miércoles, 11 de agosto de 2021

GRACIAS TÍA

  

   Margarita decía que tenía dos piedras preciosas de la Reina Isabel de Inglaterra. No fueron un regalo de la Reina, sino un robo descuidado de Margarita que vivía en la pobreza.

   Mintió que en Inglaterra la hicieron Princesa. Vivía en un castillo verdadero, con siete torrecitas y dos portones cerrados. Las ventanas góticas con la luz siempre prendida. Tenía tantas goteras que dormía con paraguas. Mantuvieron en secreto que Maggi era sobrina del Príncipe de Inglaterra. A pedido de su Madre y como Carlitos era Carpintero le arregló todo el techo, las canillas, la araña con caireles faltantes y la pintura completa del Castillo. Llevó sus hijos, no reconocidos, que le ayudaban a realizar semejante obra. Vivía cantando Óperas Margarita, con una voz de soprano que inundaba todo el Castillo. Cuando llegó la comida, Maggi tendió la mesa con un mantel bordado por doce Monjas y la vajilla que estaba escondida en el sótano, preparó puré de zapallo, con un palmito para cada uno. Brindaron con agua, porque Maggi estaba en proceso de rehabilitación.

   ─Margarita, le quiero decir que su Castillo es mucho mejor que el Palacio de Buckingham y en medio de su soledad, tiene aquí muchos hombres para elegir.

   Margarita era vanidosa y ambiciosa. Cuando escuchó lo de “muchos hombres para elegir”, le dio un ataque de sexo, que demostró levantándose las tetas por encima del escote. Habilitó siete habitaciones, una para cada invitado. Al primero que le echó el ojo, fue a su Sobrino menor. Cuando lo vio desnudo se emocionó, no esperó nada para desatar su lujuria noble de Princesa. Durante la semana encubiculó con cada uno de los otros. Pero no tenían nada que ver, con el Sobrino de Margarita. Ése sí las sabía todas, además leía sobre el tema, para complacer a Margarita, que se puso de rodillas a la altura del cinturón de su Sobrino y le pidió por favor, que se casara con ella.

   Con las dos piedras que Margarita robó en un descuido, mandó a diseñar dos anillos, uno para ella y otro para ella.

martes, 10 de agosto de 2021

AUTÓNOMO

 

   Lo dejaban en un costado de la vereda para que tomara sol. Andaba en una silla de ruedas, nosotros pasábamos y lo saludábamos, era el único momento que sonreía y le daba alegría. Éramos una banda de forajidos, le preguntamos al viejo si no quería dar una vuelta.

   Nos turnábamos para pasearlo. La calle era una bajada. Lo ubicábamos en la punta y la silla andaba sola.

   ─¡Eh, ché! Paren un poco, vienen autos, micros, camiones, cualquiera me pasa por encima.

   Así fue como un auto lo atropelló, él se cayó de la silla, pero no se pudo hacer nada, murió incrustado en el asfalto. Y lo más extraño de todo, era que la silla andaba sola. La seguimos pero no la pudimos alcanzar. Al Colegio íbamos en subte. Cuando vimos la silla, yo fui el primero en sentarse. El Subte frenó de golpe y los pasajeros cayeron unos sobre los otros, incluso yo. Cuando se abrieron las puertas, la silla fue la única que bajó primero.

   Nos encontramos varias veces con la silla, decíamos “Chau!” y se quedaba un ratito. Si alguno de nosotros tomaba asiento, la silla lo hacía caer y seguía su ruta. Las personas reparaban en ella, algunos trataban de seguirla. Entre la multitud se perdía enseguida. Iba a descansar al mismo lugar que estaba antes. Se ubicaba para tomar sol, la vimos nosotros.

   Cuando nos acercamos, ella empezó a andar a toda velocidad. Quería estar sola, por eso se fue a vivir a Orense, se detuvo en lo alto de un médano, parecía que miraba el mar. No parecía, lo miraba.

lunes, 9 de agosto de 2021

VULGAR

 

   ─Íbamos por el Hijo número doce, cuando se murió. Me dejó sola, ni siquiera me avisó.

   ─¿Sabías que tenía hijos con otras mujeres?

   ─Y cómo no voy a saber si tres de sus hijos extramatrimoniales, viven con nosotros.

   ─Bueno, a vos te pasó lo mismo, tenés cinco hijos y no sabés quien es el Padre de quien.

   Hablaban cada una con su discurso, llegaron a ser antagonistas, las charlas. Antes que las mujeres se despidieran, una a la otra le dijo:

   ─Nos vemos.

   La otra puso cara de estragada. Se dio cuenta que su futil amiga, no servía para nada.

   Pasaron dos semanas:

   ─Tus doce hijos robaron todos tus ahorros, después fueron a casa y en complicidad con mis hijos, también me robaron mis ahorros.

   ─Les fue bien, se llenaron de guita.

   ─Te seré sincera, por lo menos ahora tienen trabajo. Con el tiempo podrán ser profesionales, no como los políticos que nos roban sin título.

