la Estación.

   Él le triplicaba la edad, pero la boda se realizó. Ella no tuvo luna de miel y no hubo ni miel ni luna. La inocente pensó que casarse era así y al final se acostumbró. Preparaba dos meriendas, una para su Marido y otra que le daba a escondidas al Boletero. Cuando huyó de la casa, al Inspector le dio alegría, sentía que era una putada, arrebatarle la juventud a esa criatura hermosa e ingenua.

   Era un hombre tan generoso, que le pareció una reparación, que su reemplazo lo cumpliese aquel joven de ojos buenos, “Boletero de la Estación”.

jueves, 6 de abril de 2023

Y DIOS SE AUSENTÓ

   Conoció sus zonas erógenas a temprana edad, su Padre, un hombre importante, Presidente de la Cámara de la banana importada.

   Cuando la niña cumplió cuatro años, su Padre abusó de ella, durante  su infancia. Su Madre no tenía relaciones con el marido y sus histerias aumentaban. El Chofer que la trasladaba a su trabajo, inventado con un sueldo real, se detuvo en un hotel con garaje individual y sin mediar palabra, se convirtió en el amante oficial de la Señora.

   Ella sabía lo que ocurría en su casa, pero simulaba ignorar todo, hasta que tenía una hija, para eso estaba la Niñera. A medida que pasaron los años, la hija fue abusada por los colegas de su Padre y parientes cosanguíneos, que sabían que la chica no contaba nada a nadie.

   Cuando cumplió los veinte e iba por su segundo año de Psicología, empezó con terapia, tenía tanta impotencia, tanta confusión y tantos deseos de venganza, que hasta su propio Analista horrorizado, en cómo podrían llevar todo aquello. La chica siguió con su terapia, pero su primer novio, sabiendo la historia contada por ella misma, con vergüenza de ser culpable, la llevó al mejor Abogado con especialidad en estos casos. Resultó ser una persona con bonhomía e inteligencia para proceder. La chica dijo cada nombre de todos los que hacían un contubernio a su inocencia.

   La primera demanda se hizo a su Padre, con el aval de otros Abogados honestos. Hubo que ser precavidos, cuando la corrupción pareció una moda insoluble, llegaba más rápido que la Justicia.

   A partir de que un Juez de la Nación, dictaminó la prisión definitiva para el Padre, fueron cayendo de a uno en uno, con pruebas más que eficientes, para cumplir sus condenas de hasta treinta años. La joven fue indemnizada cuantiosamente. Todos los violadores eran personajes que ignoraban cuánto dinero tenían, en blanco, negro y amarillo.

   Lo que nadie pudo restituir fue la infancia y la juventud mancillada, por tanto delincuente encubierto por su silencio y por otros caminos delictivos. Amenazas, golpizas, robos y hasta dos secuestros extorsivos, al entorno de ella.

   La joven sigue su Análisis, los estudios sorprenden por su tranquilidad para rendir materias sin descanso y con calificaciones máximas. Le contó al Analista, tiene una beca de dos años en Alemania.

   —Desde ya contás con mi anuencia, si media un Acompañante Terapéutico.

   La chica casi salta hasta el techo y por fin fue feliz, el que iba a supervisar con compañía, era su propio novio.


miércoles, 5 de abril de 2023

GOBIERNO

   ─¿Todavía no estás lista? Mirá que estamos invitados a la Casa de Gobierno, tenemos que ir vestidos con nuestras mejores ropas y ponernos de ese perfume tuyo, que huele a maderas.

   ─Sabés que no tengo ganas de ir, yo así estoy bien con mi camisón raído. Además me tendría que bañar. Odio bañarme...

   ─Cuánto hace que estás deprimida, vamos, andá y ponete linda. No me hagas ir solo, pensá que soy candidato para Gobernador. No me dejes como un pelotudo sin esposa.

   Cuando escuchó la ducha, se alegró. Luego la encontró pintándose las uñas de las manos y de los pies. Se vistió con un enterito rojo que tenía un escote importante en la espalda y adelante. Sus zapatos eran de lentejuelas doradas. Se planchó el pelo, tomó su chal y dijo:

   ─Ya estoy. Vamos.

   Él la miró y con una sonrisa inexpresiva, le dijo:

   ─Me parece que estás muy over dress, pero todos los hombres te van a mirar. No me enojo, si hablan de vos, seguro que te van a ofrecer un cargo junto a mí.