                              ─¡¡Corten!!, ustedes pretendían que los filmara, pero acá yo no veo talento ni trabajo. No voy a perder mi fama con un montón de pendejos que ni siquiera se saben la letra. Se pisan todo el tiempo, no mueven el cuerpo, están rígidos. Uno de ustedes un día me preguntó: “¿Cómo sigue que no me acuerdo?”, eso en un ensayo teatral. No los imagino en la pantalla, me cansé de verles esas caras de opas. Voy a dormir, fue demasiado vulgar, necesito reponerme. Les quería decir que en Buenos Aires, hay Profesores de Teatro que enseñan muy bien. Investiguen, que para eso no necesitan saber la letra.

                               Cuando ya se retiraba llamó a una chica del elenco, cuerpo perfecto, ojos azul muñeca, pelo largo planchado rubio argentino y lo demás un tanto exagerado.

                                ─Mi querida, quiero que pases por mi despacho, mañana a primera hora, tengo algo que proponerte, creo que vos lo sabés hacer, al menos tenés cara.

domingo, 8 de agosto de 2021

LA SOPORTACIÓN

 

   No soportaba despertarse ni desayunar y que nadie le hablase, le daba dolor de cabeza. No soportaba a sus hijos, le arruinaban la vida, invadían, rompían, gritaban. Por eso van a un Colegio Privado, como quedaba tan lejos y entre ir y volver, perdían todo el día. Los pusieron Pupilos de lunes a viernes.

   Ella era divorciada y lo tuvo que consultar. No soportaba verlo.

   ─Y sí, que vayan, total los fines de semana se quedan con vos.

   ─No, prefiero ni verlos, así tengo momentos solos, con la música que yo elijo, al volumen que quiero y deciles a las dos Mucamas, que se vayan los fines de semana, así puedo invitar algún amigo y fumar, reírnos y alguna otra cosilla que se presente.

   ─Yo pensaba presentarte a mi Novia.

   ─No, no lo soportaría.

   El fin de semana llegó Alberto, su amigovio. Ella lo recibió con un whisky en la mano. Él propuso que miraran las fotos del Secundario.

   ─¡Mirá!, ésta sos vos, qué lindo pelo tenías y qué cuerpo, todos querían…bueno, eso, todos querían. Ahora estás tan cambiada, tu pelo ya no brilla y engordaste algo.

   No soportaba lo que decía y se sorprendió mucho cuando le abrió la puerta con un gesto de “andate”. Alberto se fue.

   Se tiró en diagonal a la cama de dos plazas y usó todos los almohadones que tenía, para estar más cómoda. Puso Netflix, había Series y Películas para mirar, todas le resultaron insoportables. Sintió chicos que corrían por toda la casa. En la escuela donde estaban, les dieron jueves y viernes para que alguna vez pudieran estar con ella.

   No soportaba que llegaran. Ni ella se soportaba, subió a una sierra hasta lo más alto. Escuchó:

   ─¡Mamá! ¡Mami!, somos nosotros, queremos verte un poco más de cerca.

   No soportaba aquella voz de terneros descompuestos. Se cayó sin darse cuenta, los chicos le ayudaron, con dos quebraduras en las piernas y ambos brazos lesionados. Consiguieron maderas y le ataron las quebraduras. Llamaron una Ambulancia y la operaron después. Cuando despertó estaban sus hijos mirando con piedad y amor. No los soportaba.  

sábado, 7 de agosto de 2021

DÍMELO TESORO

 

   Este espejo maravilloso que me trajo de regalo mi Tío que vive en Suiza tiene cuatro caras, me puedo ver de todos lados y agranda mi cara por cinco espejos comunes.

   Cuido mi cutis como mi bien más preciado. ¡Uy!, me salió un lunar nuevo cerca de la mejilla. ¡Ay!, tengo un grano nuevo en la frente, es redondo y tiene una capa de pus en la parte superior.

   Tengo turno con la Dermatóloga el viernes que viene. Descubrí un quiste en la teta derecha, lo puedo tocar, crece cada día más. Mientras me peinaba sentí algo en mi nuca, se enganchó con un lunar gordo y picudo, que seguro era de nacimiento. Me asusté, porque al peine le quedó sangre.

   Me pica la cara, me restriego los ojos y ahora que puedo ver, parece que me salieron un orzuelo en cada ojo.

   Llegó el viernes. La Derma me quitó el grano, hizo saltar la tapita de pus y después me apretó tanto que me quedó una lastimadura. Ella dijo que no era nada, sólo faltaba que me creciera la cascarita.

   ─¿Y el lunar?

   ─Los lunares no se tocan, te podés llevar una sorpresa. En cuanto a los orzuelos, tenés que pasarte la punta de la cola de un gato o si no frotate con un anillo.

   ─Yendo a otro tema, quiero que me rellenes el código de barra del lado superior de la boca, la arruga del estreñido, las patas de gallo y un poco para agrandar mi labio superior.

   ─¿Con ácido hialurónico, que es más benigno?

  Terminó su trabajo que le llevó tres ampollas y anestesia. Cuando salí la Secretaria me informó la cuenta completa. Cuando la miré casi me desmayo, era una cifra desopilante. Lo decidí. Nunca más. Dejaré que la vejez se derrame como quiera.

   Cuando me miré al espejo, tenía un agujero en la frente, todo un cuento lo de la cascarita.

   El lunar me lo sacó por cuenta propia. Tengo un pozo más en la cara. En cuanto a los orzuelos, no eran orzuelos, eran párpados inflamados.

   Por lo demás, el código de barras y todo quedó bárbaro. (Eso me dijo Bárbara, la Derma.)

   Cuando miré los cuatro espejos, me encontré con una desconocida, no tuvimos más remedio que presentarnos.

viernes, 6 de agosto de 2021

EL SEÑOR CORRECTO

 

   En el extremo de la fila a pagar había una mujer que sacó una tarjeta amarilla. La Cajera le dijo que no tenía fondos. Entonces sacó otra, que tampoco tenía fondos, abrió la cartera y tenía una pila de naipes de tarjetas, pero ninguna tenía fondos.

   La fila de atrás protestaba por tanta espera. 

   A la mujer que llevaba un carro lleno de productos caros, se le acercó un Señor correcto y le dijo a la Cajera:

   ─Aquí tengo mi tarjeta, pago yo.

   Después el Señor correcto la acompañó en la salida y le llevó el carro  hasta el auto, le ayudó a llenar las bolsas mientras ella le preguntaba:

   ─¿Cómo? ¿Por qué usted hace todo esto?

   El Señor correcto no le contestó, entró directo a la cocina, vació todas las bolsas y encontró los lugares de cada cosa, como si hubiera estado antes.

   ─Acá hace mucho tiempo que no se habla, se siente en el aire. ¿No es así, Señora?

   Tomó el sillón preferido de ella y se repatingó. Pidió que le hiciera un café fuerte, para ver si quitaba su cansancio. Se le entornaron los ojos y durmió.

   Se sentó en una silla para vigilarlo. Hacer entrar a un desconocido la preocupaba, se acordó del peligro que eso significa. Violarla, pegarle, darle tijeretazos.

   Mirando desde otro lado, el Señor correcto leía mucho, tenían la misma formación. Criticaron Autores, elogiaron admirando. Justo que se estaba poniendo el camisón, apareció el Señor Correcto:

   ─Si quiere, la ayudo con los botoncitos.

   Tenía las uñas arregladas y pintadas transparentes.

   ─Señor, creo que es hora que se vaya.

   ─Ni pienso, esta casa me resulta encantadora, muy elegante y si usted duerme conmigo, como amigos digo.

   ─¡Basta! Usted tendrá su tarjeta y su voluntad que todo lo puede, pero éste es mi lugar y le vuelvo a repetir, quiero que se vaya o llamo a la Policía.

   ─Llámelos, son todos amigos míos, además yo iba a seguir hasta que usted me pusiera límites.

   Como no pudo lograr nada de ella, el Señor Correcto se fue.

   Arriba de la mesa se olvidó los deberes, perdón, se dejó la tarjeta. 

jueves, 5 de agosto de 2021

CUENTO NUEVO

 

   Esa mañana prefirió quedarse. Fui sola al Cafecito donde me atienden dos chicas que me cuidan y me protegen como a una niña. Así tratan a los que tenemos más de setenta años, las chicas lindas e inteligentes. Muchas veces sucedieron accidentes, tiraba la taza encima a un parroquiano.

   Me fui de la silla para atrás, caí en el piso y me golpeé la cabeza. Las chicas ayudaron a levantarme. Un día cruzaba la calle, me caí largo a largo y venían los autos. Dos chicos que parecían indiferentes corrieron ni bien me vieron y hasta quisieron pedir una ambulancia. Yo les grité:

    ─Ni en pedo.

   No esperaban que una Anciana les respondiera “Ni en pedo”. Fui caminando hacia la plaza y justo en mi banco se posaron tres benteveos y dos zorzales, no les di miedo, porque se quedaron. El sol tibio del invierno se acostaba en mi espalda, preferí esa tibieza antes que la estufa. Seguí caminando y encontré dos caballos de la Policía Montada.

   ─¿Chicos, no me dejarían dar una vueltita?

   ─¡¡No!!, Señora, no podemos.

   Eran unos caballos perfectos, altos, musculosos y con una cola que les llegaba hasta el piso. No me dejaron montar, pero de tocar no dijeron nada, le toqué el hocico y le palmeé la quijada, el caballo corcoveó y el Policía se cayó sobre unas ramas de araucaria. Se murió de inmediato, era alérgico a las araucarias. Se empezó a juntar gente para ver lo que pasaba:

   ─¡Usted tiene la culpa! El animal se asustó cuando la vio, nos va a tener que acompañar a la Comisaría.

   Le contesté que tenía que ir a la carnicería. Logré meterme entre la gente y pasar desapercibida.

   Le conté a mi Marido aquel episodio terrible.

   ─Cambié de idea, vamos a tomar una gaseosa y después damos una vuelta a la plaza.

   Estaban ahí los dos, el muerto tenía la cabeza vendada y montaba su compañero, me señaló con el dedito acusador.

   Los escuché:

   ─Fue esa Vieja decrépita, ¿pero cuánto tiempo va a vivir? Más de tres meses no le doy.

   Mi Marido me miró y siguió caminando:

   ─Qué milicos de mierda, no te conté, quería que fuese una sorpresa, nos vamos a España por tres meses, ya tengo los pasajes.