   La mujer entró como una reina, sonrió a todos y hasta extendió sus manos para saludar. Cuando empezó la música de la fiesta, ella salió a bailar sola, hip hop. Hacía medias lunas, paros de cabeza mientras seguía bailando. Tiraba besitos a todos. Le arrojaron flores.

   Los funcionarios que estaban, la propusieron a ella como Gobernadora. El marido la miraba de lejos, con un whisky que bamboleaba el hielo.

   Esa noche la mujer no durmió en su casa. Su marido tampoco. 

martes, 4 de abril de 2023

ABRAN LA MURALLA

 

   Interroga el periodista:

   —¿Y cuando hace frío cómo hacen?

   Contesta laxo:

   —Cerramos la puerta.

   Concluye el periodista:

   —Bueno, ahora hace frío.

   Dijo:

   —Sí, pero no tanto como para cerrar la puerta. Ahorramos en puerta, la usamos lo menos posible, comprar otra sería impensable y tenemos miedo que nos llegue la factura por el “Uso de puerta”.

   El periodista asiente con la cabeza, se detiene en cada cosa y pregunta qué es. La gente humilde es paciente, le cuentan la historia. En un rincón habían armado con dos ruedas de bicicleta y una silla plástica sin patas, el refugio de un Abuelo sin dientes, con arrugas de gritos.

   —¿Y cómo anda, Abuelo?

   —Ando bien, como siempre, no alcanza el dinero dicen mis hijos. Yo les cuento que desde que nací, hasta ahora, el dinero nunca alcanzó, pero nos acostumbramos y somos una flia que sobrevive. El Oxígeno no manda factura, ¿ve? Eso es un gran progreso. No todo es tan pacífico como Ud lo encuentra. Se putean, se cagan a palos, esconden el pan en la letrina y no le convidan a nadie. A mí sí, me traen un pancito, tiene un poco de olor a mierda, pero como decía mi Padre “Lo que entra por la boca sale por el culo”.

   El Hijo le pidió que se callara:

   —El señor periodista va a decir que somos bocasucias y pegadores, conservemos la poca educación que tenemos ¡mierda!

   Habló el Abuelo:

   —Me olvidé de contarle, cuando se pelean tiran mi silla rodante, una vez fui a parar a una chapa con filo y…

   —En todas partes hay accidentes y la gente se pelea, aún los ricachones.  Antes de irme, les traje víveres, no es mucho, pero antes que nada…

   Saludó con un beso y se fue.

   El Abuelo conjeturó mirando los víveres:

   —No es mucho, tenía razón el tipo.

lunes, 3 de abril de 2023

LUCER

 

   Quise ver el afuera del jardín pero no pude. Hacía más de un año que los vidrios no recibían limpieza, parecían esmerilados con la impronta de las lluvias y sus gotas que eligieron instalarse unas sobre otras.

   Mis días transcurrían escribiendo o leyendo.

   Cuando miré la primavera todas las flores y los árboles se adivinaban. Los tules del abandono me despegaron del escritorio, mi madre se jactaba de no limpiar los vidrios hasta que no se pudiera mirar a través de ellos. Es genético pensé, fui a buscar el aerosol y lenta, pero segura, procedí hasta llegar a la transparencia absoluta. Seguí con otras ventanas de la casa, como un auto a 120 km por hora, quité las telas de araña, cambié sábanas, limpié el baño, la cocina y pasé la aspiradora. Ordené todo como loca fóbica. Me quedé sin nafta, el auto se detuvo, abrí la ducha y permanecí hasta que el agua no quiso saber más nada con salir caliente. El auto quedó knock out, me desplomé en la cama, envuelta en tohallas. Dormí el sueño de los ángeles. Cuando desperté, con el auto lleno de nafta, enfilé al escritorio, que generoso me murmuraba un cuento.

   Se trata de alguien que mira a su alrededor y no reconoce el orden. Pregunta quien fue el cerdo que asesinó las telas de araña, buenas tejedoras y dejó pasar toda la luz, olvidando la penumbra que da luz al pensamiento. Quise escribir, pero no pude.

domingo, 2 de abril de 2023

TERNURA

 

   Vivía disfrazada con ropas de la flia, que arrastraba por el piso, una niña con sombreros estrafalarios.

   Ensoñaba para no extrañar a su padre, que prometió dos meses de ausencia e iba por los dos años.