   El Médico me dijo algo como les escuché a los Policías.

   ─Más de tres meses ellos no creen que vayas a vivir, disfrutemos antes que suceda.

miércoles, 4 de agosto de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte X)

 

   Practico todos los días seis horas por la noche y cuatro en las mañanas. Fui contratado por la misma Empresa que representa a la pianista Harta Argechín, tenía muchos seguidores y fue premiada hasta en Nueva Zelanda. No me explico sus triunfos, no tocaba las teclas, las aporreaba, se le paraban los pelos y nunca sonreía.

    Mi éxito indiscutible trajo otros éxitos y poco a poco me hice millonario, no sé cómo. Ni sabía cuántos millones tenía. Como los Gobernantes, que nunca se enteran cuánta plata tienen.

   Llamé a Penélope y le conté:

   ─Mi música lleva el corazón de todo mi público. Te quiero invitar al último Concierto, que se dará en tu pueblo.

   ─Antes que me dijeras, ya tenía mi entrada.

   En mitad del Concierto, se me paralizaron dos dedos, seguí ejecutando con siete y pude zafar.

   Después se me paralizaron todos, no me podía levantar de la banqueta, tenía las piernas paralizadas. Por suerte llegaron los Médicos Paralizados, uno de ellos era la Doctora Karina Korolilki, Especialista en rehabilitación Masajeada.

   ─Yo me ocupo de su caso.

   La miré y era ella:

   ─Te recibiste de Médica.

   ─Hoy hace un año ─contestó con indiferencia─ tengo que hacer una evaluación de tu caso. Vamos a empezar con un análisis proctológico, me favorece tener mano chica y brazos largos. ¡Ahí va!

   Y sumergió su dedo, su brazo y controló el recto casi hasta el esófago. Lo más triste es que me gustó. Karina empezó mi rehabilitación masajeada. Mis manos sintieron que sentían. Pasados quince días pude sentir todo el cuerpo, menos eso. Pensé que estaba viejo y como eso no servía para nada, le conté a Karina.

   ─Mirá, yo te puedo hacer algo para que resucite, se basa en el Juramento de Hipócrita. Vos relajate, que vas a ver que sale bien.

   La felatio de Karina duró una semana. Al cabo tuve un miembro viril que entraría en cualquier mujer, si es que la mujer resiste, dicen que duele, yo no sé.

   ─¿Querés probar conmigo?

   Yo no contesté, me dio un ataque de sexo que no pude detener. Cuando me dieron el alta, volví a mis predios. El dormitorio estaba ocupado por Mami, mi mejor Amigo, Papi, Karina y Penélope miraba sentada frente a ellos, pero no le hacían lugar para meterse. La Tía Tola también miraba, lamentando ser tan vieja y enterarse por vez primera, lo divertido que era.

   Me fui a tocar el piano, según dicen fue el primer Steinway que hizo mi Padre. Consideraron aquel piano, Patrimonio de la Humanidad. Nadie más lo pudo tocar.

   Fue encerrado en un Museo. Me hice amigo del Cuidador y todas las noches, de la una a las seis, tocaba como antes y en mi propio piano. El Cuidador y cuatro hermanos, con pinta de Obreros de la Construcción, trasladaron el piano a mi casa. El robo apareció como primera noticia de casi todos los diarios.       

martes, 3 de agosto de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte IX)

 

   Se conectó el Psico Oliverio:

   ─Te propongo que hagamos tres Sesiones Familiares, y vamos resolviendo.

   ─¿Pueden asistir Karina y Penélope?

   ─Si las considerás parte de tu familia, cómo no.

   ─¿Y a mi examigo?

   ─También, miércoles 17 horas, chau.

   En mitad de la Sesión me levanté y me fui, la atmósfera se puso oscura, falaz. Psico Oliverio salió de su Consultorio. Dijo que no fuera más. Yo era el blanco de todos, como ocurre en las familias disfuncionales, casi border todos.

 

   Llegué a mi casa y subí a la bohardilla. Encontré una soga marinera, la ubiqué al lado de trescientos psicofármacos en fila, con un vaso de agua al final. Un arcabuz del abuelo y una espada harakiri. Colgué la soga de una viga, até la soga alrededor de mi cuello, acerqué una silla y le pegué un puntapié. La viga se aflojó y cayó a mi lado. De bronca me tomé todas las pastillas y las vomité enseguida en un jarrón.

   El arcabuz del Abuelo funcionaba, pero no tenía balas. La última esperanza era lograr hacerme el harakiri. Era tan pesada la espada que no la pude levantar. Llegué a la conclusión de ser un fracasado. Ni matarme pude.

   Pensé en tirarme de la terraza, pero siempre me dieron vértigo las alturas. Después de todo habría muchas personas que tendrían que suicidarse. La primera sería la Tía Tola, la más enredista y totalmente prescindible.    

lunes, 2 de agosto de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte VIII)

 

   Vi a mis Padres vendiendo empanadas a la salida del Banco. Por lo menos están trabajando. Me interesó saber de qué se ocupaba mi Viejo, cuando era rico. Acudí a un Detective privado (ahora no es más el que apoyaba los pies en el escritorio y no hacía nada). El tipo tenía toda clase de equipos internetianos, buscadores, custodios, GPS certeros, fotos y videos.

   A los siete días me dijo que pasara por su despacho, él lo llamaba así, era un subsuelo de un garaje abandonado.

   ─El caso está resuelto, su Padre se encargaba de armar pianos de cola, Steinway. La gente le compraba igual, por el nombre. Sabía hacer las letras exactas. Cuando se descubrió la falsedad de aquellos pianos, su Padre se llevó todo el dinero que tenía, para recorrer el mundo. Cuando volvió sin un mango, pensó en usted. La realidad es que pensó recuperar su casa, más que pensar en usted.

   No me cobró nada, dijo haberme visto con una depresión encubierta.

   ─Vaya m’ijito, a buscar la solución y aclarar su pensamiento.

   Pedí turno con un Psi, (no por lo que dijo el Detective, si no para probar).

   ─Doctor Oliverio, ¿me podría explicar quién soy?

   ─Dígame Oliverio, no más. ¿Cómo es su nombre?

   Y le dije la verdad:

   ─No me acuerdo.

   ─¿Dónde vive?

   ─Tampoco sé.

   ─¿Tiene familia?

   ─Qué sé yo.

   ─¿Sabe dónde se encuentra?

   ─En un Bar, bueno, Doctor Oliverio, ya le dije bastante y hace cuatro horas que estamos hablando. ¿Cuál es el diagnóstico?

   ─Mire Señor, usted tiene un Alzheimer temprano, se puede curar.

   ─¿Y entonces qué hago?

   ─Trate de buscarse, pero la cura es por su cuenta, además hace cuarenta y cinco minutos que hablamos, no cuatro horas.

   Subí al Taxi y pensé lo que me cobró el Dr Oliverio, en dólares, como si fuera Lacan, más o menos. Ojalá yo fuera Psiquiatra, se gana muy bien. Cuando bajé del Taxi, me pasó igual, ojalá fuera tachero, se gana mejor.

   Hay tres cosas que me ocupan la cabeza, el Detective, el Psico Oliverio y yo.

domingo, 1 de agosto de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte VII)

 

   Después del episodio de la cárcel apareció mi Tía Tola, quiso que supiera que Mamá y Papá se casaban de nuevo y volverían a su casa.

   Quisieron entrar y no pudieron, yo había cambiado todas las cerraduras. Golpearon muchas veces. Los miré por la ventana y estaban tirados en el último escalón, muertos de frío, muertos de hambre y vestidos con harapos. No pude más y les abrí. Pedí que se sentaran al lado de la chimenea. Preparé comida y se abalanzaron sobre los platos. Le ofrecí dos toallas para un buen baño, los dos olían a osamenta. Ellos no tenían ropa y la que tenían las había quemado yo, en la pileta vacía.

   También preparé dos de mis vaqueros, dos pulóveres y medias, sabía que no vería más aquella ropa. La vendieron a un ropavejero y volvieron desnudos. Mi Viejo se tendió en un coy, debajo de las glicinas.

   ─¡Qué lindo el olor a mi casa!

   ─Ni lo sueñes querido Papito, esta casa es mía.

   Él respondió:

   ─Estás equivocado, es nuestra, la Tía Tola se encargó de los papeles, yo solo tuve que firmar.

   Me miró con furia:

   ─Como pasaron los años y ustedes estaban desaparecidos, reza la Ley que esta casa es mía. Me ocupé de pagar los Impuestos atrasados. Les voy a pedir que ya mismo salgan de mi casa.

   Me hicieron caso y se fueron enseguida, me sentí culpable, porque recordé que eran mis Padres. También recordé el episodio de la fiesta sorprendente, el de mi mejor amigo, Karina, Penélope y otros recuerdos de mierda que prefiero olvidar. Esta vez elegí quedarme solo.

   El Steinway me esperaba, ejecuté varias piezas de mi preferencia.

   Cuando la casa se llenó de música, entró Pene por la ventana.

   ─Maestro, hace mucho que no nos vemos, pero las giras que estoy haciendo por el mundo me lo impidieron. Fui considerada la mejor pianista del mundo. ¿No lo alegran mis triunfos, Maestro?

   ─Y…no, no me alegran para nada, esas giras con premio se debieron a mí, que te enseñé todo lo que sabés.

   Pene le contó a Karina que fue volando hasta mi cama. La escuché a pesar de seguir tocando el piano.

   ─¡No quiero más mujeres aquí!, pero como despedida, nos podemos pegar un rapidito.

sábado, 31 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte VI)

 

   Hicimos un viaje a Puerto Rico Pene y yo. Karina se quedó sola, aprovechó para entrar en nuestro vestidor, se probó toda la ropa de Pene. Eligió un vestido largo con dos metros de cola, volados superpuestos y un polizón. Era como Vivien Leigh en la película “Lo que el viento se llevó.”

   Llegamos un lunes y como no teníamos mascotas, gritábamos:

   ─¡Karina! ¡Karina dónde estás! ¡Pichi, pichi, venga a saludarnos!

   Apareció en la escalera. Pene ayudó para llevarle la cola y que el vestido no se arruinara. Era más importante su vestido, que Karina.