   Quedó a cargo de la Sra Pepa, bastante indiferente, ni la miraba, ni el beso antes de dormir.

   Cuando la neblina disipaba, veía un peón, casi no caminaba. Trasladaba bolsas al granero, luego dormiría, pensaba Tany antes de decidir conocerlo.

   —Jory, estás cansado y eso que no llevo anteojos.

   —¿Y cómo sabés mi nombre?

   —Por el peón de Casa. La separación entre tu granero y el mío es virtual, gracias a los árboles frondosos. ¿Mirá si fuera alambre de púa?

   Jory la ayudó a subir a un entrepiso cubierto de parvas de heno. Las tardes eran en silencio, cada uno miraba un objeto diferente. Había una ventana, que usando su reflejo, Tany se miraba y pensaba en que ni una Reina se vería tan bien. Jory y Tany quedaron enfrentados. Le contó a la niña que siempre vivió solo.

   —Yo también, ayer llamó mi padre, se queda dos años más, no lo extraño si estoy con vos y los silencios llenos de secretos que me ordenan el alma.

   Pepa quiso un jardinero y pensó en Jory.

   El peón fue a buscar la niña al granero. Apareció como una Reina y Jory la ayudó a descender. Eso era lo que siempre quiso Tany. Mintió un desmayo. Por fin él la llevaría en sus brazos, sintió un vértigo angelado, la Casa pendiendo atrás, los ojos entornados y el disfraz blanco, con una cola que arrastraba barro. Jory tenía treinta años y era opa de nacimiento. Tany tenía seis, amó esa extraña rareza.

sábado, 1 de abril de 2023

ES Y SERÁ UNA

   Encontrar un personaje, que mate personas por encargo, tener simpatía por el matador.

   —¿Cuánto decís que te pagan?

  En el medio de una fiesta, organizada para matar un hombre, no se podían sacar fotos. Y la mujer, disfrazada, tenía ojos opacos y saludaba a dos o tres de sus afectos, con voz de despedida, siendo que no iba a ningún lado.

   —La última vez fueron diez mil dólares, una pavada, el hombrecito parecía bueno. Después que lo hice hasta me di cuenta la miseria que me pagó el Sr A, había sido Secretario Privado del Ex. El Ex murió, pero nadie vio el cadáver, vive en Kuala Lumpur, operado y sus cifras robadas son incalculables, capaz que se encontró con Yabrán y salen de putas.

   Estaban en una segunda fiesta, ciento veinte personas, salmón, caviar, sushis, carne de ciervo, champagne, whisky, heroína, merca, pastenacas. Había treinta custodios personales y cumplían la misma función, que nadie tomara fotos.

   —¿La mujer tenía nada más que tres amigos? Entre ciento veinte, debieron ser tres pendejos, ignorantes de lo que pasaba.

   No quiso contar demasiado, su amigo personaje, también mataba por encargo. El Sr A murió no se sabe cómo, acá es así. Nadie vio el cadáver.

   —¿ Y la jermu qué onda?

   Mirá lo que me pregunta, si él sabe.

   —Se la llevaron, está incomunicada, parece que señaló Jueces, Fiscales, Diputados. Pasó una semana y todavía debe estar cantando.

   Ella presentía que tanta vida lujosa, meta viajes, pilchas, yates, avión privado, helicópteros, reuniones “negras”, allí se elaboraban los encubrimientos para desviar dineros a diestra y siniestra.

   El Sr A, era uno de esos, que no sabía cuánto tenía, pero iba por más. Y mandaba a matar. No tocaba guita ni sangre. Un mafioso hijo de puta. “El Padrino” una lenteja, al lado del Sr A.

   Los chicos se enteraron por el diario.

   —¡Pero mirá quién es, Flaca!, era un amor esa mujer.

   La Flaca entendió, la mujer debía saber, más que boluda si no. Tan dulce, tan triste…

   —Mirá qué piedra para la honda, espero que se recupere algo, es guita de todos.

   A la Flaca le seguía dando piedad.

  —Ché, loca, cortala, era la mujer de un mafioso. A nosotros nos invitaba de figurantes. ¿Cómo le vas a tener lástima? No jodamos.

   Los custodios, en dulce montón, mudaron de patrón, mataban más, pero ganaban menos.

   Al personaje que simpatizaba con los matadores por encargo, lo nombraron Secretario Privado del peor Gobernador de la Republiqueta.