   Bajó la escalera lentamente, con la cabeza en alto y una corona de esmeraldas. En lugar de mirar los escalones, tropezó y se cayó.   

   ─¡La Princesa se ha caído! ¡Viva la Princesa!

   No se le movió ni una esmeralda. Excepto una quebradura de muñeca. La socorrí de inmediato y la vendé. Estaba tan agradecida que me mordió la boca. Yo a cambio la tomé de la cintura y con la música de un vals tocado por Pene en el Steinway, recorrimos la casa valseando.

   Mi Padre había golpeado a Karina Korilki con fusta y trompadas. Encontré el por qué mi Madre nos abandonó. A ella también la golpeaba cuando yo no estaba. Presentamos una denuncia ante el Juez de menores. Karina tenía dieciséis años. Por lo tanto mi Padre era un violador. Karina no dijo nada que fue por consentimiento. (Buena estrategia). Cuando mi Padre salió de la cárcel lo fui a buscar para pegarle con una fusta y una que otra trompada. Y ahí paré, después de todo era mi Padre. 

viernes, 30 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte V)

 

   ─Cómo me gusta salir del Teatro cuando llueve.

   Nos empapamos, me acordé de la estufa a leña de mi casa. Había que sacarse esos telones de encima.

   ─Maestro, no quiero que me vea desnuda.

   ─Ahora mismo lo solucionamos.

   Conseguí una tijera y dividí el telón en dos, ella me miraba con ojos ajenos. Mientras se alejaba envuelta en la mitad del telón, parecía una Diosa griega del S. V° A.C. Cuando apareció con un vestido de Karina, me produjo una cierta molestia. Pene es tan dulce que me hace olvidar. Le arranqué el vestido de Karina. Pene, empecinada, me abrazó.

   ─¿Le parece que soy sensible?

   Le contesté sin pensar:

   ─Escuchó mal, es sexyble.

   No me la podía sacar de encima, parecían tentáculos sus cambios de postura. Con un destornillador quité los tentáculos uno por uno. Nos quedaron marcas a los dos y así y todo, Pene seguía pretendiendo.

   Llamé un taxi y le pedí que desapareciera. Desde el episodio de Karina, la quisiera ver de nuevo. Tan linda, tan ingenua, la desgraciada.

   Karina deshojaba una margarita: “Me quiere, no me quiere”, y en el último pétalo, salió: “Te quiero”. Se apoyó en el vano de la puerta con vestido de arpillera y pidiendo perdón hizo su entrada, tenía golpes en todo el cuerpo, disimulados con maquillaje.

   ─¡Mi querida Karina, qué suerte que viniste!, andaba necesitando alguien que limpie esta casa, durante doce horas, ad honorem. Dormirás frente al dormitorio de Pene y yo.

   Esa tarde pasé por la casa de Pene y la invité a dormir conmigo.

   ─Maestro, a la nochecita estoy allí.

   Tan perdona vida, tan humilde, le tuve que decir:

   ─Karina vive en casa, no te preocupes, es la encargada de la limpieza.

   ─No me importa nada, yo me quedo a dormir con usted, aunque Karina escuche todo. Hasta me gustaría que así fuese. Quiero que me llame Penélope. Después de todo, a mi nombre completo le quitaría las dos primeras sílabas, eso le pertenece a usted. ¿Tiene, no? Un Maestro, sin las dos primeras sílabas…mm…

jueves, 29 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte IV)

 

   Los avances de Pene me producían deseos que aprendiera más. Le exigía en demasía, pero a ella no pareció molestarla. Tenía oído y concentración envidiable. Después de haber trabajado tanto, nos dimos el lujo de hacer una melange de músicas.

   Rescaté el piano de ella que fue rica. Su piano era un Steinway con una historia que nunca quiso contar. Nuestro primer concierto tuvo un vestuario que yo decidí. Ella me lo permitió. Enfrentamos nuestros pianos. Pene vestida de hombre, con jaquet negro, camisa blanca, zapatos de charol y una galera que ella arrojaría al empezar.

   ─Profesor, ¿por qué tengo que vestir de hombre y engominarme el pelo?

   ─Comprendo, es difícil de entender, yo te cuento, mi atuendo va a ser un vestido de sarga, con un escote por debajo de la cintura y por detrás la espalda desnuda, hasta la banqueta. En los momentos culminantes unimos nuestros cuerpos, te va a molestar un poco mi bincha de años 30 con lentejuelas que le cuelgan.

   ─¿Nos damos un abrazo, dice usted?

   ─Exacto, luego salimos corriendo mientras tanto cambiamos de piano.

   Nos ovacionaron, pedían otra y otra. Pidieron otra más, nos quitamos la ropa y saludamos desnudos. El escenario se balanceaba al incrementar los aplausos y robaron nuestros vestuarios. Para salir nos tapamos con un telón, yo la abrazaba para salir a la calle por la puerta: Exit.  

miércoles, 28 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte III)

 

   Me instalé en casa de mis Padres. No tuve noticias de ellos y  habían cumplido dos años de sus partidas. Cuando miré las fotos de Karina, decidí hacer una enorme fogata. Aproveché la pileta vacía para incendiar ropa, muebles del living, arranqué cortinas y seguí con las fotos. Sólo dejé el somier, la pantalla gigante para ver películas y todos los almohadones. Recuperé el jardín, podé los árboles y sembré césped inglés.

    En la casa de en frente, había una tal Penélope y su apócope era Pene. ¿En qué estaban pensando sus Padres? La llamaban Pene, todo el tiempo:

   ─Pene, alcánzame esto, Pene, alcánzame lo otro.

   Le propuse limpiar toda mi casa ocho horas por día, pagarle el doble de lo normal. Me falta poco tiempo para terminar el Conservatorio. Tocaba el piano todo el día, pero a esa sala Pene no tenía acceso.

   Una tarde apareció mi Tía Tola:

   ─Supongo que no tendrás algún lío con la Sirvienta, te traje una tarjeta para poder hacer extracciones en el banco “Tirt”, abreviatura de “Te robo todo”.

   ─Seguro que la tarjeta “Tirt” me la dejó Papá para no tener que trabajar y poder tocar el piano.

   ─Aunque no lo creas, fue tu mejor amigo.

   ─¿Y Mamá no dijo nada?

   ─No, porque no sabe nada.

   Por suerte se fue temprano. Justo cuando Pene se retiraba, no la saludó, dijo “permiso” y ni siquiera la miró. Cuando le iba a pagar su día, me habló con voz despaciosa:

   ─Yo también toco el piano, pero nada que ver con usted. Le quería decir que a mi parecer, toca mejor el Claro de Luna de Debussy, que el de Beethoven. Fue cuando tuve que volver a trabajar de cualquier cosa. Antes empeñé mi piano.

   ─¿Y no querés aprender conmigo? La limpieza es lo de menos.

martes, 27 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte II)

 

   Asistí a la fiesta sorprendente. Cuando vi a mi Viejo bailar apretadito con Karina, me pareció ridículo, torpe y patético.

   ─Papá, te doy una idea, ¿por qué no la dejás que mueva las caderas?

   Me hicieron caso, pero mi Viejo tenía las caderas soldadas. Escuché que mi Tía Lola decía a su Hermana:

   ─Siempre fue un tipo raboverde y en este caso, el orden de los factores sí alteran el producto.

   ─Nuestro pobre Sobrino, traicionado por una zorra enana y culona, le hizo creer que lo quería y lo más triste fue que el zanguango le creyó.

   Vi a mi Madre sentada en la falda de mi mejor amigo, él le acariciaba la pierna derecha, chocho con el botox de Mamá. Vino a mi socorro, Socorro, más joven que Karina, acarició mi nuca, esperando algo que nunca sucedió.

   Las bebidas les inundaron las cabezas, era una orgía romana, más que una fiesta sorprendente.

   ─Dale, sumate, Hijo, no seas rencoroso─dijo el hipócrita.

   Fue por venganza que arrastré a Karina hasta darle un beso como a ella le gustaba.

   Vino mi Madre haciendo ochos:

   ─Con todo lo que pasó, tenés que estar contento de haberte sacado de encima la puta de tu Novia, su único interés son las propiedades de tu Padre, que él le prometió. ¡Ja! Yo hice lo mismo con tu amigo, mi promesa fue darle el oro y el moro y la quinta de tu Abuela.

   ─¿Y adónde van a vivir?─pregunté.

   ─Nos vamos a vivir los cuatro juntos, puede que alguna noche podamos intercambiar. Yo por nostalgia. Karina y tu mejor amigo, quedarán encantados la noche que les toque.

   ─Mamá, me hacen mal tus intimidades, no me cuentes más nada, o te desinflo el botox.       

viernes, 23 de julio de 2021

PRIMERA NOTICIA (Parte I)

 

   ─Hijo lindo y bueno, tengo que darte una mala noticia, tu Madre me abandonó.

   ─Padre, ¿qué me estás diciendo?, por favor, si siempre se llevaron tan bien, ni discusiones ni gritos, tenían los mismos gustos, me hicieron muy feliz.

   ─Todo empezó cuando fuiste a vivir con tu Novia.

   ─¿Vas a decir que la culpa es mía?

   ─No, Hijo, por favor, sos casi un hombre, pero el síndrome del nido vacío, no lo pudo soportar. Se fue con otro, quiere el divorcio. Lo más terrible te lo cuento después.

   ─No!, decímelo ahora.

   ─Siempre le gustaron los pendejos, te lo digo de una, está conviviendo con tu mejor amigo. Se llevan una punta de años, pero eso no los detuvo.

   El Hijo se puso a llorar.

   ─No, Papá, parece una pesadilla.

   ─Falta la segunda parte, al quedarme solo, me enamoré de una chica divina, la tenés que conocer, se llama Karina Korilki.

   ─Estás totalmente loco, ¿cómo pudiste hacerme esto?

   ─Hijo, yo no te hice nada.

   ─Papá, la chica que nombraste es mi Novia. Si no fueras mi viejo te mataba.

   ─Bueno, querido, la vida tiene que continuar. Te cuento algo alegre, vamos a hacer una fiesta sorprendente, por supuesto que desde ya, estás invitado.

A MIS QUERIDOS LECTORES

 

    La zaga de PRIMERA NOTICIA (Parte II) se suspende porque han cerrado las exportaciones.

   Causas: 1 me falta la Segunda Vacuna.

                 2 Llega mi Hijo, Iván a visitarme, luego de dos años.

                 3 Detesto los favores, pero es imprescindible que no bajen mis estadísticas, es mi único trabajo. En mi ausencia sugiero lecturas de cuentos anteriores.

                 4 El martes continúo con la Parte II de “PRIMERA NOTICIA”.

jueves, 22 de julio de 2021

COMUNICACIÓN

 

   Vamos a la terraza a tomar nuestro cafecito, todas las mañanas del mundo. Daniel me dicta los temas que hablan los parroquianos. Yo anoto, no de chusma sino para que estén al servicio de mis cuentos.

   Daniel le dijo a un Viejo que recién entraba:

   ─Estamos cada vez peor.

   El Viejo contestó:

   ─Y sí…─luego lo pensó y dijo─Lo que pasa es que todos estamos esperando de dónde van a volver más cachetazos.

   Nos palmó el Viejo con sus palabras.

   Santi estaba solo en la mesa de al lado. Es un santo, como su nombre lo indica:

    ─Este Gobierno de mierda nos está arruinando.

    ─Peor que eso ─dijo una mujer─nos están asesinando.

    Pude salir de mi silencio:

   ─Peor que ser impotente, es ser prepotente, como mandan estas  supuestas Autoridades.

   Otro solo dijo:

   ─Estamos a merced que la Argentina sea argentinita, cada vez más chiquita, sin ni siquiera alguien que nos defienda.

   Se sumó otro:

    ─Es tan doloroso pensar que yo ahora no pienso nada, en la próxima generación serán todos degenerados.

   Un señor le comentó a su amigo:

   ─Estos dos, ¿no serán de la SIDE, que ahora es AFI? ─refiriéndose a Daniel y a mí.

   Nos dio tanta bronca que nos fuimos sin pagar.

   Daniel me tomó de la mano, yo lo sigo a todas partes.

   ─Desde hace 45 años sos mi mejor amigo, mi único amigo.

   Daniel besó nuestras dos manos juntas y cruzamos a la plaza.

   ─No te preocupes, que todo va a cambiar.

   Una mentirita, que preferí creerle, lo que no cambiará es el amor que nos tenemos.

miércoles, 21 de julio de 2021

ROPA DE DISEÑO

 

   Se reunían las cuatro, Yesterday, Tola, Karen y Mica. Una vez por semana desfilaban como Modelos en el interior de una Iglesia abandonada. Hicieron una pasarela y rescataron sillas de la Iglesia. Tres confesionarios los usaban como vestidores. El púlpito era el lugar donde Karen las presentaba.

   Diseñaban su propia ropa y competían entre ellas. Se querían, se odiaban y se necesitaban. Le llamaban “Ropa de Diseño”. Yesterday apareció con un raro vestido negro.

   ─¿Viste lo que se puso? Nunca vi un atuendo así, bien diferente a los demás, descarado, con un escote por detrás que le llegaba hasta debajo de la espalda y una cola que flameaba, de seda pura.

   ─¿Quién te hizo ese vestido?, porque vos no fuiste, se nota.

   Yesterday respondió:

   ─Es un diseño propio de Madame Bovary y me lo regaló.

   ─Cuando éramos ricas no nos importaba cómo vestíamos, nos consideraban personas distinguidas. Ahora que somos pobres no me molesta, es como hacer de cuenta que seguimos siendo personas nobles de corazón.

   Desde el púlpito, Karen nombró a la ganadora, que fue Yesterday, como siempre.

   A Pancho Elotro le intrigó cuando se enteró de la existencia de cuatro mujeres y asistió a uno de los Desfiles. Las contrató como Modelos “Top”, pero con un salario ínfimo, ya que estaban acostumbradas a la pobreza.

   Con tal de ser famosas, lo aceptaron. El primer desfile fue en la misma Iglesia, para los cambios de look, usaban la Sacristía. Las nuevas Modelos discutían sus espacios. Llegaron a pelearse con cachetadas y arañazos, por prendas melifluas como los calzones. Las puso en caja Llanurita Ardejuan, por orden de Pancho Elotro.

   Era la encargada del vestuario, los peinados y el make-up de cada una. Repartieron su odio en la primera pasada. Yesterday las empujaba hasta hacer caer de la pasarela, a todas sus ex-amigas.

   Cayeron sobre el  público presente. La gente aplaudía pensando que estaba todo preparado para que reinaran nuevas formas de Desfiles. Como la competencia las separaba, comenzaron a revolcarse con los espectadores y molerlos a puntapiés, insultarlos y arrancarles collares y billeteras.

  La Prensa, fue dispuesta a tomarles fotos.

   Salieron en primera plana todas las personas acumuladas, parecían un montículo agotado. Pancho Elotro se dirigió a la punta de la montaña y sacaron una foto que también se publicó en todos los diarios.

   Las ex amigas festejaron “El Día del Enemigo”, asesinando a Pancho Elotro con diez cuchillos de cocina en la espalda y un tiro de gracia, dado por Yesterday.